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domingo, 26 de abril de 2015

Viernes por la noche (y brujas)

El viernes por la tarde recorrí el sillón frente al ventanal casi cuando comenzó la tormenta. Así duré hasta la noche, hasta que escampó. Bajé para sentir un rato el viento, para sentirme de alguna manera u otra.

Cuando regresé a casa, prendí la música, encendí un cigarro y salí a fumar al balcón. Ahora las tardes lluviosas me traen gratos recuerdos, y el clima exigía un poco de humo viajando por la garganta. Las nubes se habían ido y ya había estrellas en el firmamento. No volvería a llover. 

Mientras Jumbo sonaba con el cover de JoséJosé, una luz me atrajo la atención. "Ale, corre, ¡una bola de fuego, una bruja!

Mi flatmate corrió y se detuvo tras de mí para observar a lo lejos una lámpara de cantoya que ya amenazaba por extinguirse. Discutimos un ratito sobre las lámparas y luego se retiró con un suspiro: "Tu música es muy deprimente."

Yo creía que era más bien algo nostálgica porque no podía dejar de pensar muchas cosas: el estar completamente enamorada por primera vez entre otras noticias emocionantes. Mi música me parecía perfecta para sentirme bien, para dejarme razonar un rato, o más bien para aceptar lo que estuviera sucediendo.

"Me dan ganas de beber." termina la flatmate. Yo no tengo muchas ganas de beber, pero porque mi boca está ocupada por el humo. 

"Pues si quieres puedes tomar, todavía queda algo del licor de ciruela."

"Claro que no, allizzia, te lo bebiste." Eso no es verdad, pero sí bebí bastante de esa botella. Hay aún un vaso, vaso y medio quizá. No le digo nada, nomás me río, le gusta burlarse de esa manera. Entra a su cuarto y sale con una pequeña botella de agua conteniendo un par de dedor de líquido transparente. "Hace tiempo guardé aquí ron, para írmelo bebiendo en el camino." La flatmate es muy hábil. Le sugiero que se lo beba pero parece que mi música no era lo suficientemente deprimente y ambas terminamos sobrias. Ella se vuelve a retirar y me quedó a disfrutar de los primeros momentos de la noche silenciosa.

Mi cigarro ya se ha terminado. Hoy, por belleza del destino, no he llenado la casa de humo. Aún no sé fumar muy bien (algo que probablemente termine en el cáncer más nasty que pueda encontrar) y no logro no meter el humo a la casa (y, a veces, a mi garganta). Desde éstas últimas semanas, un cigarro es más necesario de lo que era hace un par de años. No quiero ser esa persona, la que se siente mejor con un cigarro pero me gusta estar con esas personas, a las que justamente les hace sentir mejor un cigarro. Es un buen tema de conversación. Es, además, hermoso compartir un cigarro. 

Hay algo hermoso en estos últimos días, que no quiero que nada se termine...

Pero termina. Al igual que el cigarro, cuya colilla tiro por el balcón; al igual que la noche - cuando decido irme a dormir. Una sonrisa se me dibuja en la boca.

Inminente soledad pero no justo ahora. No justo ahora.




lunes, 14 de enero de 2013

Desearía ser Dios...

Ojalá fuera Dios. Así podría ser yo quien les evitara la pena y el dolor. Elegiría que estuvieran bien siempre, y con mi sólo pensamiento les haría un arcoiris de colores todos y cada uno de los días, justo antes del atardecer. 

Ojalá fuera Dios y les contestara todas sus plegarias con un poema, una flor y haciendo sus deseos realidad. No necesitaría separarme de ustedes ningún segundo. Ni siquiera tendría que secar sus lágrimas, no habría llantos nunca, ni por error. 

Ojalá fuera Dios. Ojalá fuera yo todo lo que ustedes necesitan: el amor, el dinero, la cura, el tiempo, la paciencia, el consuelo, la vida misma. Ojalá pudiera sanar todas las heridas y eliminar todas las preocupaciones con la punta de mi dedo.

Pero no soy Dios porque él no existe como el gran poder ajeno a nosotros. Y lo sabemos porque no puedo evitarles la pena ni el dolor, no puedo darles lo que necesitan y cuando quiero ponerme de pie a rezar con ustedes me resbalo con mis propias lágrimas.

No puedo ser Dios y tampoco puedo ser fuerte. Y desearía serlo.

