Han sido días, semanas ya, que soñé que me ahogaba. Afuera estaba oscuro, pero el agua -lo último que yo miraba- era brillante, azul y hermoso.
No sé cómo explicar la paz que se siente cuando uno está debajo de la capa de aire. No hay ruido, puro pensamiento y música de paz. Las cosas son fáciles. Allí, flotando, en movimiento y vaivén, abrazos a presión, un arrullo final.
Han sido años que no voy al agua, que no entro al mar. Pero cada vez que veo una imagen, el sueño vuelve a mi mente.
Es tan lindo estar debajo.
Que incluso, como en mi sueño, no me importa morir. Porque es paz. Es olvido. Es un sueño infinito. Como lágrimas, perdidas entre la infinita vastedad del oceáno.
Pero no quiero dormir y volver a soñar. Porque voy a decidir, por favor, que no me vuelvan a despertar.
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domingo, 20 de mayo de 2012
miércoles, 13 de octubre de 2010
But papa, here in death, I have regain'd my breath.
Estoy comenzando a temer por mi salud. Sinceramente.
Hoy tuve uno de los sueños más bizarros de... bueno, sabrán ustedes que eso es decir mucho.
He soñado con niños. Niños muertos. Asesinatos...
Yo los miraba. Eran accidentes, sin dejar de ser asesinatos. Era un edificio viejo. Estábamos en el baño. Yo era uno de ellos. Jugábamos dentro. Sin embargo, yo pensaba con el raciocinio de mi edad. ¿Jugar en un baño; de viejas tuberías, sucio, oxidado, con bicho? Detesto los bichos. Estábamos jugando con tubos. En algún momento llegó a parecer un baño en obra negra. Yo me fuí. Ellos estaban muertos. Yo los dejé atrás. A morir...
(Momento extraño de los sueños en el que parece una piedra lanzada al agua, las ondas se mueven, la imagen se distorciona, cambia)
Fuera del edificio. Más bien, fuera del baño. Parecía un lugar... como una escuela vieja. Los baños estaban fuera del conjunto. Sin embargo... volvía yo a estar ahí. Me divertía. Había agua. Nos mojábamos. El agua se acabó y buscábamos más. Botes con agua de lluvia vieja, trozos de tela húmedos... Una manguera. No era un lugar conocido. Llevábamos vestidos y ropa de otro tiempo. Aún no sé cual. Los edificios tenían estilo inglés, hacía frío. Seguíamos mojándonos. Más o menos a la mitad, decidí desistir. Me pareció que había demasiado ... no lo sé... interés en un simple juego, venganza, odio, otro motivos en los que yo no participaba. Había dejado de ser divertido para mi. Para cuando encontraron una manguera, yo ya me había ido. Para cuando descubrieron que la manguera tenía demasiada presión, ellos ya estaban condenados. En un hueco de tierra. Lleno de agua. Y la manguera.
No sé que demonios me sucede.
PD. Prófugos abrió sus puertas. Les pondría el link pero no tengo ánimos. Búsquen en mi ... meh, ya lo tengo: http://dejalocuenteyo.blogspot.com/
PD2. Me llele todo...
PD3. Una señora con acento me dij que debería estudiar. Huh.
Hoy tuve uno de los sueños más bizarros de... bueno, sabrán ustedes que eso es decir mucho.
He soñado con niños. Niños muertos. Asesinatos...
Yo los miraba. Eran accidentes, sin dejar de ser asesinatos. Era un edificio viejo. Estábamos en el baño. Yo era uno de ellos. Jugábamos dentro. Sin embargo, yo pensaba con el raciocinio de mi edad. ¿Jugar en un baño; de viejas tuberías, sucio, oxidado, con bicho? Detesto los bichos. Estábamos jugando con tubos. En algún momento llegó a parecer un baño en obra negra. Yo me fuí. Ellos estaban muertos. Yo los dejé atrás. A morir...
