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domingo, 6 de mayo de 2012

Me contaron algo bien gracioso

Sucedió en mi colonia y lo observó mi vecina. Le verdad me lo contó mi mamá. 


Verán, mi vecina es catequista pero más que nada le fascinan los niños. Los adora. Y la gente adora deshacerse de sus hijos por un rato, ya sea tirándolos en el jardín y recomendando que no se salgan de la colonia o dejándolos con la catequista (generalmente a los más pequeños). Anyway, los niños tienden a hacerse comunitarios. Y la jefa de la comunidad infantil es la catequista (seguida de la Sra. Cara de Rata, Las Alicias, las otras tres vecinas que se arriman y la que tiene un montón de hijos). 


Hay un niño muy especial entre ellos. Es un niño sordo cuyos padres tratan con mucho amor. Desde pequeño era muy social y sus padres ayudaron a que todo el mundo lo conociera. Poco después tuvo su implante y DIOS NOS LIBRE, este niño conoce a todo el mundo y adora estar en las calles y el jardín. Sus padres lo vigilaban mucho y todo, pero con este niño siendo amigo de todos comenzó a ser innecesario. Cuando no estaba con la catequista, platicaba con alguien, jugaba con las niñas que encontraba, jugaba futbol en el jardín... pero lo que más le gustaba (y aún le gusta) es bailar. Neta, ese niño baila demasiado bien. Tiene mejor ritmo que yo (y recordemos que es sordo). Se junta con las populares para bailar. Hacen rutinas y todo. 


Lo que quiero decir con esto es que, desde mucho antes, todos se daban cuenta de que el niño era un poco ¿fino? ¿extravagante? ¿alegre? ... ay, cómo decirlo... voy a usar palabras gringas para que suene menos discriminativo: flamboyant, merry, florid... gay. Okay, es "gay" en su significado Shakespeareano/Tennysoniano. ¿Ya? 


Bien, pues como es mi estado de ñoño la mayoría de la gente no lo saca de "jotito", pero la palabra perfecta es gay. Ese niño es demasiado gay que no soporto estar cerca de él. Es gay inocente, porque el gay-ismo de los niños es demasiado insportable porque son tan jóvenes y no ven los problemas del mundo. ES TAN ALEGRE QUE ME DAN GANAS DE VOMITAR Y BRONCOASPIRAR Y MORIR.


En fin, es gay. 


Y el otro día, la catequista estaba en el jardín cuando llegó dicho niño. Otros escuinclillos se empezaron a burlar de él como seguramente habrán escuchado a sus padres (no hubo nada específico con estas burlas así que no podré describir) y... Bueno. Pongan atención.


El niño, harto, se acercó hasta los otros plebillos, agarra a uno y lo COMIENZA A BESAR REPETIDAMENTE EN LA BOCA. 


REPETIDAMENTE.


Los niños salieron corriendo, y el afectado salió hacia su casa. La catequista estaba muy preocupada, pensando en que vendría alguna madre a gritar y cosas así; así que le llamó la atención al niño:


"¿Por qué hiciste eso?"


"Pues se estaban burlando de mí." Contestó. Y dijo que mejor se iba a su casa y se fue. 




Dudo que esos niños vuelvan a molestar al otro. O a algún otro gay/homosexual (pero posiblemente se vuelvan homofóbicos).


No sé ni sabremos hasta mucho después si este niño es verdaderamente homosexual. No es nuestro pedo, más bien.


Pero DIOS, es tan gay... y se ha ganado aún más de mis respetos.

domingo, 18 de marzo de 2012

The bloodstaine on the sheet read: "Free"

Una vez que fue despedido de su trabajo y divorciado de su esposa no tuvo nada más a lo que centrar su vida. No había amigos, vecinos, familiares o incluso un espejo que le dijera nada de sí mismo.


El hombre decidió entonces que no había nadie en donde vivía, que no había nadie dentro ni fuera de él. Se despojó de todo lo que le pesaba y salió a dar una vuelta en un mundo totalmente nuevo que solo había cambiado para él.


No fueron los gritos de los vecinos sorprendidos tratando de proteger a sus hijos, no fueron las alarmas de los policías y las órdenes hacia él, no fue nada lo que le despertó de su felicidad mientras lo arrestaban y lo llevaban hacia el cuestionamiento de por qué caminaba desnudo por la ciudad.


En la sala se subía a las mesas y hacía con los brazos que volaba, totalmente ajeno a que el mundo le estaba viendo y escuchando todos sus comentarios acerca de la belleza del mundo que apenas ahora comenzaba a ver.





viernes, 16 de septiembre de 2011

Vida, resumida

Leí que no debemos enseñar a nuestros hijos a evitar los problemas, sino a superarlos.


En mi vida, eso puede ser traducido a:


En vez de decirme que me cuidara de que no pegaran chicles en la cabeza, mi madre debió decirme que se quitan con aceite de bebé.

domingo, 21 de noviembre de 2010

La peor noche que más miedo.


Como tengo que hacer tarea, y estoy escuchando historias de fantasmas... les voy a contar una de las noches que más miedo me han dado (la otra, ya se las conté).



Tenía muy poca edad, hace unos 10 años, yo creo. Era joven pero ya no era crédula.


Solía pasar algunas vacaciones en un rancho en el norte del país, donde abundan los sombreros y las historias de Villa. 


Esas vacaciones, cuando llegamos, el clima estaba de rezongón. El viento no estaba helado, apenas frío, pero soplaba como si le debiésemos la vida y algo más. Soplaba tan fuerte, que sentía que mi peso no lo soportaría y me llevaría con él. Soplaba tan fuerte, que cuando empezábamos a jugar a La Casita (tradición entre las primas grandes y chicas), el viento y sus hijos los remolinos nos robaban los centros de mesa con florecitas que estaban en la mesa, y la mesa misma también. Hacía tanto viento, que prefería mirar como robaba cada una de las hojas de los árboles y se las llevaba envueltas en la tierra y el polvo. Miraba por las ventanas de los cuartos, por las ventanas de la cocina y por alguna de las tres puertas que tenía la casa (construída al estilo menonita, seguro mi abuela era menona y nunca nos lo dijo). 


El rancho siempre se me hizo un lugar café, porque más que plantas, había mucho polvo y mucha tierra y los árboles (nogales) casi siempre estaban secos o llenos de tierra; las casas eran de adobe o de block gris. Y a mi, todo se me hacía café. Café polvo. 


Prefería estar dentro porque, después del fiasco de la casita, me di cuenta de que detesto que el polvo me caiga en los ojitos (ja, ojotes). 


Sin embargo, nada se comparaba con subirse al caballo. Era muy pequeña, así que necesitaba ayuda para subir y para bajar, y no debía montar sola (aunque varias veces lo hice, aunque mi padre tuviese que guiarme el caballo, porque siempre fui pequeña y tenían miedo de que cayera). Mi prima subió conmigo, detrás. Y el viento también me quitó eso, porque el viento, ese exacto día, sopló más fuerte que nunca y los árboles gritaron. Los árboles, sintiéndose desgarrados sin sus hojas, lloraban y gritaban al viento que les regresara lo que era suyo. Eran lamentos de la naturaleza, y me rompían el alma.


Y también el alma del caballo, quien, asustado, huyó despavoridamente a la nada, pues no se puede huir de la agonía (mucho menos de la de alguien más). Sin embargo, mi prima, detrás, casi cae. Así que demandé que me bajaran de ahí (porque era difícil bajar sola, ya que siempre fui pequeña) y huí a la casa de mi abuela (que ahora pertenece a nadie). 


Pasé el resto de la tarde mirando la soledad. No tienen idea de la soledad de ese lugar.
El viento me alborotaba el cabello, como queriéndo quitármelo también. Soledad. 


Sin embargo, la noche fue lo peor.
Las noches en ese lugar, no son oscuras. Son una negrura tan blanca, que no puedes ver ni tus propios dedos. Se convierte en un hoyo negro. Se convierte en una nada.
Y fue cuando el el viento se peleó con todos nosotros. Gritó con los árboles, con la tierra, con las paredes y con el techo. Creo que quería arracarnos la cabeza. Quería sangre y venganza. Y las ramas de los árboles nos rogaban a través de las ventanas que nos dejasen entrar. Nos rogaban con sus ramas cubiertas de sangre, porque no querían morir. No querían que el viento los matase. Y yo no podía dormir. ¿Quién iba a dormir con semejantes batallas allá afuera? ¿Quién iba a dormir escuchando esta agonía?


No hay peor agonía que la de la naturaleza. Rasga el corazón desde adentro.


Yo imaginaba a mi abuela despierta, pensándo en como ayudar al viento y a los árboles, y terminar esta guerra con su infinita sabiduría que se guardó para si misma y nadie más.


La siguiente mañana, todos despertaron como si nada. Yo estaba muy triste, pero nadie parecía reparar la guerra de la noche anterior. Creí que fue una guerra secreta y que nadie debía hablar sobre ella.


Pero los tiempos me fueron muy tristes.


El viento ya no soplaba tanto, y el frío comenzó a llegar. Ya no tenía miedo de que una vibora (de viento) nos llevase con todo y casa. 


Así que me callé. Pero jamás lo olvidé. Quizá... quizá el viento logró obtener lo que quiso.
Pero yo le sigo teniendo miedo.





domingo, 17 de octubre de 2010

Quiero pensar.

Bueno, más bien, tengo la certeza de que soy normal. 