Padre nuestro que habitas en los cielos, santificado sea tu vacuo nombre: venga a nosotros tu reino de poder, danos el pan de cada día, perdona nuestras palabras, levántanos cuando hayamos de caer y líbranos de eso que no podemos evitar. Así sea.

domingo, 18 de marzo de 2012

The bloodstaine on the sheet read: "Free"

Una vez que fue despedido de su trabajo y divorciado de su esposa no tuvo nada más a lo que centrar su vida. No había amigos, vecinos, familiares o incluso un espejo que le dijera nada de sí mismo.


El hombre decidió entonces que no había nadie en donde vivía, que no había nadie dentro ni fuera de él. Se despojó de todo lo que le pesaba y salió a dar una vuelta en un mundo totalmente nuevo que solo había cambiado para él.


No fueron los gritos de los vecinos sorprendidos tratando de proteger a sus hijos, no fueron las alarmas de los policías y las órdenes hacia él, no fue nada lo que le despertó de su felicidad mientras lo arrestaban y lo llevaban hacia el cuestionamiento de por qué caminaba desnudo por la ciudad.


En la sala se subía a las mesas y hacía con los brazos que volaba, totalmente ajeno a que el mundo le estaba viendo y escuchando todos sus comentarios acerca de la belleza del mundo que apenas ahora comenzaba a ver.





jueves, 19 de mayo de 2011

21

Yo no tengo idea ni me imagino si esto es en todos lados, solo en Guanajuato, o solo en mi pueblito fresero y cucho. 


En fin, que hoy me dice Pollo que tiene uno de esos boletitos de camión que suman 21. 


Me dijo que lo tenía por que según había escuchado él, daban suerte.


Siendo Pollo, le tuve que rectificar todo:


"No se supone que te den suerte, se supone que lo puedes cobrar por un beso con cualquiera, preferentemente arriba del camión. Le das el boleto, ella o él está obligada a darte un beso."


Su cara se encendió porque, vamos, es Pollo. Le urge.


Esto siempre me ha confundido: ¿No era 27? ¿23? ¿Debe ser sobre el camión o puede ser donde sea? ¿Funciona también con los del metro? ¿Los del metro tienen numeritos? ¿Y si es un boleto de autobus? ¿Si llego a 19, aunque mal cuente, no me gano mínimo un abrazo? ¿Qué te dirá un tipo si llegas y le pides un beso por tu 21? ¿Si te lo piden a ti, darías el beso? 


Cuando le repetí esto a Kabán y me fui al mismo tren de pensamiento anterior,  solo alcancé a escuchar: "No, eso es un faje."


"Pensé que eso era con el 69." Le contesté.


Después de las miradas sucias - a las que ya me acostumbré - seguí en mis ensoñaciones.


Por alguna extraña razón, espero que esto sea como una regla no escrita en todo México. Incluso en el mundo. 


Un lugar muy lindo donde puedas ir por la vida besando a la gente porque una serie de números decidió sumar 21.


Algunas personas inteligentes podrían timar a esos sin cerebro, digo, hoy en día casi nadie sabe hacer cuentas sin calculadoras.


Las personas se molestarían - si acaso llegan a darse cuenta - y presentarían cargos de acoso sexual con la policía.


La policía no es eficiente, pero como no quieren más papeles, deciden hacer escrita esa regla: "Nada de intercambiar besos por papelitos con series de números que cumplan 21 en su adición matemática y/o algebraica."


Quizá la ley cree toda una revolución, qué tonterían, cancelar el amor con desinteresados.


Pero el secretario de salud se divertiría repartiendo papeles con eslogans escritos con números queriendo parecer letras, y diciéndo enfermedades de transmisión bucal... ya saben, por compartir saliva. De la boca. Por si me mal entendían.


Después inventarán (o quien sabe) una epidemia y no podremos tocarnos, nadie con nadie. Olvidarán poco a poquito la ley, a nadie le importará.


Se seguirán besando, porque el amor y la calentura son cosas que nunca van a dejar de existir, se nos acaban los humanos. Se escribirán poemas e historias ocultas sobre los antiguos besos de los 21 y los esconderán en cápsulas del tiempo, ladrillos de colores distintivos, entre libros de las bibliotecas que ya nadie visita y algunos más se los llevará la muerte y el viento. La lengua muerta.