(Momento extraño de los sueños en el que parece una piedra lanzada al agua, las ondas se mueven, la imagen se distorciona, cambia)
Fuera del edificio. Más bien, fuera del baño. Parecía un lugar... como una escuela vieja. Los baños estaban fuera del conjunto. Sin embargo... volvía yo a estar ahí. Me divertía. Había agua. Nos mojábamos. El agua se acabó y buscábamos más. Botes con agua de lluvia vieja, trozos de tela húmedos... Una manguera. No era un lugar conocido. Llevábamos vestidos y ropa de otro tiempo. Aún no sé cual. Los edificios tenían estilo inglés, hacía frío. Seguíamos mojándonos. Más o menos a la mitad, decidí desistir. Me pareció que había demasiado ... no lo sé... interés en un simple juego, venganza, odio, otro motivos en los que yo no participaba. Había dejado de ser divertido para mi. Para cuando encontraron una manguera, yo ya me había ido. Para cuando descubrieron que la manguera tenía demasiada presión, ellos ya estaban condenados. En un hueco de tierra. Lleno de agua. Y la manguera.
No sé que demonios me sucede.
PD. Prófugos abrió sus puertas. Les pondría el link pero no tengo ánimos. Búsquen en mi ... meh, ya lo tengo: http://dejalocuenteyo.blogspot.com/
PD2. Me llele todo...
PD3. Una señora con acento me dij que debería estudiar. Huh.
viernes, 27 de agosto de 2010
Una breve explicación...
Aunque dudo que sea una explicación de algo que quieran saber. Verán, me acordé de este post. En él, (quizá algunos recuerden) expliqué varias cosas que me gustaría que hicieran conmigo, más bien con mi memoria después de que yo muriése.
Gracias a mi corta edad y a mi estúpida buena suerte que algún día cambiará; he tenido muy pocas experiencias cercanas a la muerte. Nunca he tocado un humano muerto (ni jamás querré...), y las personas muertas más cercanas a mi han sido mi abuela.
Sin embargo, he ido a varios velorios, y de esto se derivan mis peticiones. Así, quisiera explicarles unas cuantas.
PRIMERO, sobre la música. A mi me gusta mucho mi música. Claro, la de los demás no, por eso tendré una lista preparada. Las letras son las que más me dan ganas que las demás personas escuchen en ese momento las canciones. También por los momentos. Cada canción significará siempre algo diferente para todas las personas (como Aviéntame, en el caso de Pilla y yo... aunque ya no diferimos tanto). Quizá, si lo escuchan en ese momento, puedan entender el mensaje que yo captaba sobre la canción. Quizá.
SEGUNDO, el llorador profesional. En algún lugar escuché que algunas tribus antiguas contrataban personas para que lloraran en los funerales, porque el muertito necesitaba de sollozos. En realidad yo no quiero ni necesito sollozos, pero si ustedes -bola de raros- no lloran, la gente pensará que fui una persona muy mala. Y lo soy, y lo planeo ser por un buen tiempo; pero esas personas no irán a mi velorio (posiblemente) o irán pero a asegurarse de que esté bien muerta. En todo caso, me será divertido ver desde cualquier lado que esté viendo (el infierno, posiblemente) que mientras mi ataúd vacío baje, todas las personas aplaudan al ritmo de let there be love y una sola personita (que los extraños no saben, pero ni me conoce) esté chillando cual magdalena a los pies de Jesús. Espero que los lloradores sean baratos.
TERCERO, lo de las gentes. De un lado de mi familia, y del lado donde a más velorios he ido, son sumamente pintorescos. Hacen fiestas inombrables y tienen las mejores anécdotas de las que uno no podría ni desear. Incluso en los velorios, son extremadamente divertidos. La primera vez que fui, debí tener unos... 4 o 5 años. Solo recuerdo que a mi me pareció una fiesta. Todos platicaban, reían con lágrimas en los ojos. A mi me parecen los velorios perfectos. Como deberían ser. Es muy sonada una historia de una vez una tía salió. Se puso frente a todas las sillas/bancas. Colocó sus manos en la inexistente cintura y gritó "¡GENTES! ¡Ya está el menudo! ¡Pero primero se van unos a desayunar y luego otros, porque el muerto NO SE PUEDE QUEDAR SOLO!" Fue el hit.