Ya me harté de que todos me digan que soy rara, que tengo cara de loca, y de que a veces doy miedo.
Tienen razones perfectas para decirlo, pero igual me molesta un poco. Aún más cuando comienzan a atacarme con repetidos comentarios acerca de ello.


Sin embargo, quiero pensar que mis reacciones tienden a ser totalmente normales:


Aquella vez que me puse toda emo, y tuve una crisis existencial que duró un par de meses (y que valió para: a) reabrir mi metro, b) conseguir una libreta-diario-no-diaria y consecuentemente c) abrir este blog), estoy segura de que fue por una razón de ñoña adolescente normal, y no porque me guste hablar sola (aunque ya no hablo sola). Mis razones principales sí son medio raras, pero estoy casi segura de que muy adentro, mis razones son normales.


Cuando tengo pensamientos nada apropiados en los momentos más inesperados (como escuchando al señor cura padre dar un consejo, o en una plática con un niño cuya edad es... desconocida), sé que todos los tenemos. Inténtenlo negar.


Cuando estoy segura de que los niños ven cosas que nadie más ve. Yo sé que ustedes también lo imaginan.


Cuando imagino una genial historia. Bueno, en esa, me doy el beneficio de la duda.


Cuando me dan ganas de matar. Ok, podemos hacer como que yo no escribí eso.


Cuando digo referencias que de vez en cuando me son contraproducentes, que nadie entiende o que me contradicen. 


Cuando tengo flashbacks, y los explico en menos de UN minuto, mirando al infinito.


Cuando explico por qué no se debe hacer cierta cosa, aunque sea algo mínimo, en una serie de hechos que termina con la muerte trágica de un ser querido o de sí mismo. Uhm... también les doy el beneficio de la duda allí.


Cuando situaciones completamente normales (para los demás), me parecen totalmente nuevas y me ponen en difíciles aprietos. Y yo sé que los que me conocen, saben de qué carajos hablo.








A veces pienso que tengo asperger o soy como Sheldon. 
Pero no es mi culpa ser como soy... 
Es culpa de mi padre, por comprarme Mafalda a la edad de 7 años, y por dejarme leer libros de Rius y de García Márquez a los 8. 




Sin embargo, quiero pensar, (y tengo casi una certeza) de que soy completamente normal. O normal, en lo que cabe.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Piensen en las posibilidades...

¿Cuáles posibilidades?
Pues todo este post es una explicación sobre mi falta de escritura en el blog (ah, y en twitter).

Verán, todo inició desde el principio de este semestre escolar. Quizá ustedes no lo sepan, pero estoy en mi último año de preparatoria... En un año dejaré de ser preparatoriana, para ser universitaria... Chales, una se vuelve ruca con cada año que pasa. En fin, eso no les importa. Lo que quería decir es que, durante las vacaciones, una se deprime, todo eso de dejar a su salón y mamadas adolescentes (entre otras cosas). Por eso en las vacaciones masacré al post con entradas casi todos los días. Andaba depre.

Resulta que mi nuevo salón no me hizo extrañar tanto al antiguo salón (aunque sí otras cosas...) y resultó que todo está muy chido buena onda. Que me pase el tiempo pasando de estados de ánimo extremos, pues es algo normal, lo que pasa es que el año pasado no me pasaba tanto. Supérenlo, en un momento voy a gritar enfurecida, al otro me voy a reír, me voy a quedar viendo al vacío y luego me voy a poner triste como perro regañado y voy a ir a hablar con algunas personas como si buscase terapia emocional. Así es allizzia, no estén fregando.

Entre otras cosas, mi madre, en su afán de correrme de casa (y de la pantalla del computador), corrió a inscribirme a una escuela de idiomas. Sin embargo, en algún momento de mi locura, se me ocurrió gritar y patalear y decir que iba a estudiar alemán.
Aún no comprendo por qué me pareció divertido y curiosito estudiar alemán. Creo que mis palabras exactas fueron "Podré imitar a Hitler y a Freud." Sí. Eso debió convencerme.
A nadie se le ocurrió decirme que el alemán es sumamente difícil, y nadie tuvo la amabilidad de recordarme de que no es una lengua romance (por lo tanto, I so do not fucking care). Así que también ando algo entretenida en andar estudiando alemán. Ahora sé que en verdad estoy loca. Cuando me di cuenta que esto es para genios, algunos yos internos se pusieron a pelear (Moe a burlarse, para ser exactos) y resulta que yo misma me puse mi propio reto a que SÍ puedo aprender alemán. Es como una apuesta con mi cerebro.

Y pues, también existen mis proyectos personales. Por ejemplo, este mediodía, hicimos un cortometraje. Kabancito querido lo editará (porque eh... bueno... tuvimos una organización del puro carajo... no sirvo para directora) y quizá se los ponga por acá después. Salgo de extra =D Sino me cortan, claro. Tampoco faltan los albures mexicanos.
También tengo mis historias que escribir. Ya ni he tenido tiempo. Siguen ahí, sin avanzar. Para que se den una idea, ni siquiera he podido leer. Aparte de que he perdido varios libros. Tengo un libro que leer para la escuela, y tengo que estudiar varias cosas también. Y hay algunos otros proyectos, pero esos se quedarán sin mencionar.

Por si fuese poco, a un maestro se le ocurrió que sería una gran idea crear un blog. So, ahora tengo dos blogs (bueno tres, pero el tercero aún no lo he pelado... está en stand by). Como era tarea, las entradas iban en aquel blogs. Y pues me sequé el cerebro, así machín. Así que, hay algunas entradas en aquel blog, si ustedes gustan pasar y así, pues pásenle a lo barrido muchachos. Está lindo.

Sin embargo, ahora, a otra maestra se le ocurrió bonito copiar la idea del blogs. Cuatro blogs me volverían loca. Así que este blog, pasará a convertirse en el blog de la escuela también.

Así que, después de todo lo que les dije, de que este blog fue creado porque una quería explayarse en la escribitura y pa' desahogarse una pues. Y ahora hasta me va a servir pa' las clases. ¿Alguna vez pensaron en las posibilidades? Uno jamás habría pensado que hacer un blog podría ser tan útil en un futuro. Quizá tenga que agregar unas cosas, pero les pondré un asterisco para que sepan que no importan realmente.

La verdad es que se me fue el pedo, pero este blog ya cumplió un año. I mean, lo comencé hace un año. Un año en el que sucedieron tantísimas cosas. Un año muchachos... ya un año...

Para dejar de decir lo mismo una y otra vez, me disculpo por no postear cosas más interesantes, me disculpo por abandonar a tantos ratos este blog.

Pero no les prometo nada, luego mi Moe interno se burla de mi diciendo que no voy a hacer nada y que pa'qué me hago pendeja. Moe siempre tiene la estúpida razón.

Ya verán, que serán recompensados, muchachos. Dios les dará muchos hijos|.

Y bueno, ya escribí mucho y al final, yo creo que ni ganas les van a dar de leer todo este quejimbre. Me agrada inventarme palabras.


PD. ¡Yay!  ¡Cortometraje!

viernes, 27 de agosto de 2010

Una breve explicación...

Aunque dudo que sea una explicación de algo que quieran saber. Verán, me acordé de este post. En él, (quizá algunos recuerden) expliqué varias cosas que me gustaría que hicieran conmigo, más bien con mi memoria después de que yo muriése.

Gracias a mi corta edad y a mi estúpida buena suerte que algún día cambiará; he tenido muy pocas experiencias cercanas a la muerte. Nunca he tocado un humano muerto (ni jamás querré...), y las personas muertas más cercanas a mi han sido mi abuela.

Sin embargo, he ido a varios velorios, y de esto se derivan mis peticiones. Así, quisiera explicarles unas cuantas.

PRIMERO, sobre la música. A mi me gusta mucho mi música. Claro, la de los demás no, por eso tendré una lista preparada. Las letras son las que más me dan ganas que las demás personas escuchen en ese momento las canciones. También por los momentos. Cada canción significará siempre algo diferente para todas las personas (como Aviéntame, en el caso de Pilla y yo... aunque ya no diferimos tanto). Quizá, si lo escuchan en ese momento, puedan entender el mensaje que yo captaba sobre la canción. Quizá.

SEGUNDO, el llorador profesional. En algún lugar escuché que algunas tribus antiguas contrataban personas para que lloraran en los funerales, porque el muertito necesitaba de sollozos. En realidad yo no quiero ni necesito sollozos, pero si ustedes -bola de raros- no lloran, la gente pensará que fui una persona muy mala. Y lo soy, y lo planeo ser por un buen tiempo; pero esas personas no irán a mi velorio (posiblemente) o irán pero a asegurarse de que esté bien muerta. En todo caso, me será divertido ver desde cualquier lado que esté viendo (el infierno, posiblemente) que mientras mi ataúd vacío baje, todas las personas aplaudan al ritmo de let there be love y una sola personita (que los extraños no saben, pero ni me conoce) esté chillando cual magdalena a los pies de Jesús. Espero que los lloradores sean baratos.

TERCERO, lo de las gentes. De un lado de mi familia, y del lado donde a más velorios he ido, son sumamente pintorescos. Hacen fiestas inombrables y tienen las mejores anécdotas de las que uno no podría ni desear. Incluso en los velorios, son extremadamente divertidos. La primera vez que fui, debí tener unos... 4 o 5 años. Solo recuerdo que a mi me pareció una  fiesta. Todos platicaban, reían con lágrimas en los ojos. A mi me parecen los velorios perfectos. Como deberían ser. Es muy sonada una historia de una vez una tía salió. Se puso frente a todas las sillas/bancas. Colocó sus manos en la inexistente cintura y gritó "¡GENTES! ¡Ya está el menudo! ¡Pero primero se van unos a desayunar y luego otros, porque el muerto NO SE PUEDE QUEDAR SOLO!" Fue el hit.