Alguien después, un hippie que crea que el amor debe nacer de nuevo, irá en busca de la verdad de la vida.


Encontrará archivos perdidos y leerá los cuentos y poemas olvidados.


Subirá al transporte público en turno y se sentará a un lado de una mujer. U hombre.


Le contará una historia fantástica de como nosotros solíamos intercambiarnos papelitos cuando existía el verdadero amor a primera vista, y se daban besos con desconocidos del transporte público.


Le sacará una sonrisa (o un golpe) y quizá...






Bueno, tal vez le cumplan su deseo a Pollo.








Y bueno, en otros cuentos, mi número favorito es el 22.














PD. Siguiente post: cuento malito por ocasión de... adivinen, pues. Quizá se publique el 21. Ya saben.... por los besos y eso.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

La esclavitud no se abolió, se cambió a 8 hrs diarias.

Les Luthiers


Yo no suelo hacer esto. Sé que mi naturaleza es quejarme pero no tengo ganas.

Simplemente les voy a decir que mi patriotismo es muy grande. No lo llevo por fuera, no visto playeras de la selección, no idolatro el futbol, no creo que México sea el mejor país, entre muchas otras cosas malinchistas.

Sin embargo, amo su idioma. Amo nuestros regionalismos provenientes de nuestras lenguas prehispánicas. Amo nuestro himno nacional, llamándome a seguir luchando. Amo su bandera, que tiene un escudo que no es tan aburrido como una estrellita (y mucho más divertido que cincuenta y tantas estrellitas) mucho menos un solecito ni nada de eso. Amo nuestro águila sobre nopal devorando una serpiente, como cuentan el mito. Y sobre todo, amo nuestro México con todos sus millones de defectos, su irónico sentido del humor, donde vivo todos los días, donde nací y adopté su cultura. México.


Sé que no quiero darles un largo texto sobre el bicentenario, solo quiero decirles que no es el momento perfecto para celebrar, sino, para tratar de alcanzar el sueño que nuestros antepasados buscaban. No esperen tratarlo con marchas, playeras blancas, carteles y silencio.
Quizá, necesitemos iniciar una verdadera revolución.
El respeto, la tolerancia, la convivencia con todas las personas sean como sean, eso queríamos. Aún seguimos viendo a los indígenas como "indios" (término mal utilizado, pues con ella, los primeros europeos llamaron a los pobladores americanos pensando que estaban en las Indias, a donde querían llegar). Seguimos segregando a los que vemos diferentes.
Además, la riqueza sigue quedándose en unos solos (llámese, funcionarios de gobierno), mientras los demás, para subsistir, siguen encadenados, trabajando como esclavos, varios turnos, convirtiendo a los días en 26 horas para mantener una familia.

Seguimos siendo los mismos que hace 200 años. Pero con televisión.

Es época de intentar avanzar y no de derrochar el dinero en festejos (que unos ni van a derrochar porque no hay qué derrochar).



Intenté poner un video. Sino sale está acá: http://www.youtube.com/watch#!v=nA7H3KhnIug&feature=related

Nuestro país quiere guerra sin tregua, y aparentemente así nos quedaremos por mucho mucho tiempo.


Feliz día, váyanse a poner pedos.

PD. Tengo miedo de ir al grito en Ayuntamiento.
PD2. Ya encontré mi iPod.
PD3. Estoy loca. Decidido.
PD4. Pero imitaré a Freud.
PD5. Ay la bimbo.

jueves, 20 de mayo de 2010

Fuckin' kiddin' me?

Querida:

Te dejo en la mañana, y me voy cansado al trabajo. Te dejo en la cama, donde has sollozado en la noche,  gritado su nombre en sueños.
Cuando llego, sigues vegetando en la cama. No sé si has comido y supongo que no te importa. Yo te dije que no iba a ser igual. Pero tu no haces lo posible por seguir. Si intento hacerte comer, levantarte, bañar, tú me gritas, me golpeas, y me llamas insensible. Perdón.
Rompí todas sus fotos, lo sé. Me pediste primero que las quitara todas, a gritos. Así que lo hice. Luego saliste a discutirme porque las quitaba. Por que las ponía en maletas. Así que las puse de nuevo. Llorabas cada vez que las veías. Me decías que las quitara de nuevo, y luego eso te rompía el alma. Así que rompí todas sus fotos. Perdóname.
Cuando lograbas salir, no sé a dónde ibas, regresabas callada y jamás me lo decías. Las únicas veces que me dirigías palabras eran de odio, con la voz quebrada y levantada. Comenzaste a hacer cosas extrañas, de las que nunca me explicabas nada. Me dabas la espalda. Fumabas, y a veces bebías. Te encerré en casa, tiré las cajetillas y escondí los vinos. Perdón.
Supe que lograbas salir de cualquier modo. Conseguías dinero y quien trajera tus encargos. Olvidé poco a poco tu voz, no recordaba el color de tu cabello, de tu piel, ni de tus ojos. A veces sentía ganas de llamar a la policía y decir que había un extraño invadiendo mi casa. Ya no te conocía. Por eso, te dejo ese beso en la frente y esta carta. Quizá cuando éramos los tres tampoco eras feliz. Él se fue un día y no volvió. Esta mañana yo también me voy, y no voy a volver. Lo siento.

Te amé.
Con nostalgia:
el extraño que solía
dormir contigo.

miércoles, 24 de febrero de 2010

And the days welcome your birth, and looks like everything's not okay.

Esta semana he mirado mucho por la ventana.
No parece, pero febrero casi acaba.

Hoy iba en el auto mirando por la ventanilla, como siempre. Alguien hablaba a mis espaldas, y yo asentí. Me gusta mucho viajar viendo por la ventanilla. Siento como si yo estuviera en una cápsula de cristal que recrea paisajes, como una gran burbuja. A veces pienso que si algún día puedo manipular al presidente de la república, le obligaría a hacer trenes de pasajeros. Viajar en tren es muy lindo. Y es mucho más lindo saltar de vagón a otro.

Pero volvamos al tema. Veía los árboles de afuera. Volví a asentir.

- Que ya está cambiando el clima, ¿me estás escuchando?

"aham" volví a asentir. Vi pasar por el frente un remolino de polvo. Tenía razón, el tiempo cambiaba, todo era más café.

- No me gusta. Cuando está nublado y lluvioso, los árboles se ven más verdes, por que el agua limpia el polvo de sus hojas. Y ahora se comienza a ver café. Polvo. No me gusta el polvo.

Mi dolor de cabeza volvía. Un sabor a café llegaba a mi boca.

- Quiero café. Frío.

- Pero anoche tomaste.

- Pero hoy quiero más.

- Mira como se mueven los árboles.

Los árboles mostraban un violento vaivén, demostrando una lucha siseadora contra el viento. Se movían de un lado a otro.

- Es tiempo de volar papalotes.

- Cierto. Haré uno. Aunque pensándolo bien... Mejor lo compro.  [...]  Mi tío rompió mi antiguo papalote.

En verdad. Le dije que en la ciudad no lo haría por que era posible que chocara con una barda, o se enredara en los cables. Y yo le había tomado cariño al papalote. Además no había viento suficiente.
Acto siguiente, el papalote estaba a dos metros del suelo. Decidí darle una oportunidad, pues, digo, recordar los viejos tiempos no es un crimen. Además parecía saber lo que hacía.
Error. Luego se rió como niño idiota, y mi papalote blanco se rompió. Era blanco y tenía forma de paloma. Lo había comprado en la playa, y lo había volado mientras comía coco con chili (chile en idioma culichi) y limón. Ah, y mucha sal y arena. No hay nada mejor que las playas desiertas, mucho viento, y el sonido del mar violento y amenazador. No hay nada mejor que un huracán en la vista. No hay nada mejor que lluvia en el mar.

¿De qué color me recomiendan mi papalote? Mis papalotes en la primaria nunca volaron. Recuerdo que esos proyectos siempre se me juntaban con otros y terminaban siendo un concurso de popularidad. Los mejores papalotes eran los chic. Los peores papalotes eran los mios.
Y nunca volaban. Los palitos eran pesados, el papel se rasgaba facilmente.

Por eso los de ahora se hacen con popotes y hule. Contaminantes, pero efectivos. Los que siempre volaban eran los que tenían padres ociosos y arquitectos. Les ayudaban en sus tareas y sabían cuales eran los mejores materiales y las mejores formas aerodinámicas.

Ni siquiera mis avioncitos de papel volaron. Ni siquiera cuando los arrojaba al ventilador encendido.