CUARTO, lo de no saber de quién soy hija. A cada rato están saliendo primos-tíos-parientes lejanísimos cuando levanto una piedra. Debe ser porque mi apellido debe ir justo después de Pérez por los más comunes. Sin embargo, a cada rato conozco quesque parientes nuevos y cuando voy de visita yo ya no sé quien es y quien no. Opté por fingir y asentir. Ahora, si algunos se ven envueltos en venir a mi velorio, espero que ellos se pregunten de qué rama de la familia soy mientras gorrean comida.
QUINTO, los de los cantos religiosos. Si ustedes se han fijado, soy bien antireligiosa. Me encanta tomar el nombre del señor en vano y nombrar a otros dioses como Zeus, Yemayá, Jebús, y otros más. Los católicos me cagan la madre porque resulta que nací en una familia quesque católica. Pero las demás religiones me cagan más la madre porque les lava la mente a las personas ignorantes (culpa del gobierno) y los jala de sus religiones originales a religiones que más que ser diferentes, son corolarias del cristianismo o judaísmo o alguna otra de esas antigüitas. Y las odio más porque en una parte de la familia, todos fueron corrompidos por esas religiones y ya ni sé quién es de cuál. Cuando quería leer un libro me daban cosas como "Jesucristo resucitó" y la famosa revistita esa que dice puras mamadas y cuyo nombre no recuerdo. Ya la he cagado muchas veces por la misma razón. De hecho, cuando era muy muy niña, le aventaba los libros en la cara (i mean, como a las 5 años que aprendí a leer). Y cuando murió mi abuela, llegaron las miles de mezclas de religiones. Las peleas por el ataud/lápida que no fuera con imágenes, y lo mejor... Cuando estaba la gente de las diferentes religiones. Llegaron unos tipos a cantar (que no estaba tan mal la música) de noséqué religión. Los de las otras religiones, en duelo, se sientieron ofendidas y comenzaron a predicar sus oraciones. El chiste es que al final terminaron dándose de bibliasos. How fucking fun...
SEXTO, plantar flores. Verán, siempre he creído en el ciclo de las cosas. Y nosotros, como trozos de carne putrefacta, deberíamos tener la obligación de alimentar a las plantas. No vamos a ser polvo, seremos tierra que alimentará vida nueva, árboles frutales que alimentarán a nuestros hijos. Ya me hice la idea de que no podré ser enterrada bajo un sauce llorón, o dejada a la interperie para que me coman muchos animales. Así que quiero alimentar flores. Bellísimas flores. Quiero que entiendan que la muerte no es mala, sino que es un cicllo que trae cosas bellas.
SÉPTIMO, el baile. Creánme, que no soy tan rara. Pero ya están en un velorio de disfráces, ¿por qué no hacer un baile de disfraces? Pongámos un vals dramático y todos a bailar como si fuese una película de Tim Burton. A veces hace que a la gente se le olviden un par de cosas. Como que hay un muerto en la esquina del salón.
Y bueno, creo que es lo que más merece explicación. Tenía ganas de decirlo. Y ahora tengo mucho sueño por eso los dejo y me voy a dormir. Ya tengo muchas faltas de ortografía por estarme cayendo de sueño. Voy a ver Matrix.
PD. O quizá no me muera...
PD2. Y si pueden, entiérrenme en Chihuahua. Ahí si hay paz en el campo.
PD3. O bótenme al agua y alimentaré pececitos.
PD4. Y no olviden amarrarme una campanita en la muñeca.
Gracias a mi corta edad y a mi estúpida buena suerte que algún día cambiará; he tenido muy pocas experiencias cercanas a la muerte. Nunca he tocado un humano muerto (ni jamás querré...), y las personas muertas más cercanas a mi han sido mi abuela.
Sin embargo, he ido a varios velorios, y de esto se derivan mis peticiones. Así, quisiera explicarles unas cuantas.