CUARTO, lo de no saber de quién soy hija. A cada rato están saliendo primos-tíos-parientes lejanísimos cuando levanto una piedra. Debe ser porque mi apellido debe ir justo después de Pérez por los más comunes. Sin embargo, a cada rato conozco quesque parientes nuevos y cuando voy de visita yo ya no sé quien es y quien no. Opté por fingir y asentir. Ahora, si algunos se ven envueltos en venir a mi velorio, espero que ellos se pregunten de qué rama de la familia soy mientras gorrean comida.

QUINTO, los de los cantos religiosos. Si ustedes se han fijado, soy bien antireligiosa. Me encanta tomar el nombre del señor en vano y nombrar a otros dioses como Zeus, Yemayá, Jebús, y otros más. Los católicos me cagan la madre porque resulta que nací en una familia quesque católica. Pero las demás religiones me cagan más la madre porque les lava la mente a las personas ignorantes (culpa del gobierno) y los jala de sus religiones originales a religiones que más que ser diferentes, son corolarias del cristianismo o judaísmo o alguna otra de esas antigüitas. Y las odio más porque en una parte de la familia, todos fueron corrompidos por esas religiones y ya ni sé quién es de cuál. Cuando quería leer un libro me daban cosas como "Jesucristo resucitó" y la famosa revistita esa que dice puras mamadas y cuyo nombre no recuerdo. Ya la he cagado muchas veces por la misma razón. De hecho, cuando era muy muy niña, le aventaba los libros en la cara (i mean, como a las 5 años que aprendí a leer). Y cuando murió mi abuela, llegaron las miles de mezclas de religiones. Las peleas por el ataud/lápida que no fuera con imágenes, y lo mejor... Cuando estaba la gente de las diferentes religiones. Llegaron unos tipos a cantar (que no estaba tan mal la música) de noséqué religión. Los de las otras religiones, en duelo, se sientieron ofendidas y comenzaron a predicar sus oraciones. El chiste es que al final terminaron dándose de bibliasos. How fucking fun...

SEXTO, plantar flores. Verán, siempre he creído en el ciclo de las cosas. Y nosotros, como trozos de carne putrefacta, deberíamos tener la obligación de alimentar a las plantas. No vamos a ser polvo, seremos tierra que alimentará vida nueva, árboles frutales que alimentarán a nuestros hijos. Ya me hice la idea de que no podré ser enterrada bajo un sauce llorón, o dejada a la interperie para que me coman muchos animales. Así que quiero alimentar flores. Bellísimas flores. Quiero que entiendan que la muerte no es mala, sino que es un cicllo que trae cosas bellas.

SÉPTIMO, el baile. Creánme, que no soy tan rara. Pero ya están en un velorio de disfráces, ¿por qué no hacer un baile de disfraces? Pongámos un vals dramático y todos a bailar como si fuese una película de Tim Burton. A veces hace que a la gente se le olviden un par de cosas. Como que hay un muerto en la esquina del salón.




Y bueno, creo que es lo que más merece explicación. Tenía ganas de decirlo. Y ahora tengo mucho sueño por eso los dejo y me voy a dormir. Ya tengo muchas faltas de ortografía por estarme cayendo de sueño. Voy a ver Matrix.

PD. O quizá no me muera...
PD2. Y si pueden, entiérrenme en Chihuahua. Ahí si hay paz en el campo.
PD3. O bótenme al agua y alimentaré pececitos.
PD4. Y no olviden amarrarme una campanita en la muñeca.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Da dance.

Ultimamente, y ustedes se han dado cuenta, no tengo mucho que postear/tuitear. El post pasado explica eso. No pasa nada, hago lo que me gusta. Creo.

Y de lo que me gustaría hacer es quejarme. Pero como mis problemas existenciales no son divertidos (o no sé... pero no me parecen divertidos) me paso a hacer un reglamento estúpido que... pues... nada. Solo haré un reglamento estúpido para pasar el tiempo y tener una excusa para no hacer la tarea y no forrar la libreta de Jugo.
En fin, con ustedes:

Las reglas del tuiter; concerniendo a allizzia.

INTRODUCCIÓN: Hace poco tiempo que descubrí el tuiter. Me pareció la verga de divertido porque no es complicado (a diferencia de facebook, hi5, myspace y todas esas madres que cree y cerré porque me dieron hueva) (oh sí, hace como... 5 años quise crear un facebook y como no entendí como hacerlo dejé la solicitud a la mitad... Les interesaba mucho saberlo). Así que, de un momento a otro me conseguí más de dos mil tuits.

Esto del reglamento surgió desde que miré un tuit sobre el "FOLLOW1X1". Intenté hacerlo pero es que hay gente tan pendeja que... me dieron ganas de crear un reglamento estúpido. Sin más preámbulo.

REGLA # 1
Tuiter tiene como máximo 140 caracteres. Todo lo que quieren decir lo tienen que decir obligatoriamente en  140 letritas o menos, me vale pito lo importante que sea. Será acreedor del unfollow aquel que:
a) Utilice twitlonger nomás porque se le hincharon los huevos que 141 letras eran mejor. Puede haber excepciones según piense la creadora (o seáse, yo).
b) Utilice abreviaciones que no existen en el diccionario, veáse: q, x, xq, c, t, n, o cualquiero cosa que no entienda con regularidad. Existe la excepción a quien tuitée algo decente por teléfono.
c) Divida su frase en varios tuits. A excepciones consideradas por la creadora (quien es, repito, yo).

REGLA #2
Tuiter tiene su atractivo no en que puedes seguir a tus artistas favoritos, sino en que puedes decir lo que se te pegue la gana. Sin embargo, me aburro facilmente y los tuits deben ser jocosos o de algo que me importe. Se hará acreedor al unfollow:
a) Realmente escriba lo que está haciendo e incluso lo describa. P. e. "Fui al baño y cagué con una fuerza hercúlea PD: Cita con el médico para las hemorroides." La creadora se reserva el derecho de juzgar los tuits como este.
b) Retuitear a Justin Bieber/alguno de los Jonas Brothers/ Miley Cirus/ Keisha o alguno otro nomás por placer y no porque dijeron algo digno de ser retuiteado. Sin excepción.
c) Comentar cosas como "Amo a Justin Bieber", "Keisha es mi idola" o algo por el estilo y con regularidad. Ya sentencié a unos por ello. Sin ninguna excepción.

REGLA #3
Tu nombre es tu identidad. Ponte el nombre que te acomode, el que te guste, tu nombre real, o inventate un tu virtual. Sin embargo:
a) Nada de llamarse María Cullen/Pattinson o Carlita Jonas/Bieber y mucho menos Rosa Depp. Es estúpido y me dan vergüenza y de todos modos no sé que demonios haría una persona con ese nombre siguiéndome por tuiter. A veces algo como Mary Potter o Rose Baggins. Soy una nerd, jamás le diré que no a esos nombres y menos si vienen con su variación en inglés.
b) Nombres originales son geniales. Pero si te lo robaste de alguien más o de algún personaje de internet, es deprimente y patético. Búscate un libro y desarrolla un poco de imaginación
c) Si te llamas Cora del Real te odiaré. Razones sobran.

REGLA #4
Los hashtags me divierten. Aceptémoslo, son ligeramente divertidos. Pero abusar de ellos está alta y terminantemente prohibido. Si te sorprendo diciendo una idiotez con hashtag te ganas un chingatumadre mental. Al tercer chingatumadre estás fuera de mi lista.

CONCLUSIÓN:
Si alguna de estas reglas es violada, ameritará lo indicado. Las excepciones son a mi juicio (y a algunos de mia amigos). 1b, 2c y 3a son los más condenados. Favor de abstenerse.




Para el resto, usar tuiter es posible y seguro. Y estúpido. Y quita tiempo. Y debería hacer la tarea. Y ya no se me ocurrieron más reglas. Sin más:

Atte. @allizzia

PD. Jugo, perdí el papel azul. Te va a tocar uno bien viejo y joto. Lo siento. Te queremos.
PD2. Estas reglas están sujetas a cambios.
PD3. Promocionar en tuiter es chido.
PD4. El yerno nuevo abusa de nuestra inocente pillar.|
PD5. Tres tristes tigres tragaban trigo de un trigal en un triste trasto.
PD6. Encontré el antidoto perfecto.
PD7. Nadie sabe de qué demonios hablo.
PD8. Mis postdatas son extrañables.
PD9. Y ahora tengo pegado todo amores perros y el listón de tu pelo.

viernes, 9 de julio de 2010

¿Vamos al cine con Allizzia?

Reseña del film Ana y Daniel Por Allizzia.

Vale, les voy a contar que ayer fui al cine. La verdad es que no había muchas películas de donde escoger. El cine no era muy grande que digamos y por alguna extraña razón, había una laaaaaarga fila. A la hora que llegamos había dos películas posibles: Eclipse subtitulada y Anda y Daniel.

"¿Cuál quieren ver?"
"No, pues, la que ustedes quieran."

Y como el mundo está en mi contra siempre (Y eso de "No, elige tú que eres la invitada" me recordó a cierta amiga) me puse a ver a mi alrededor. Ana y Daniel se veía muy chida, pero parecía que mi hermana tenía ganas de ver Eclipse, y su novio, muchas de ver Ana y Daniel. Así que mi yo investigador, mirando la fila (llena de morritas gordas emo comerciales, parejas con mujeres alborotadas y hombres con cara de hastío, y más gordas emo comerciales) dije... "Veamos Ana y Daniel".