La maestra de la primaria solo se reía de nosotros.
Recuerdo que uno de mis papalotes tenia las posibilidades de volar. Pero no había viento suficiente. Y cuando lo hubo, el papalote se había mojado pues era papel de china y ahora era una vergüenza y desgracia para su creadora.

No sé por que le llaman febrero loco. No es su culpa que hayan decidido que era él quien duraría poco tiempo, y que cada 4 años le pondrían un día más. Además, el clima ha estado loco desde enero. A mi me gusta. No saber que va a pasar mañana. Me gustan mucho las sorpresas que ni yo ni nadie puede controlar. Si se controlan, no son sorpresas.

Me gusta cuando parece que va a llover. O cuando hace viento y de repente se para, como si hubiera pasado un gran fantasma. Cuando el clima decide ponernos como en pelicula de suspenso. Nomás esperando a ver con qué nos pega.

Mi café estuvo rico. Creo que ayudó a mi dolor de cabeza. ¿Quién diría que la caffeína funcionaba? Debieron advertirme. Debo comprar mucho café. Frío, por que hace calor y el caliente pues no concuerda.

Tengo sueño. A pesar de la cantidad de café que he bebido. Estaba rico. Quiero más café. Por que no tengo ganas de dormir. Quiero estar despierta para ver la luna, para escribir, para vivir.

Por que no puedo soñar.

viernes, 12 de febrero de 2010

Yeah.... but no.

Hola a todos. Extrañaba escribir. Y hoy les vengo a contar de mis plantitas.

Sí, ya sé que ya harté a todos con ellas. No me importa. Igual les voy a hablar de ellas.

Mi hermana decidió comprar un sobre de semillas para plantarlas en una macetita y llevarselas a su clínica para que digan "Uuuy, miren la dotora (es a propósito) tiene florecitas."

Pero yo conozco a mi hermana, así que las semillas salieron del anaquel para instalarse en la alacena de mi casa.

Pero el sábado pasado compré una maceta. Y dije, bueno, si no las planta ella, lo haré yo.

Y me decidí. Llamé a mi padre y le exigí un costal de tierra. Que olvidó... Pero eso no es el caso. Acto siguiente, busqué un botecito pequeño, y lo forré con algodón, lo humedecí y puse las semillas encima.

Bajo una previa investigación claro. Una inútil, ya que la mayoría de los links de google, me llevaban a "Cómo germinar una planta de marihuana".

Lo sé... Hoy puedo hacer tratos con drugdealers... No, claro que no.

En fin, los puse cerca de mi ventana, por que el clima es frío, pero no quería que les diese tanta luz, pero sí el calor. Los tapé con un pañuelo de algodón y listo. A esperar.

En dos días, ya habían explotado. Es que se hinchan bien lindo y luego sale una raíz pero parece que explotan.

Dos días más, ya parecían germinados, propiamente. Con raíces blanquecitas.

"Las tratas como si fueran bebés"

Pues son bebés... bebés planta, obviamente. Pero como dicen los Simplanta, necesitan, agua, luz solar y amor.

"Y ¿cómo las vas a plantar?"

Ah pues le voy a hacer a la tierra un hoyito así, y luego las paso, luego las tapo con tierra, luego las riego, las pongo al sol, y luego danzo y canto a su alrededor. Para que crezcan no felices... pero sí muy divertidas.

"Estás enternecida, sweetie"

Y algún día irán a la universidad, conseguirán un trabajo perfecto, se unirán a la política en la lucha ecológica y luego dominará el mundo sometiéndonos a nosotros los muggles... digo.... los humanos...

Creo que... será difícil dejarles ir a la clínica con mi hermana. Pero me aseguraré de que estén bien. Le diré a Fabiola, la que limpia, que me los cuide por que Nina los dejará morir. Oh, mis pequeños...

viernes, 5 de febrero de 2010

Sweet dreams, sweet cheeks, we leave alone.

One blink for yes, two blinks for no.

Esa canción me gusta. Pero no tiene nada que ver con lo que quería escribir hoy.

Creo que es tiempo de que tengamos nuevamente una discusión-monólogo. (¿Otra vez?) Sí. Una vez más.

Verán. Un comentario de la entrada pasada hablaba de un sueño raro. Y yo sé que todos hemos tenido sueños raros. Muchos dicen que no, pero no mientan, han soñado pero no lo recuerdan.