PRIMERO, sobre la música. A mi me gusta mucho mi música. Claro, la de los demás no, por eso tendré una lista preparada. Las letras son las que más me dan ganas que las demás personas escuchen en ese momento las canciones. También por los momentos. Cada canción significará siempre algo diferente para todas las personas (como Aviéntame, en el caso de Pilla y yo... aunque ya no diferimos tanto). Quizá, si lo escuchan en ese momento, puedan entender el mensaje que yo captaba sobre la canción. Quizá.
SEGUNDO, el llorador profesional. En algún lugar escuché que algunas tribus antiguas contrataban personas para que lloraran en los funerales, porque el muertito necesitaba de sollozos. En realidad yo no quiero ni necesito sollozos, pero si ustedes -bola de raros- no lloran, la gente pensará que fui una persona muy mala. Y lo soy, y lo planeo ser por un buen tiempo; pero esas personas no irán a mi velorio (posiblemente) o irán pero a asegurarse de que esté bien muerta. En todo caso, me será divertido ver desde cualquier lado que esté viendo (el infierno, posiblemente) que mientras mi ataúd vacío baje, todas las personas aplaudan al ritmo de let there be love y una sola personita (que los extraños no saben, pero ni me conoce) esté chillando cual magdalena a los pies de Jesús. Espero que los lloradores sean baratos.
TERCERO, lo de las gentes. De un lado de mi familia, y del lado donde a más velorios he ido, son sumamente pintorescos. Hacen fiestas inombrables y tienen las mejores anécdotas de las que uno no podría ni desear. Incluso en los velorios, son extremadamente divertidos. La primera vez que fui, debí tener unos... 4 o 5 años. Solo recuerdo que a mi me pareció una fiesta. Todos platicaban, reían con lágrimas en los ojos. A mi me parecen los velorios perfectos. Como deberían ser. Es muy sonada una historia de una vez una tía salió. Se puso frente a todas las sillas/bancas. Colocó sus manos en la inexistente cintura y gritó "¡GENTES! ¡Ya está el menudo! ¡Pero primero se van unos a desayunar y luego otros, porque el muerto NO SE PUEDE QUEDAR SOLO!" Fue el hit.
CUARTO, lo de no saber de quién soy hija. A cada rato están saliendo primos-tíos-parientes lejanísimos cuando levanto una piedra. Debe ser porque mi apellido debe ir justo después de Pérez por los más comunes. Sin embargo, a cada rato conozco quesque parientes nuevos y cuando voy de visita yo ya no sé quien es y quien no. Opté por fingir y asentir. Ahora, si algunos se ven envueltos en venir a mi velorio, espero que ellos se pregunten de qué rama de la familia soy mientras gorrean comida.
QUINTO, los de los cantos religiosos. Si ustedes se han fijado, soy bien antireligiosa. Me encanta tomar el nombre del señor en vano y nombrar a otros dioses como Zeus, Yemayá, Jebús, y otros más. Los católicos me cagan la madre porque resulta que nací en una familia quesque católica. Pero las demás religiones me cagan más la madre porque les lava la mente a las personas ignorantes (culpa del gobierno) y los jala de sus religiones originales a religiones que más que ser diferentes, son corolarias del cristianismo o judaísmo o alguna otra de esas antigüitas. Y las odio más porque en una parte de la familia, todos fueron corrompidos por esas religiones y ya ni sé quién es de cuál. Cuando quería leer un libro me daban cosas como "Jesucristo resucitó" y la famosa revistita esa que dice puras mamadas y cuyo nombre no recuerdo. Ya la he cagado muchas veces por la misma razón. De hecho, cuando era muy muy niña, le aventaba los libros en la cara (i mean, como a las 5 años que aprendí a leer). Y cuando murió mi abuela, llegaron las miles de mezclas de religiones. Las peleas por el ataud/lápida que no fuera con imágenes, y lo mejor... Cuando estaba la gente de las diferentes religiones. Llegaron unos tipos a cantar (que no estaba tan mal la música) de noséqué religión. Los de las otras religiones, en duelo, se sientieron ofendidas y comenzaron a predicar sus oraciones. El chiste es que al final terminaron dándose de bibliasos. How fucking fun...