Compramos los boletos, que por cierto, son más caros que en mi ciudad natal.

"No mames.... están bien caros."
"Es que acá es una metropolis."

Ah mira... Culero... Pero si, efectivamente, mi pueblito es un pueblito bien pichurriento, y el cine es bara por que la paga es menor. Así. Lo descubrí, es verdad.
Así que me jui a comprar mis nachos y refresquito. Y luego me jui a llenar los nachos de chile en vinagre (Alcohol sanitizante en las palomitas... es lo de hoy) y estaba lleno... ¡LLENO! Chingao, las morritas gordas son gordas por algo. Pero ojalá y luego no se quejen.

En fin, llegamos al principio de la fila y resulta que las filas eran -efectivamente- para Eclipse. ¡Bingo! No tuve que hacer fila, ¡a huevooooo! (No tienen idea de mi emoción). Entramos, y nos metimos. Poof, empieza la película (No sin antes ver un anuncio de "Hidalgo"... así, con voz de bicentenario).

Y bueno, si son de amplia mente, y les gusta ver películas muuuuuuy buenas, les recomiendo mucho la película. Es muy buena. Se trata de dos hermanos (no adivinen) cuyos nombres son Ana y Daniel (A que no se lo imaginaban). Son muy unidos y ella se va a casar. Hasta que un día, ¡madres! que los secuestran. El secuestro dura muy poquito (aunque, puta, la escena parece eterna). Pero definitivamente les cambia la vida. Y así, de eso se trata la película. No se las voy a contar por que este es un blog familiar la verdad sí deberían ir a verla, es mexicana, independiente, y muy pero muy buena. Es una temática fuerte pero está (para mi pésimo gusto) muy bien hecha.

Cuando salí, escuché de las salas contiguas los gritos orgásmicos de las gordas emo comerciales. "Te amoo Eduardoo!!" ¿Para qué les miento? Hice comentarios al estilo Hora Bizarra Especial Twilight, toda la trayectoria hasta salir del cine. Eso sí, lo que aprendí de la película es que la nueva frase va a ser:

¡Vete mucho a chingar a tu hermana(o)!

Otras de las culeradas fue:
"¿Cómo les fue?" (Padre a hijos)
Bien pa'. Fuimos por un libro y luego a cogernos por ahí.

"Ana, no te vayas a España. Ana, no te vayas a España."
Daniel, déjate de pervertido. Daniel, aléjate de mi cuarto.

"Tómate ésta. Te va a ayudar."
-¿Lo drogaron?
Pues con esa pastillita azul... me parece que realmente intentan ayudarle...

"Bueno, ¿Pues qué les pasa a estos...?"
¿No crees que los hayan secuestrado y violado y no nos hayan dicho nada?

Hijo, ¿Estás viendo porno?
No ma, nomás un videíto de mi y Ana.

"Que bueno que somos puras mujeres..."
"Y puros hombres..." Pos ahi te aviso, cariño...


Había más... pero ya no me acuerdo. Nos estábamos cagando de risa durante toda la película. Nada comparable al comentario de la morrita de atrás "Ay, qué asco, que sucio ¿no?" Me dieron ganas de aventarle el refresco. -No nena, es normal... es muy normal.


La otra que ha sufrido las desgracias de ver películas conmigo (y mi desmadre) ha sido mi madre sexy adoptiva. Pobre. A los demás, no les deseo lo mismo.

Nhe, la verdad sí. Ojalá sufran. Con personas como yo a un lado.

lunes, 5 de julio de 2010

Ya estoy afuera.

No hay nada mejor como una semana sin internet como para darse cuenta de quién es realmente uno.

Primero, y menos importante que muchas cosas, leí varios libros. Les contaría de qué se trató pero me recordó a alguien pero todo al revés. Y al mismo tiempo me sentí totalmente identificada. ¿Saben que extraño se sinte eso? De verdad quise... no sé... cambiar... simplemente para dejar de sentirme tan identificada. Es como leer el triste futuro.

Luego, todo simplemente me dió igual. ¿Saben? No hacer absolutamente nada con tu cabeza es (ya pues, tomando las palabras del pink floyd) adormecerse cómodamente. A veces pienso que es en la forma en que la mayoría de los humanos sobreviven: educan a sus hijos, hacen su trabajo; en un adormecimiento que les hace que todo parezca cómodo.

No es fácil, me di cuenta. Cada noche le asalta uno ese sentimiento del noséqué-que-quéséyo. Mis respetos a todas esas personas, la filosofía les viene al culo.

Así que mi instinto fue huir. Huí en muchas formas. Por un momento me hundí en la música. 
Fue así como encontré una forma de describir ese noséqué. Así como... Estar encerrado (aunque no literalmente) en un lugar del que no puedes huir. Tienes que seguirlo viviendo día tras día por que no sabes como llegar a eso que te hará feliz. Lo único de lo que tienes ganas es tirarte en el piso a rezar por que algo te transporte. Así. Literalmente. Y yo no sabía como carajos alguien había podido transmitir eso. Pero lo hizo.

Basta una sola decisión para llegar. Encontrar tu amor es difícil pero de verdad que lo único que hace falta es una decisión. Y convicción. Y un par de vicios. Y saben, para entretenerse. Así que así nos la pone la vida. Suena sencillo. ¿No se me unen?

No. Ya. Estoy sola. Estamos todos solos. Mundo de miseria nos regala una cosa y nos quita otra. Que hijo de furcia.

Así, pasé el resto de mi semana en otro mundo. Uno de mis favoritos. Adrenalina. Fuego. Y hielo. Fuego de nuevo. Fuego...

La ternura que me embargaba por los días me arrebataba. ¿Qué era lo que pasaba? Ternura... Yo, al margen, sintiendo ternura. ¿Y mis instintos asesinos? Se estaban confundiendo, eso era. Mi corazón se apagó junto con mi mente. Era lo que las personas consideraban normal, creo. Normal, yo ¡ha!

Claro. Supongo que lo que más me sorprendió fue la facilidad de dar la espalda. La facilidad con la que a veces me puedo adaptar al dolor. Resultó que el adormecimiento puede ser útil.


No sé que piensen ustedes pero les deseo un agradable adormecimiento. Por un muy corto periodo de tiempo. Que los despierte una fina lluvia. Y con fina, obviamente, me refiero a que ojalá les caiga un aguacero encima que les moje hasta el cerebro. El agua de lluvia limpia todo.

viernes, 25 de junio de 2010

L'eau

Pour la bouche.

Se, no tiene sentido. Era eso o poner una canción de mi grupo favorito (que ¿para qué les miento?, es malísima... pero la escuché en vivo).

Desde hace tiempo quería poner una entrada divertida, sobre cosas triviales. Pero nomás no me llega ninguna. Y luego paf, que se me ocurre.

Verán, una de las cosas que se me hacen más interesantes, son las fobias. Si, yo tengo muchas fobias: entomofobia, acrofobia, agorafobia, claustrofobia, xenofobia. Lo sé, la agorafobia y la claustrofobia suena medio redundante, pero la agorafobia me da cuando voy a la playa, generalmente. En fin, mi hermana es una de las personas que tiene muchísimas fobias. Le gusta la seguridad, eso es. Le da miedo volar en aviones, su claustrofobia es fuertísima, lloraba cada vez que iba a clases de natación...

Y de eso les quería platicar, la hidrofobia. Ultimamente he escuchado muchas historias de gente que se ahoga (principal razón por la cual el agua no es la preferida de muchos).

La fobia de mi hermana, por ejemplo, tiene como antecendente que una vez cayó en una piscina. "¡Miren como flota!" Fue el grito de un niño imbécil alertador. Cuando la sacaron, tenía los labios morados. Logró vivir, though. Fue eso (y otras cosas) lo que hizo que mis padres tomaran la decisión de que entráramos a clases de natación. Mis hermanas tendrían unos... 10 u 8 años. Yo tenía 3 (o menos). Así, pasé la mitad de mi vida dentro del agua. Si, claro, me ahogué un par de veces (culpa de maestros ineptos)(aaah, si, y de compañeros idiotas que no saben ayudar, y cuyo nombre protegeré por chida-buena-onda). Pero aprendí a nadar. Algunas veces la gente se ahogaba por mi culpa; escuincles pendejos que me seguían cuando yo saltaba a la alberca y ellos no sabían nadar.

Pero, si se fijan, cuando la gente se ahoga, 99% de las veces, es culpa de la pendejez de la gente, observemos unos ejemplos.

Hace mucho tiempo, estaba en un hotel, una convención o algo así. Yo estaba con una amia comprando sabritas en el bar que estaba a unos 10 metros de la alberca. Conversábamos felizmente como un par de nenas que no hacen nada más que comer. Y en eso... "¡SPLASH!    (pausita)    ¡SPLASH SPLASH SPLAS!" (si, carajo, me gustan las onomatopeyas)  se escuchó. Ambas volteamos y alcanzamos a ver un par de personas aventándose con ropa al agua. ¿Qué pedo? pensamos las dos.
Resulta que una señora estaba con su bebé a un lado del agua. El nene quería, naturalmente, meterse al agua. El nene, naturalemente, no sabía nadar. Así que su madre lo tenía que estar cuidando y finalmente se hartó. Así que decidió meterlo al agua. La orilla que le quedaba más cerca, obviamente, por que era una huevona. Y, justo donde estaba la escalerilla porque, reitero, era una huevona. La muy idiota jamás pensó que había una escalerilla en esa parte de la alberca por que era la parte más honda. Un par de metros, para ser exactos. No lo recuerdo bien, pero recuerdo que en el fondo la presión era magnífica. La que hace que dejes de escuchar. Entonces, los bebés, ¡oh sopresa, se mueven! Así que el bebé terminó resbalándose de las manos de su madre. Así que su madre fue en su busca en las profundidades del agua. Y, ¿adivinen quién más no sabía nadar aparte del bebé? Exacto, su madre. Ambos se comenzaron a ahogar y tres hombres (¡machoooos!) entraron a salvarles.