Por ejemplo, ¿Cuál es el recuerdo más temprano de un sueño? O seáse, el sueño más joven que recuerden.

El mio se trata de que voy corriendo por el parque y me subo a una jirafa de cemento. Eso es todo. Debía tener unos 4 años.

También existen los sueños recurrentes. ¿Los han tenido? Yo de esos recuerdo un par.

Claro que ambos son pesadillas. Interesante, ¿no?

Recuerden que yo suelo ser extraña y en vez de tener la típica pesadilla de que un mosntruo te persigue para comerte o yoquesé; los mios eran realistas y me perseguían secuestradores en el super para quitarme mis órganos. Ok, no tan realista. Pero ahi lo tienen.

Eso sí, uno de los más interesantes ha sido el de los vampiros. Es uno de mis sueños favoritos/odiados. Es una pesadilla, pero tiene tanto detalle que me encanta. Lo he soñado unas tres veces o cuatro.

Veamos, primero se trata de que estoy caminando por la parte histórica de una ciudad, está nublado. Y llego a algo así como un castillo-edificio-colonial-gótico ustedes imaginarán. Y pienso que se ve chido, y entro. Adentro se abre un patio, que tiene varias puertas. Pero está vacío. Chingueasumadre, pienso. Sigo caminando. Y tengo esa extraña impresión de que me están viendo, de que me siguen con los ojos. Miro a todos lados. Está vacío aunque tenga esa impresión aún, o de que hay sombras moviendose. Y entro a un cuarto por una de las puertas. Y hay muchas personas, altas, delgadas, como si las hubieran estirado con una máquina de chicle. Blancas, me miran. Me miran demasiado extraño... Oh fuck.... Y salgo corriendo de ese lugar, y afuera está lloviendo de esa lluvia que no duele pero bien que empapa. Y volteo mientras huyo y hay figuras negras expandiendo sus alas detrás de mi, pero volando al lado contrario.
El segundo sueño recurrente es ligeramente diferente. No se supone que es un museo, es una academia. Y voy con mi madre, y una amiga de mi madre, y su hijo que era amigo mio. Y cuando entramos al cuarto los estudiantes (a veces en pupitres, a veces bailando ballet) nos miran recelosos... Y luego huimos a avisar a nuestras madres que debemos salir pero ellas no quieren asi que él y yo huimos, con la lluvia, y corremos por la calle empedrada a un puente de desnivel.

Otros sueños raros inspiran; como hace mucho, que trata de mi, encontrando un trozo de papel con el que resuelvo un misterio extraño, un informe científico, yo en la escuela, uniformes chistosones, y gigantes de piedra. Ese fue un sueño extraño, pero fue la iniciación a mis días de escritora. Eso fue hace 8 años.

He tenido los colmos de los sueños extraños. Pero esos sí que se quedan en mi memoria. Solo voy a decir que implica autos de madera y cerrojos extraños.
El de hoy, sin embargo, es... completamente extraño.

Debe ser por que me obsesioné con Gone with the wind (Qué pelicula...), o por que simplemente tengo el noséqué de imaginar historias. Humbert! jaja.
Su nombre era Humbert. Una persona (cuyo nombre real no revelaré) que llamaremos Papiêr, es arrestada por el asesinate de Humbert en tiempos de guerra. Oh, y la pobre Nuncasupesunombre, que ansiaba con conocerlo, después de verlo en la Estación del Tren, al llegar por primera vez al pueblo, mientras el se iba a la guerra, y se enamoró a primera vista... Si, tengo demasiada imaginación, fuck you.

En fin. Yo me voy con una pregunta final a ustedes. ¿Creen que los sueños signifiquen algo? No pregunto si creen que dicen algo del futuro, o del pasado. No. Eso ya me lo aclaró Doyle. Me refiero al significado, deseos ocultos. ¿Lo creen?

Bises a tous.
Allizzia.

PD. Quiero más pudín de pan. Tengo hambre.
PD2. Damn, que rica malteada.
PD3. Extrañaré no ver el sol.

martes, 2 de febrero de 2010

Es el acabose del empezose...

Vale. Empecemos nuestro corto encuentro. Hoy, damas y caballeros, vengo a quejarme.