SEXTO, plantar flores. Verán, siempre he creído en el ciclo de las cosas. Y nosotros, como trozos de carne putrefacta, deberíamos tener la obligación de alimentar a las plantas. No vamos a ser polvo, seremos tierra que alimentará vida nueva, árboles frutales que alimentarán a nuestros hijos. Ya me hice la idea de que no podré ser enterrada bajo un sauce llorón, o dejada a la interperie para que me coman muchos animales. Así que quiero alimentar flores. Bellísimas flores. Quiero que entiendan que la muerte no es mala, sino que es un cicllo que trae cosas bellas.
SÉPTIMO, el baile. Creánme, que no soy tan rara. Pero ya están en un velorio de disfráces, ¿por qué no hacer un baile de disfraces? Pongámos un vals dramático y todos a bailar como si fuese una película de Tim Burton. A veces hace que a la gente se le olviden un par de cosas. Como que hay un muerto en la esquina del salón.
Y bueno, creo que es lo que más merece explicación. Tenía ganas de decirlo. Y ahora tengo mucho sueño por eso los dejo y me voy a dormir. Ya tengo muchas faltas de ortografía por estarme cayendo de sueño. Voy a ver Matrix.
PD. O quizá no me muera...
PD2. Y si pueden, entiérrenme en Chihuahua. Ahí si hay paz en el campo.
PD3. O bótenme al agua y alimentaré pececitos.
PD4. Y no olviden amarrarme una campanita en la muñeca.
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Si me diesen una moneda...,
suele suceder
viernes, 16 de abril de 2010
"Ten cuidado con tus sueños:
Son la sirena de las almas. Ella canta. Nos llama. La seguimos y jamás retornamos".
Gustave Flaubert.
Hoy pensaba sobre mi "logic cult". En eso en lo que creo, -creemos- aunque no sea verdad.
Quizá en realidad volvamos; nuestras almas, como dijo Pilar. No sé a qué. A perdonar, a acompañar, o simplemente a molestar.
Quizá resulte que no, que finalmente yo tenía razón y las cosas son tan tristes como siempre lo fueron y han sido.
Quizá es verdad lo que me dicta la mente, y en realidad no sé nada de nada y lo más sensato sea darme por vencida.
Quizá la luna te mate, se haga polvo en tus labios.
Quizá luego me sueltes.
Quizá tenga celos de ti.
Quizá nos veamos después.
Quizá algun día nos hagamos luces.
domingo, 21 de febrero de 2010
Reminds me of when we were young, looking back at all the things we've done
La pobre miraba con recelo el patio.
Recordaba unos años atrás cuando correteaba felizmente por el patio.
- ¡Señorita, será mejor que no corra tanto! ¡Señorita! Que dirá su Alteza cuando la vea, ese no es comportamiento para las mujeres como usted.
Le gritaba su dama. Cuando llegaban los vientos fuertes le gustaba salir a correr por el patio, para sentirse tan libre como las nubes, que recorrían todos los lugares con el viento, viendo los campos y las ciudades desde arriba.
- Madre no tiene por que enterarse. Está en una junta.
No quería tener que irse. La otra vez que ella y su hermano habían desobedecido a la Reina, les habían dado fuertes castigos. Pero cuando estaba así, nada le importaba, parecía que todo lo demás podía desaparecer. Su dama seguía corriendo atrás de ella, intentando atraparla.
- Señorita, su madre me encargó que hiciese sus deberes, y que no saliese de su habitación. No quiere que vuelva a pasar como la vez pasada ¿verdad? Deténgase.
La niña entonces recordó cuando, semanas antes, la Reina les había reprendido a ella y a su hermano con tres varazos. Luego, a ella le mandó encerrar en la capilla por un día, para que rezara a Dios para que le enseñase el camino correcto. Ella entró obedientemente y se dispuso a esperar a su hermano. Pero su hermano nunca llegó. Él era la persona más buena del mundo, tenía tres años más que ella. Nunca se negaba a jugar con ella, y la protegía de su madre, que siempre desaprobaba lo que hiciera. Cuando pudo salir, buscó a su hermano por todo el lugar. Cuando fue a buscarle a la biblioteca, su madre le impidió el paso.