Otro caso, más corto. Un día, cuando mi primo era solo un niño gordo, mi tia lo llevó a algún lugar donde habia albercas. Debo decir que los primos de allá del norte no son muy brillantes (no sé por qué). Así que el niño corrió y brincó al agua. Padres del mundo: hay que enseñar a los hijos a no meterse al agua si no se sabe nadar.  

Y yo, cuando solía ir a clases, la primera vez, la doña me puso en el agua y allizzia se hundió en el agua irremediablemente. Segundos después, el maestro se dió cuenta de que me ahogaba. Oh, clever boy. Vi que pasó lo mismo en otra escuela de natación con otro nene. Tuve terror de hacer "buzitos" o ir más abajo de la superficie por varios años después de eso.

Luego, cuando alguien intenta salvar a alguien en el agua, el muy imbécil hunde al salvador. Jamás salvaré a alguien en el agua, ya lo he intentado. ¡Oh la bella lucha por la vida propia!

Siempre hay, al menos, un pendejo involucrado. Ya sea el ahogado u otro pendejo.

¿De cuáles han sido ustedes?

jueves, 27 de mayo de 2010

De supersticiones y mamonadas de esas.

Hola, muy buenas tardes tengan todos ustedes. Hoy vamos a hablar del diablo. Sí, de ese tipo rojo. ¿Por qué? Por que tengo dos exámenes importantes mañana (y de los que por cierto no sé ni madres) y necesito una excusa para reprobar no estudiar.

Verán, yo no soy supersticiosa, pero ya sabes, me gustan los estereotipos y los "clichés" y mamadas de ese tipo y me encanta sacarle la vuelta a la escalera cuando puedo y aventar un poco de sal por mi hombro izquierdo (ese es mi preferido por que lanzar sal por sobre hombro izquierdo es de buena suerte, sin embargo, derramar sal -en general- es de mala suerte).

En fin, la razón por la cual escribo esto es por que estoy escuchando el podcast 13 de Olallo Rubio de la tercera temporada. Si, y justamente en el trozo donde escuchan a "Satanás" (ja, eso también me da mucha risa) que...

¡¡¡¡¡¡¡CHAKATAPLAH!!!!!!!

Que se escucha un madrazote en mi espalda. Pero madrazote. Y mi escasa vista periférica logra captar cosas blancas volando en la cocina.

¿El problema? Ah, pues que no hay naiden más en mi casa.

La porcelana, además, ¿De dónde carajos había salido? Las tazas no las hemos sacado en días (por que, sino se han dado cuenta, hace un calor de los mil demonios y no bebemos cosas calientes) y hasta empolvadas deben estar.

Y no sé si no se hayan dado cuenta pero hace varios ayeres que no hace ni un viento pequeñito capaz de levantar una taza.

¿Un plato, un vaso? ¿Cómo? Mis pocas experiencias físicas me dejan claro que está cabrón volar un plato así como así.

Y mis estúpidos reflejos de supervivencia me hacen que, después del shock, corra a la puerta. Ajá, a la puerta. Al lado contrario. Dos metros después reaccioné en que lo que estaba haciendo era sumamente estúpido. Así que me detuve. Me regresé y me acerqué a la cocina. Lentamente. Digo, si era un animal, yo no quiero estar cerca de él.

Lo que estaba tirado definitivamente era porcelana. Pero de los platos bonitos que guardámos hasta el fondo de la repisa. ¿Qué entonces?

Los restos del trasto llegan a regar como.... bueno, todo el piso de la cocina. Varios metros. 
Era un salero. Un salero que casi nunca usamos (por que no solemos usar mucha sal). Parecía que al puto lo habían aventado con severa fuerza o que había explotado con harta potencia. 





La pregunta más importante de todo esto es...


¿Cómo chingados le echaré ahora la sal a mis tacos?

Ah los misterios de la vida.

domingo, 23 de mayo de 2010

Among othe' things...

Hola, muy buenas noches a todos mis no fieles lectores. Primero, quisiera disculparme por mis últimas entradas deprimentes. Ok, no. Las verdad no me disculpo. Mis posts siempre son geniales, fuck you. Excepto esta entrada, este post va dedicado a hacer un par de anuncios.

Desgraciadamente me di cuenta de lo asquerosos que son mis anuncios, nomás una entrada bien estúpida. Pues hoy va a cambiar.

Sí, muchachos. Hoy, voy a contar una historia estúpida, nada divertida, nada al caso, nada de nada. Es más, va a tratar de pizza. La pizza no va a cantar ni va a bailar y mucho menos va a hacer trucos de magia. No, es pizza. Es masa con queso y tomate que se come. Y sabe muy rica, la puta.

En fin, sin nada más que decir:

En casa, visita una tía (abuela, pero lo ignoramos). Es media rara, hipocondriaca, como que nadie la quiere y mi padre (su sobrino) la abandonó para irse a platicar con su hermano preferido (que al ser el preferido de los hermanos de mi padre, lo ama, lo adora, lo idolatra, le lame los huevos, le da dinero [aunque sea mayor que él], le compra autos, le regala semillas, y todo lo que un pendejo maleable haría por el pendejo que lo maneja a su gusto idolatra). En fin, no tiene mucha plática más la que ella pensaría que es "filosofal", como cosas de la muerte y del espíritu muy al estilo yoa; y cosas sobre salud, derivantes de la pasada y sobre sus múltiples enfermedades.

En fin, hace mucho que vino (y nos hizo preguntarnos de su sanidad mental, juraba que le iba a dar un infarto y dormía en posición de estoy-muerta) por algún arranque de locura, decidió hacer pizza. Mi madre la miró con una cara chueca pensando todo lo que ella tendría que lavar y limpiar después. Sugirió que si quería pizza podían pedirla. Pero era obvio que la mujer, como es loca y así, no planeaba comerla, solo hacerla. Supongo que es rara y cocinar a ella le producía un placer orgásmico. Así que mi madre, viendo a la tía loca/deprimida y que estaba segura que la muerte le llegaría en medio de la noche, decidió acceder. Habría pizza casera, damas y caballeros. Debo remarcar que en ese entonces, mi casa estaba llena, y mi hermana mayor comía... mucho más que yo y mi otra hermana. Así que los preparativos empezaron, harina, charolas...
Lo que suponemos es que no sabe calcular o en realidad no sabía hacer pizza, pues tuvimos que pedir prestadas charolas para utilizar la cantidad de masa que se había formado. De hecho, nos sobró masa, me pregunto que habrá pasado con ella....
En fin, mi hermana, Estelita, bajó para saber qué sucedía con todo el estruendo y le explicamos que la tía haría pizza. Claro que ella es algo torpe, zonza, y solo debió haber escuchado pizza. Jamás entró a la cocina. Así que, emocionada, subió en chinga de regreso. Quince minutos después regresó anunciando "Ya pedí las pizzas". Todos pusimos cara de WTF?

Aceptémoslo, mi hermana es la reina de los malentendidos. Duro como 17 años pensando que "verijas" era un palabra divertida para decir "axilas". Ella escuchó pizza, ella llamó a la pizza. Y, como éramos muchos, pidió varias pizzas. Súmen las otras pizzas que estaban en el horno...

Jamás he comido tanta pizza como aquella vez. Desayunado, comido y cenado pizza. Incluso tuvimos que tirar pizza. Es un crimen. Estaba rica. Es pizza.

Pizza...


Ah, si, y entro a exámenes. No me molesten. Gracias por la atención prestada, que, me supongo, no fue ninguna.

PD. Se me antojó un poco de pizza.

jueves, 29 de abril de 2010

Debray

E. No te me quedes viendo, di algo. Que mal plan, we. Sí gracias, eso ayuda.

Bueno, ya, nada iba a ayudar. Está bien que L. no comprenda. Por que está tarada.

Es interesante como odio lo que estoy haciendo lo que alguna vez me hicieron.

Como quitarle a la luz a quien parece que no le tiene derecho.

Claro que ninguno de nosotros fue militar.

Quizá el otro, pero estoy segura de que yo no. O en algún futuro.

Letras. Abejas. Elvis Presley. Jamás volver a escuchar eso.

¿Por qué?

Ya vez por que no quería. Quizá ahora comprendas. No, nel, tu no comprendes.

Yo tampoco. Ya no. Ya no quiero hacer nada.

Con un carajo, que me estoy volviendo loca.

Ya, debería ser todo. Pero no lo es, nunca lo es.

...

¿Allizzia, te sientes bien?

No. No me siento bien. Pero ya se pasará. Siempre lo hace.

martes, 13 de abril de 2010

Historias cortas

para gente en exámenes.