Pero será un queja cortita, no se preocupen. Solo vengo a quejarme de algo de lo que todos se quejan. Ustedes intentarán suponer: ¿Sobre México que no progresa? ¿Sobre los emos? ¿Sobre el poco interés que hay en la gente de cambiar? ¿Sobre Haití? Y yo les contestaré que suponer es para aquellos que no saben pensar.

Verán, me acabo de enterar de que hubo noséqué balacera en Juarez en una fiesta de morritos de secundaria (aah, los tiempos, aquellos...).

¿Te vas a quejar entonces de que México no progresa? Me interrumpirán ustedes.

¡No, carajo, no! Gritaré yo, un poco roja de estrés.

No, pues estoy enojada de que me acabo de enterar. Sí, ya sé que yo no veo las noticias y no debería esperar que las noticias lleguen a mis ojos por iluminación divina (sería genial) pero yo no lo hago.

¿Entonces de qué carajos te quejas? Se quejarán ahora ustedes.

"Ilumínalos, Jebuz." Alzaré mis plegarias. Es que yo quiero ver las noticias, pero las únicas noticias que hay son invisibles.

¿Qué rayos? Se preguntarán ustedes.

Yo aclararé. No que sean invisibles por que no se ven, sino por que es imposible verlas. Son tan asquerosas que es imposible verlas. Como sé que sseguirán con su cara de que chingados hablas, les inventaré un ejemplo:

"El día de ayer una lluviesita preciosa en el pueblo histórico y pintoresco de Inserteaquínombredepueblohistóricoypintoresco, deslavó un trocito de cerro creando un alud sumamente pequeño que se llevó el diminuto jardín de niños de Inserteaquínombredepueblohistóricoypintoresco. El jardín de niños comenzaba a ser demasiado pequeño para las necesidades de los aldeanos y la construcción del nuevo jardín de niños estaba en proceso. La inauguración esta prevista para un año y medio más. Los aldeanos están completamente asustados por sus hijos, aunque eran vacaciones cuando el accidente ocurrió. Los ingenieros especialistas afirman que el derrumbe de dicho jardín de niños se debe a la pobre construcción del mismo, y que en cualquier momento podía haber caído. El alcalde aldeano dijo que Inserteaquínombredepueblohistóricoypintoresco se declara en emergencia, y pide millones de pesos para ayuda al gobierno federal. Indica que la falta de dinero llevó a la pobre construcción y diseño del edificio. Las preocupadas madres de familia dicen que se sienten impotentes al no poder hacer nada con la educación truncada de sus hijos. Algunas se han juntado para poder brindar a sus alumnos el techo de sus casas en aras de su educación, y en sillas improvisadas, cojines, y en cocheras mojadas, los niños pueden continuar  su educación inicial. Y en el senado se aprobó una ley sobre las escuelas de educación media. Y estas fueron las noticias de hoy. Muchas gracias por sintonizarnosñl,md-alsknr....."

Ahora, sería el momento en que despiertan por que yo grito:

¡¿Espera qué?!

A ver, esperen, ¿ley sobre qué? ¿en qué me afecta? ¿cómo se aprobó? ¿en iniciativa de qué? ¿qué carajos?

Eso es lo que me harta de las noticias. Y me quejo. Me quejo de que te pongan las 5 horas abiertas que tienen de noticias inútiles, o de noticias que no te afectan mucho físicamente (que digamos), o de noticias amarillistas que tratan del niño Mobito que murió misteriosamente en el hospital, y su familia está desconsolada y no saben que hacer y su madre quiere venganza justicia. Me quejo de que uno se duerma viendo las noticias que no importan y se pierda las que si importan.

Hace mucho escuché que las noticias deprimian. Entonces, para vivir feliz, podías dejar de ver las noticias. No es un necesidad.

Y si fui feliz, pero me gusta saber. Es por que soy curiosa de naturaleza. Por eso leo. Por eso me gusta saber, caray.

Pero no, a una van y la friegan con noticias del carajo. Que no informan. Y el periodico cuesta mucho. Prefiero comprarme una coca a el periodico. Y luego resulta que hasta en el periodico se comen las noticias o las dejan a la mitad.

En verdad me molestan las noticias, por que interfieren con mi curiosidad. Y cualquiera que interfiera en mi curiosidad merece morir a mano mía.

¿A ustedes no les molesta?

Pero seguro en estos momentos ustedes ya se durmieron o se cambiaron de blog, lo cual no me importa en lo mínimo. Solo tenía ganas de quejarme, yo fingiré que me escucharon.