- Tu hermano está aprendiendo a ser un buen soberano, el rey que nuestros subditos están esperándo.
Alcanzó a ver a su hermano, sentado frente a un libro, y con dos maestros explicándole arduamente. Así que ella corrió a su alcoba a llorar. La única persona que le había entendido, después de su hermano, era su padre. Su padre era cariñoso con ella, y le hablaba de cuando ella se casara con el príncipe de algún país vecino, y de cuán orgulloso estaba de ella. Le decía que era la hija más bella que había tenido, aunque ella fuera la única. Pero el Rey había muerto hace un par de años.
Dos días después, ella pudo ver a su hermano. Entró a su alcoba, y ella corrió con los ojos anegados de llorar a abrazarle. Él la abrazó de regreso pero ya no era el mismo. Se retiró para verle mejor y vió que se vestía diferente, su mirada, aunque llena de ternura, era calculadora; y hasta su pose era nueva. Su decepción la tiró al piso.
- ¡Oh! ¿Qué te ha hecho madre?
Y le volvió a abrazar estando de rodillas, hundiendo su cara mojada entre las rodillas de él. Por eso no pudo ver la ternura que le dedicó su hermano. La tomó de los hombros y la levantó con una fuerza que ella no le conocía, que incluso le pareció dolorosa; y así mismo le abrazó.
- No llores. Es que me he tenido que ocupar de nuevos asuntos más importantes. Por eso me he vestido así. Madre no ha hecho nada más que enseñarme. Pero no lloreís por eso, cariño. Ya verás como todo vuelve a ser normal. Y jugaremos juntos. Pero hoy no, ni mañana tampoco, ¿Sí?
Entonces, ella tenía 8 años. Y no le gustaba cuando papá hablaba de política. Y ahora su hermano también le intentaba enseñar. Por eso le gustaba olvidar que había un país al que cuidar, y corría junto con el viento, para ver si quizá se decidía a llevarla con él.
- ¡Señorita, por favor! ¡Deténgase!
Le rogó su dama. Y ella se detuvo. Pero no por que debiera hacerlo, sino por un ruido que había salido de una de las ventanas del tercer piso. Su dama se estrelló contra ella, su atención robada por el sonido y ambas cayeron al piso. Cuando ella se levantaba vió algo que jamás iba a olvidar. Su hermano, trastabillando, cayó de espaldas por una de las ventanas.
Ella corrió hacia él gritando su nombre, su hermano sangraba por el hombro y la cabeza. Estaba muerto.
Un gemido trás de ella la trajo de la realidad, ya no era una niña, y de la muerte de su hermano habían pasado cinco años. Su madre estaba enferma de muerte, y ella intentaba cuidarla, a falta de más personal. Siempre había odiado la política y ahora era su inevitable destino.
Volteó a ver a su madre, y regresó a mirar el patio que añoraba.
Un ruido desde un edificio del frente le devolvió la sonrisa. Conocía bien ese sonido. Quizá su futuro indeseable le sería arrebatado. Regresaría a jugar con su hermano.
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Yarmulke
sábado, 21 de noviembre de 2009
Cuando muera...
1. Quiero que mi funeral sea de disfraces.
2. Quiero que este prohibida la música reggaeton.
3. Tendré un soundtrack preparado.
4. A nadie se le estará permitido llorar (si es que tienen ganas de, claro).
5. Contrataré un llorador profesional.
6. Quiero que aplaudan en "Let there be love", y será justo en mi entierro.
7. Quiero que canten en "Do you realize".
8. Espero que haya mucha comida, y que un familiar grite a pulmón pelado: "Gentes, ya está la comida" (con S innecesaria incluida)
9. Quiero que recuerden todas las pendejadas que hicieron conmigo o que los obligué a hacer.
10. Quiero tener de fondo de pláticas: "Australia".
11. Espero que vengan muchos familiares, y no recuerden de quién carajos soy hija.
12. Quiero que algún niño se descalabre/rompa un diente mientras juega en mi velorio.
13. Espero que alguien cante algo religioso, y alguien más lo calle.
14. Espero que cada persona que atienda, tome un libro que yo haya leído, y me diga alguna frase linda de cada uno.
15. Es obligatorio que alguien o alguienes vengan a mi tumba y me lea un poco, aunque sea los fines de semana, mínimo, el día de muertos o mi cumpleaños.