Mis primas, en el rancho, me invitaron a la barranca. Mi otra prima, pequeñita, de corta edad, deportista, estaba extremadamente entusiasmada por que ella... bueno, es más joven. La mitad de mi edad más jóven. Cuando yo tenga 20 años, ella tendrá 10. Cuando yo tenga 30 años, ella estará en lo mejor de su vida. Quizá eso me produzca un poco de rencor en el fondo de mi ser.
En fin, todos los jóvenes emprendimos la ruta hacia el campo recién cosechado. La tierra aún no había sido removida y solo quedaban los troncos del maíz inertes atrapados en la tierra dura. Los pisabamos en nuestro camino, sorteando mierda de vaca.

Después de algunos metros, llegamos al final del campo y al inicio de la naturaleza libre. Crecían matas de todo tipo, a una altura baja. Estabamos cerca del mar.
Nos adentramos uno a uno. El caballero al último.
Seguimos caminando. Mi prima jamás soltó a la pequeña entusiasta hasta llegar al final del barranco; hasta el río. En realidad, ya no era un río. Era un pequeño arroyito. Un arroyito minúsculo. De esos que hasta dan ternura. Donde metes a un nene de dos años a jugar sin peligro inmediato a que se ahogue por que "se lo lleva la corriente". Que se envenene, o que se corte o se le pegue algún bicho es otro cuento.
Había numerosos insectos. Hacía calor. Había humedad. Supuse que ese sería un lugar perfecto para ellos, y para las personas con esos gustos. Humedad y calor. La costa. Y me acordé de ti. Miré un rato hacia el infinito, por que pensaba en ti.
Un "Allizzia, ya nos vamos, vente." me trajo de vuelta. Me trajo a la realidad, donde no estabas tú. Así que sonreí y seguí caminando, sorteando ramas bajas o caídas. Viendo el piso y saltando entre las piedras rodeadas de diez centímetros de agua. Me divertía, sonreía y carcajeaba. Por que me sentía como una niña y me sentía más cerca a ti.
Así, tuvimos que trepar de regreso. Pero trepamos hacia el otro lado. Escalamos, más bien. El lado de la barranca por el que no habíamos bajado. Yo sabía que eso era ilógico. Pero no era mi rancho, finalmente. La subida, para mi, estuvo más difícil. Me resbalé un par de veces (logrando que nadie se diera cuenta), pero me sostuve. Por que así siempre lo he hecho. Me sostuve antes de caer. Evitando el suelo. Casi al final, fue la primera vez que soltó mi prima a la pequeña entusiasta, pues estaba en peligro de caer ella y llevársela consigo. No sé por que no la soltaron, por qué no la dejaron trepar sola. La pequeña ha ido a gimnasia desde hace 4 o 5 años. Es hiperactiva y su madre hizo la desición correcta. También yo le sugerí que lo hiciera cuando vi la capacidad de la niña de colgarse de un tubo tipo pasamanos cuando tenía... dos o tres años. Ok, yo la dejé ahí colgada, pero ¡qué fuerza tenía! Primero, a los dos años, estuvo en un equipo de porristas. Luego, en gimnasia. Es una de las mejores gimnastas (para su edad) en el municipio. Si sigue así, quizá llegue a ser una de las mejores del estado (pequeño estado, claro) e incluso del país. Juegos internacionales y todo eso. Estoy segura de que si la niña se caía, se detendría con gran destreza con alguna rama o tronco que encontrace en el transcurso. No es difícil, se llama autopreservación.
El final del camino era llano, a la sombra de árboles lindos. No me di cuenta del esfuerzo que había hecho hasta que un pequeño viento sopló y sentí el cuello húmedo y frío.
Miré al cielo. Volví a recordarte. Así caminé un rato hasta que me doblé el pie por no ver el suelo. Es la razón por la cual generalmente voy con la cabeza gacha, no puedo ver el suelo con la frente en alto.
"Mira, ahorita vas a ver una cueva. Antes podíamos ir y todo, pero ya la cerraron." Me despertó de ti. "¿Por qué la cerraron?" Pregunté con la inocencia que perdí hace tiempo. "Porque de ahí salían uhmm.... ¿cómo se dicen?... murciélagos." "Murciégalos. Ah.... Una vez se metió un murciélago a mi salón. La maestra chilló como ratón."
Estaba inmersa en recuerdos. Al final, quise sentirme como niña de nuevo y empecé a saltar de pie en pie, como lo hice varias veces más durante las vacaciones. Luego me paré frente la rama de un árbol. Habían vainas colgando de ella. Vainas aterciopeladas y delgadas. Eran lindas. Las corté pensando en ti, y acaricié la vaina. Era tersa. Verde por dentro. Me quedé atrás por cortarla. La pequeña me llamaba. Yo pensaba en ti.
Caminamos hasta llegar a una reja, que la mitad de mis primas sorteó, mientras el caballero abría la puerta. Yo salí caminando. Pensé que quizás me dirías huevona. Por que lo soy, the truth be told. Unas horas antes había pedaleado un bote sobre un lago. Pagar el geim, my ass. Un día entreteniendo niños, et voilá.
Pero cuidé esa vaina, por que de alguna u otra forma me recordaba a ti. Ya sabes que las cosas que me recuerdan otras cosas nunca tienen sentido de ser. A veces es por una canción que las une, una situación, pero nada, nada evidente. A veces solo un pensamiento en común.
La guardé en al auto. Y así llegó hasta aquí. Bajé con él hacia mi casa y la puse en mi tocador. Ahí duró varios días hasta que recientemente me di cuenta que la vaina había explotado. Las dos láminas que cubrían las semillas se abrieron, dejaron salir las semillas, y cayeron en mi alfombra. Mi alfombra sucia y yerma, donde jamás cumplirían su propósito de plantarse en la tierra y hacerse vida, grande y fuerte. No.
Se quedaron ahí hasta que las recogí. Las miré un largo rato y las volví a dejar en el tocador.

Supongo que no habrá árboles este año.

miércoles, 7 de abril de 2010

Que habla y trata de todo lo que ha pasado ultimamente.

Bueno, no.
Es que si he querido platicarles muchas cosas. Así como dijo el Xenomorph (que si pongo mal el link discúlpenme, estoy temblando bien extrañamente, contrario a mis costumbres de beber café) que decía en mi cabeza "Huy, publicaré esto" pero luego se me iba el tiempo, la imaginación, las ganas y todo eso.
Y pues nomás por que hoy tenía las ganas les voy a platicar lo que me pasó, y me hizo reir mucho (pero no le digan a los demás, por que en circunstancias normales eso es raro, y sí, se me quedaron viendo feo... no importa pues, por que ya me acostumbré, pero tengo una resputación que cuidar... estúpida temblorina).

Verán, tengo una costumbre de ir al cine con mi madre (situación que les de mucho que pensar a favor de mamitis a varios) y revisando las funciones, teníamos unas 20 minutos para una función y 35 para otra en otro cine. De la misma película pues.

En fin, como salimos tarde, convencí a mi madre de mejor ir al otro cine (más cómodo y rico) por que ya había empezado desde hace 10 minutos la función.
Y partimos en rumbo al otro cine. Al llegar compré unos ricos nachos que mas tarde me produjeron náuseas (siempre lo hacen, pero tengo la mala costumbre de no importarme). Así que llegamos, compramos los boletos, los nachos, etecé etecé.
Y entramos al pasillo con el cine más vacío que nada por que también tenemos la mala costumbre de ir retemprano a ver películas. Amén de esto, vimos a un hombre salir de algún lado (que yo no me fijé) y entrar a otra sala (que pudo haber sido la nuestra, pero suelo fijarme en detalles estúpidos y nada útiles, como algo que brillaba en la pared alfombrada).
Entré, y solo había una pareja dentro. Dos mujeres, de edad indefinida gracias a mi miopía e incapacidad de ver en la oscuridad (que me recuerda a la vez que fui a ver alice in wonderland en estreno, y advertí a mis amigas de esto para que me hicieran señas cuando entrara yo; y terminaron gritando mi nombre... lo cual era raro, por la función en la que nos encontrábamos).

- Al menos no estamos solas.

Mencionó mi madre. Tiendo a darle el avión y registrar sus palabras pero no intentar entenderla.
Cuando me senté detrás (a dos filas) de las mujeres, registré que quizá eran de una edad menor o igual a la mía, por sus risillas de plebe.
En fin, me senté y comencé a comer mis nachos. Cuando como suelo no escuchar a nadie, así que mi madre pudo haber estado hablando. Quizá.
Luego entraron un grupo de muchachas-jóvenes-aseñoradas que reían como solteras con juventud y se sentaron detrás de nosotras. De nuevo, mi vista imperfecta = escucha perceptible.

Después de ellas (o antes quizá... ¡estaba comiendo!) entró un tipo que se sentó a un asiento del mio. Repito, la sala estaba medio sola, por eso me pareció bizarro que el tipo hiciera eso... y que entrara solo. "Muy su pedo" pensé yo. Pero mi madre y su "Piensa mal y acertarás" (y que generalmente acierta, damn!) insistió en que me cambiara de lugar. Pero como yo había calentado ya mi asiento y me había acomodado, preferí que no. Estaba vigilando al tipo, eso sí. De reojo. Veía su perfil en el shot vaporoso de la función. Viejo, se miraba. Pero vista imperfecta, yo solo registré leves detalles como vello facial (que pudo haber sido barba, bigote, cejotas [C-J's], extensas patillas, u otro) y edad avanzada.

En fin, mi mamá no le dejaba de aventar miradas asesinas, que yo ignoré por que seguía comiendo. Además, secretamente, me gusta mirar los anucios de otras películas (I know, just like a guy). Ella quería ver la película por que yo le había hablado de ella, yo, por que acababa de terminar el libro (hacía dos días) que me había comprado (hacía 5 días... ¿o cuatro?) en un lugar rebonito y caluroso con rico café mexicano (y vistas bellas de volcanes).
Y como el libro había estado ligero y medio aburrido (al puro estilo crepúsculo) (y la verdad ni me gustó del todo) supuse que las imágenes de la pelícua serían lindas. Estaba media fumada la idea, pero mal estructurada en el libro, a falta de adjetivos... Y pues en imágenes otro pedo, ¿no?

Poco antes de que saliera la película, el tipo se levantó y se salió de la sala. Entonces lo vi más raro. Mucho más raro. Pero equis, ya se había largado. La película estaba por empezar. Era de esas películas cursis hechas para mujeres con nada que hacer (tipo My sister's keeper), cuyo nombre de los amables huesos está medio loco en inglés, pero en español me da hueva. Por eso me gusta decir los nombres de las películas en inglés, son más bonitos o divertidos o cortos. Empezó la imágen de algo lindo. La película había empezado. Después entró un tipo y se sentó a un asiento de la pareja de niñas que estaban a un par de filas abajo de nosotras. Igual como se había sentado hacía unos minutos a un asiento de mi. Weird-o pensé. Y seguí en la película. Pero como a mi madre no hay quien la calle, siguió echándole tierra al hombre. En algún momento la callé por que me hartó. ¡Pam! Me azotó un zape. 

- ¡No me calles! ¿Ya es esa la película?
Entonces abrí la boca, enojada.
- No... te callo nomás por el placer de hacerlo. |

Me miró con ojos de pincheplebesarcástica y nos pusimos a mirar la película. A ciertos momentos seguía murmurando cosas del tipo. Yo comía y miraba. Y reía, por que me gusta leer los libros  y luego ver las películas y mencionar que tan malas/buenas eran. La verdad que la fidelidad de esta película al libro me gustó; era algo diferente, pero lindo. 

La película está decente, mezcla los tiempos del libro pero al menos lo hace bien.
Poco antes de llegar al... no sé, donde matan a la tipa en el meollo (que no es el climax, pero en la peli no pusieron el climax tan lindo como hubiese querido); la muchacha de adelante se levanta en chinga y mi mamá grita:

- ¿¡Qué?! 
- ¡Ese tipo se estaba tocando su cosa!

Lo sé, suena rechistoso. En fin, mi madre (como buena chirinolera que es) salió detrás del tipo, pero su persecusión duró poco. Así que me quedé con medio nacho en la boca sin moverme. Me habían arruinado la película, eso estaba seguro. "Ah, what the hell..." me dije a mi misma y salí de la sala. Mientras salía, una de las señoras-muchachas que estaban detrás, gritó:

- ¡Ay! ¡Los niños! ¡Rápido, ve por ellos!

Habían dejado a sus hijos en otra sala. Cuando mi madre regresó, al no haber alcanzado al tipo, nos encontramos todas (leáse, eramos puras mujeres...) en la puerta de la entrada a la sala.

- No pues vamos a decirle a la señorita.

Acordaron todas. Ya habían sacado a los niños de la otra sala, con su respectivo padre y cuidador. El gerente llegó en friega a preguntar. Todas, mujeres, imáginese usted, casi como un mercado en horas pico:

- Pues un señor, que se estaba a un lado de nosotras, se estaba masturbando...
- ¿Saben como venía, su aspecto?
- Pos venía de negro.
- Con camisa de vestir.
- Con bigote. Viejo ya.
- Andaba vagando de sala en sala. Y acá se sentó donde eran poquitas chamacas y mujeres todas.
- Mire la sala ya se quedó sola.
- Nosotras nomás vimos que le estaba haciendo así (fiel representación de una chaquetita pervertida).
- También entró a la otra sala, y nos vió a mi con mis dos niños, y a otro señor con sus dos hijos y mejor se salió.

El tipo tenía una cara de estar bien aturdido. Mientras yo pensaba en la película, lo que nos perdíamos. Fuck!
Luego, la ironía me vino a la mente, el tema de la película, el incidente reciente.
Sin darme cuenta, me estaba riendo. Hasta que una niña se me quedó viendo con cara de pinchelocarara¿quélepasa?
Todos de repente me vieron con cara de qué pedo.

- Ah perdón. Es que la ironía, la película y esto... jejeje...

Asíq eu regresaron a su discusión. Nadie quería regresar a la película, pero mi madre dió un paso adelante (y yo corrí, nomás por ver qué pasaba con la peli) y todas regresaron. Las pobres muchachas se sentaron agazapadas a un lado de mi, con miedo. Todas juntas, el frente femenino.
Al final, la película terminó siendo todo un fiaco, pues las partes que me gustaban fueron eliminadas en un tris. Medio libro al carajo. El novio de la hermana, la primera vez de la hermana, el casamiento de la hermana, la discusión del hermano, el "está muerta papá", el infarto, el affair con el poli, y por supuesto, la corta muerte de Ruth y el corto regreso de la protagonista.

Ya al final, con dolor de cabeza y náuseas, salimos todas. A seguir hablando del incidente. ¡Cómo somos las mujeres!

Así que ahora la película ni me supo, y me duele la cabeza, tengo náuseas, y no puedo dormir.

Fuck yeah!
Por México, el país donde en pleno s. XXI, la gente sigue yendo al cine a masturbarse.

sábado, 3 de abril de 2010

De otro tipo de avisos.

De esos que ni les importan.

He tenido mucho tiempo para pensar. Nada bueno para mi.
Verán, se trata de que no sé de nada.

A ver, todo empezó con las vacaciones. Generalmente me ponen en un humor nada agraciado.
Después, un poco de la observación. De lo peor.

¿Qué carajos les sucede a las personas?

Desde que nací, era evidente que observaba. Mis ojos, abiertos desde un principio, nadaban por los alrededores, buscando. Registrando.
Se me hizo algo normal eso de estar "en los zapatos de los demás". Ver en todas las direcciones. Simpatía, que le dicen. Escuchar todas las versiones.

Así que me cuesta trabajo aceptar que eso no entra en la cabeza de la mayoría de las personas. De verdad, y luego "Es que nos peleamos otra vez..." "Es que no es mi problema, es de él" "Lo que pasa es que es una idiota" "Es que no me entiende"...
Carajo, que estrés. No comprender que observar detenidamente por unos minutos salva vidas es simplemente algo increíble para mi.

En una visita rápida, me recordó mucho a mi una pequeña nena.
Tan maleable su pequeña mente...

En fin...
Solo me preguntaba por que somos así todas las personas. No le encuentro sentido a nada. Ni a mi misma.

Ahora, solo nomás por que sí, datos curiosos:

  • Las dos coletas son divertidas. Ser feliz es lindo. Ser estúpido es lindo.
  • Jeannette es una bruja tierna. Es feliz y su vestido es lindo. Tiene una varita y grandes coletas azules. Es feliz.
  • Quiero un borrego.
  • ¿Saben que es más divertido que "chowder"? Clam chowder. Ambas me dan asco, pero siguen siendo divertidas.
  • Si te dan elegir entre lo seguro y nuevo, y lo inseguro que querías desde hace mucho... Elige Alemania. Siempre.
  • Me cansé de leer. Así que de ahora en adelante: Rius y Quino son bienvenidos.
  • "Las mujeres queremos un caballero en la mesa... y un pervertido en la cama, ¿dudas?"
  • Debo dejar de leer comics, debo de...
  • Me duele la cabeza.
Mucha palabrería. Me voy a deprimirme a otro lado.

domingo, 7 de marzo de 2010

De pueblos y religiones.

Estuve pensando en mis últimos posts y me he dado cuenta de lo emo que sueno. No estoy negando ser emo (bueno, en realidad... no soy emo |) pero es que estoos días como que a una le da fatiga y de tanta presión se le pone a uno emo el tiempo.

En fin, ya que estuve pensando en algunas de las pequeñas cosas buenas de esta semana, me decidí a ponerles una crónica más divertida y quejumbrosa. Más "muchosa" pues... mas "alicia"...
(jejeje... ooh yeaaaah!)

En fin, me decidí a contarles de este sábado, la confirmación de mis primos los pueblonuevenses. Resulta que el domingo pasado uno de mis primos (los pueblonuevenses) hizo la primera comunión para, precisamente, hacer la confirmación que tuvo lugar el día de ayer.

De la primera comunión también hay datos bien importantes, como:

  • Que llegué tarde. Como siempre.
  • Que los feligreses agitaban en sus manos una paloma de fomi (sucia y malhecha, con la diamantina caida) pegada al final de un palito de madera al compás de la tipa que cantaba que (aparte de que ya había tenido la desgracia de escucharla en una fiesta de los Elías), oh sorpresa, tenía una voz tan fea y aguda que estoy segura que mi prima (la pueblonuevense más reciente) quiso suicidarse atragantándose con su chupón.
  • Que había doñas vestidas de la Ma...estra Lupita, del tipo solteronas con nada que hacer más que jalársela al padrecito.
  • Que había una banca llena de niños a un par de metros de mi lugar, y una de esas niñas (pemítanme describir) traía vestido blanco feo de esos de Popis mamón, arreglito blanco en el cabello de tipo soyunavirgenyloseréhastaelmatrimonio. Siempre contestaba las preguntas del padre (quien la miraba con ojos de hayotraveztú,comoqueyatedeberíasirlargando¿no?yaestufas. Cuando el padre hablaba, ella repetía las palabras hacia sí misma con los ojos cerrados y cara de realización... o que tenia mucho placer un pequeño orgasmillo... no sé...
  • Que el padre tenía voz de alcoholico-fumador empedernido, parecía que tenía el hígado hinchado (o los riñones... o todas sus vísceras... o tenía una gordura extraña), y tono de violador-pederasta.
  • Que cuando el padre dijo "Para gozar hay que sufrir" o algo por el estilo, me imaginé a la niña catolinerd en una imágen de S&M (No me molesten, tengo 16 años y un hipotálamo activo).
  • Que tomé a mi prima (la pueblonuevense más reciente) en brazos para no tener que participar en la eucaristía. Mi hermana intentó quitármela.
  • La abuela de los pueblonuevenses nos miró feo por que, claro, ella es fanaticatólica. No importa, es demasiado "dama" para reprochárnoslo.
  • El tipo del coro cantaba y tocaba bien... pero estaba encerrado en una inglesia... pobre hombre.
  • Cuando salí, comí churros, fruta, nieve, frituras de todo lo que había afuera. Y me encontré a Ilze... Somos taaaaan santas...
En fin, hoy supondríamos, era la continuación. Así que mi madre me levantó a gritos.