16. Espero que me avisen cada que salga una película de Tim Burton, y me digan cómo se llama y de qué se trata.
17. No quiero rosas... de ningún color. Crisantemos, cempazuchitl, claveles, cualquier cosa menos rosas.
18. Planten sobre mi tumba:
a) Hortensias
b) Tulipanes
c) Alcatraces
d) Teresitas |
e) Cempazuchitl
f) Crisantemos
g) Todas las anteriores
19. Quiero que bailen... algún vals divertido.
20. Quiero que me entierren con tinta y papel en la mano.
21. Vistanme:
a) con un disfraz estúpido o
b) con un traje blanco y lindo o
c) con un traje negro, cenizo y sucio
d) con converse
e) con calzones de abuelita y fondo... jaja
f) con un gorrito de los del año del caldo/peruano
22. Llévenme en mi cumpleaños una galleta de la suerte, ábranla, léanme, y cómanse la galleta.
23. Háganme un altarsito en Día de Muertos.
24. Préndanme veladoras... cualquier día festivo (día de muertos/cumpleaños/aniversario)
25. Bailen mucho durante mi funeral/velorio/entierro.
Háganme saber que me hace falta en mi lista.
2. Quiero que este prohibida la música reggaeton.
3. Tendré un soundtrack preparado.
4. A nadie se le estará permitido llorar (si es que tienen ganas de, claro).
5. Contrataré un llorador profesional.
6. Quiero que aplaudan en "Let there be love", y será justo en mi entierro.
7. Quiero que canten en "Do you realize".
8. Espero que haya mucha comida, y que un familiar grite a pulmón pelado: "Gentes, ya está la comida" (con S innecesaria incluida)
9. Quiero que recuerden todas las pendejadas que hicieron conmigo o que los obligué a hacer.
10. Quiero tener de fondo de pláticas: "Australia".
11. Espero que vengan muchos familiares, y no recuerden de quién carajos soy hija.
12. Quiero que algún niño se descalabre/rompa un diente mientras juega en mi velorio.
13. Espero que alguien cante algo religioso, y alguien más lo calle.
14. Espero que cada persona que atienda, tome un libro que yo haya leído, y me diga alguna frase linda de cada uno.
15. Es obligatorio que alguien o alguienes vengan a mi tumba y me lea un poco, aunque sea los fines de semana, mínimo, el día de muertos o mi cumpleaños.
16. Espero que me avisen cada que salga una película de Tim Burton, y me digan cómo se llama y de qué se trata.
17. No quiero rosas... de ningún color. Crisantemos, cempazuchitl, claveles, cualquier cosa menos rosas.
18. Planten sobre mi tumba:
a) Hortensias
b) Tulipanes
c) Alcatraces
d) Teresitas |
e) Cempazuchitl
f) Crisantemos
g) Todas las anteriores
19. Quiero que bailen... algún vals divertido.
20. Quiero que me entierren con tinta y papel en la mano.
21. Vistanme:
a) con un disfraz estúpido o
b) con un traje blanco y lindo o
c) con un traje negro, cenizo y sucio
d) con converse
e) con calzones de abuelita y fondo... jaja
f) con un gorrito de los del año del caldo/peruano
22. Llévenme en mi cumpleaños una galleta de la suerte, ábranla, léanme, y cómanse la galleta.
23. Háganme un altarsito en Día de Muertos.
24. Préndanme veladoras... cualquier día festivo (día de muertos/cumpleaños/aniversario)
25. Bailen mucho durante mi funeral/velorio/entierro.
Háganme saber que me hace falta en mi lista.
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