- Vas a llegar tarde, y no te vamos a llevar.

No importa que esa frase no tengo coherencia, es de mañana y yo no pienso.

- ¿Aone ams?¿Rqé?

Eso es Adónde vamos, y Por qué en idioma tengosueñoydéjameseguirdurmiendo.

- A la confirmación.

- ¿Esoy?

Verán... ya conoce mi lengua. Casi siempre. Así que me levanté a regañadientes, me bañé, y me puse lo primero que hayé que fuera decente para ir a misa con gente de rancho que se cuelga hasta las piedras para verse elegantes en misa.
Supuse que mis hermanas llegarían hallá por que no había ni señal de Estelita y Nina.
En el auto me desengañaron. No iban a poder venir por que... la confirmación era en un rancho.
No un pueblo... un rancho.

No me cayó la realización hasta varios kilómetros después. ¿Qué carajos iba a hacer un obispo o como se llamen esos tipos con cara de pederastas en un rancho? Seguro eran narcos.

Cuando llegué, me cayó el veinte de estar en un rancho. Una pastora pasó arreando sus cabritas (aaaw, las pequeñitas eran bellísimas... hasta me daban ganas de comérmelas... en barbacoa) bien lindo.
Era un rancho sin duda, pensé yo cuando me bajé y me dió el tufo a miertiercol y animal. Oh, fuck it. Más que una iglesia, lo que estaba recargado de gente era una hermita. Había gente alrededor sentada en sillas que denosédondetrajeron y bancos improvisados. Había gente de típico rancho, y otras que tenían finta de ser "ricos de pueblo". Esos que traen ropa acá de ciudad, o por que son pochos asquerosos o por que son los ricos del pueblo y siempre están yendo y viniendo a la ciudad. Bueno... es una difícil explicación.
En fin, yo maldecí a los estúpidos fanáticos por que no iba a tener donde sentarme, e iba a estar parada en el sol. Entonces ahí estabamos como zonzos parados hasta que salió mi tio y dijo, "dejen les traigo unas sillas". Bendícelo Jebuz, a mi tío el sillatraedor. Resulta que las sillas estaban por allá en el fondo, donde posiblemente iba a haber una fiesta en honor o del obispo o del morrito confirmao. Y nosotros nos robaríamos las sillas. Buajaja...

En fin, ya sentados llegó mi prima la pueblonuevense a molestar con su voz aguda. Y yo con mi paciencia infinita me puse a darle el avión. Entonces me pasaron una bolsa de confetti.

- Para cuando llegue el obispo.

¿Qué chi...? Nel ni madres, a mi me gusta el confetti, y me lo voy a aventar a mi misma para sentirme festiva.
Luego unas viejas se pusieron a discutir sobre como deberían aventar el confetti, que mejor para arriba, por que sino luego le dan en la cara a la gente, y luego se les mete en la boca o en los ojos. Y uuuuy, no fuera el obispo, por que dios nuestros señor de los cielos se puede enojar y mandarnos un rayo... No de hecho, el que manda rayos es Zeus... bueno, te mandaría al infierno cuando mueras.

"Me encantaría que el padrecito tragara confetti" pensé yo. Pero entre tantas fanáticas me podrían matar, así que cambié de plan. Aventaría el confetti a todo mundo. Así nomás. Por que los quiero a todos.

Eran las 12:25 y el padre tenía ya media hora de retraso... Pero no importa, cuando llegara, le ibamos a lamer los huevos... Supongo que eso era lo que el tipo pedante esperaba.

- Cuando llegue el padre, los molesto con un fuerte aplauso y un viva, por favor.

- Uy, ahí si le voy a fallar.

Mi madre me miraba con  ojos fulminantes. Pero es que odio a los fanáticos.

-Formen una vaya para cuando llegue el padre.

- ¿Qué es una vaya?

- Los de acá de este lado y los de allá de este otro.

- ¡¿Qué es una vaya?!

- Por favor, una vaya, para cuando llegue el señor obispo.

- ¿QUÉ ES UNA VAYA?

En resumen, una vaya es formar una fila de gente. Perdón pero formar una vaya con gente no está entre mis diccionarios personales.

En fin, llegó el padre y nadie aplaudió, todo mundo le besó la mano (lo cual me recuerda a mi y a daniel en la secundaria y nuestras caras de ohporelnombredejebus,mátenos cuando nos dijeron que le besáramos la mano al obispo... lo cual no hice), nadie gritó viva, el confetti se impactaba en el cuello del obispo con cara de pederasta, y mi confetti cayó sobre todos los que estaban ahí. Me agrada el confetti.

Y mientras la misa se desarrollaba, yo jugaba con mi prima. Una morrita que estaba a un lado de nosotras, más o menos de la edad de mi prima, estaba de ajerosa y nos soplaba el confetti con el que jugábamos. Oh y fue tan divertido cuando nos callaban, yo ponía cara de niños¿Quévamosahacerles? o yasabecomoson. Al final, entré al lugar a tomarme una foto y casi me mato. El piso era resbaloso. Era un edificio nuevo. Chales, nomás lo construyeron para eso, ¿o qué carajos?
Al salir, la mitad de la gente se había ido. La mayoría de lo que había utilizado como bancas, eran bancas... de escuela. De esas de las de antes, de las que siempre salen en las tiras de Quino. Yo las miraba con mucho interés.

- Son bancas de escuela de las de antes.

Me dijo mi tio.

- Sí, a mi me tocaron unas separadas de fierro que cortaban las piernas de las mujeres por que usamos falda.

Él se cagó de risa. Luego me le acerqué muy sigilosamente y le digo en el oído.

- Deberíamos irnos. No le vaya a dar un ataque al padrecito y nos acusan de su muerte a nosotros por herejes.

Así que en conclusión: odio la iglesia, y la odio más en los pueblos. Le quitan lo divertido.
En los pueblos no me puedo reir de las niñas catolinerds.
Además, en los ranchos hay niñas ya más zorras que yo, si hasta me dió pena ver a una nena más inhibida que yo. En cinco años ya está en el mercado.

Y en la ciudad, puedo contemplar a mis hermanas peleándose con las doñas lamehuevos de la iglesia.

No tiene precio.

miércoles, 3 de marzo de 2010

In the middle of a gun fight, in the center of a restaurant, they say "come with your arms raised high"

Había olvidado que conozco esa mirada. Una última súplica.
Hacía años que no sentía compasión por unos ojos inyectados de miedo y sangre.
Mi dedo sobre el metal frío titubeaba. Mientras yo le miraba hacia arriba comencé a preguntarme si no habría una mejor forma.

Mi esposa tendría mi quinto hijo en tiempo de nada. Ella pensaba que estaba en otro lugar, haciendo algo mejor. De lo que estoy más orgullose es de mi hijo. Dice que de grande quiere ser Ingeniero. En eso de las computadoras que nomás no llego a entender. La del medio es una geniesillo en la escuela, de esa de los puros dieces y todo. Ella dice que quiere ser doctora. Los más chicos ahí la llevan, pero no dudo que serán de los mejores. Los quiero mucho.
Entonces recordé por que estaba allí. Yo quería que mis hijos hicieran lo que quisieran. Yo lo recuerdo. Recuerdo cuando me quedé sin nadita que hacer. No podía comprarle la ropa ni los lápices a mis niños. Mi esposa me pedía y me pedía para la alacena, y yo le contaba los centavos. Llegó el momento en que me quebré por que mis hijos me decían que tenía hambre.

Entonces mi dedo apretó el gatillo. Quedé bañado de sesos y trocitos de cráneo. Sangre, más que nada.
El jefe no tardaría en pagarme otra vez.

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Bueno, disculpen aguarles la fiesta a todos los que se quejan, pero quería ponerles una nueva cara de la historia.
Recuerden que aquel que tiene un arma en la mano también es una víctima.
Víctima de la pobreza, víctima del gobierno, víctima de los políticos.
No necesitamos "Oportunidades" para estas personas, que no tienen trabajo. Necesitamos darles una oportunidad de trabajo, no incitar la flojera. Que el gobierno deje de robarse el dinero para volver más pobres a los pobres, que lo invierta en obras para producir.

Ya me puse bien quejumbrosa pero es su culpa, ¿Ya ven?

Chales pues, ya me voy.

PD. Disculpen los mensajes emo, lo que pasa es que me ha dado por esucchar música ligeramente emo. No sé, pero pues, a veces a uno se le da.