Atte.
La que se queja.


PD. Hace frío y llueve. Esta lindo el día. Es día de la Candelaria. Y por que hace frío y es día de la candelario pueden prender velas. A mi me gustan las velas, por que la cera es divertida. Me gustan las velas de colores. No las que están pintadas, las que son de color color. Y cuando respiro veo el vaho. Me gusta la palabra vaho. Y si la gente les pregunta que por qué traen velas, ustedes pueden contestar que por que es día de la Candelaria, y debería haber un Candelariero por todos lados. Pero lo único que hay son tamales. Luego ustedes les piden un tamal, por que lo único que ustedes tienen son velas. Luego, cuando les vean raro dicen, "es que hace frío". Por que hace frío. El clima está bonito.
PD2. Y todos deberían volver a leer esta entrada pero ahora escuchando The world at large de Modest Mouse. Y luego Big Brown Eyes, por que esa canción está bonita. Reromántica, si. Pero bonita.

martes, 12 de enero de 2010

Cuestiones de retórica.

Uno de mi héroes ficticios es un caballero de la retórica. Inicié con esas allá cuando hace mucho tiempo decidí comprar una pequeña colección de Mafalda:

"Hola, ¿cómo te llamás?"

"Mafalda"

"¡Qué bien! ¿Y vás a la escuela?"

"Sí, claro. ¿Y usted paga sus impuestos?"

Sí, toda retórica famosa se inicia por Mafalda. Yo supongo, claro. Pero ahora mi héroe favorito es David Martín. Ficticio claro.

"...le dices que te pago un miseria."

"Pero usted no me paga..."

"Cállate, no me interrumpas."
_____________________________________________

"¿Les puedo ofrecer algo caballeros? ¿Una copita de cianuro?"

Así que a continuación intentaré recordar una conversación de retórica en la que me vi envuelta en la graduación del sábado, de la cual, les cuento despuesito.

J alias S : Si tuviera tres deseos, pediría que con esta mano, pudiera curar todo a todos...
Iomera: Yo pediría un reloj para detener el tiempo.
J.S: ¿Eso para qué? Si pudiera curar todo con esta mano, ya no habría enfermedades...
Iomera: Pero yo soy más egocéntrica y prefiero detener el tiempo para resolver mis problemas.
J.S.: Sí pero si pudiera curar a la gente con esta mano, me haría rico.
Iomera: Hasta cierto punto, por que en un determinado momento ya no habría enfermedades. Pero con el tiempo detenido puedes hacer lo que quieras y nadie se enteraría. "¡Ha olvidé algo!, iré por él" Sería genial. Por que yo olvido todo.
J.S: Pero no por que... ¿Entonces podrías caminar sobre el agua? Por que se haría sólida, y podrías ir a Europa caminando.
Iomera: No... Por que... No... Sería genial pero lo dudo posible...
J.S: Sí por que el agua es la libertad de movimiento entre las partículas, entonces, si no hay tiempo, no se mueven por lo tanto se vuelve sólido.
Iomera: Uhm... Un hielo caliente... No, pero....
J.S: Sí, por que en realidad no existe el tiempo, es simplemente una medida que se inventó algún loco, entonces no puedes detenerlo, lo que existe es movimiento.
Iomera: Entonces... ¿Sería un reloj que detuviera el movimiento? Suena bien, de igual  manera.
Iomera: Pero entonces no sería sólido, más bien sería un gel, por que el movimiento no se eliminaría, sino que se haría más lento, por lo tanto se reduciría tanto a un solido ´pero líquido, o seáse, un sol. Como un gel....
J.S: Pero entonces no detendrías el movimiento ni el tiempo, pero si pudiera curar a todos con esta mano...
Iomera: Eso sería genial... pero detener el tiempo-movimiento sería mejor. Y solo te beneficiaría a ti, y podrías ser rico también...

J.S: Me gusta platicar contigo.
Iomera: ¬_¬

En resumen... necesito aprender retórica del tipo David Martín. O supongo que solo tenemos la mejor retórica en los personajes que formamos en nuestra mente como un reflejo de las respuestas que debímos haber dado en algún tiempo pero jamás lo hicimos y se quedó como un fantasma que solo vive en las letras...

La respuesta a la pregunta que todos se harán:
No, no discutimos sobre los otros dos deseos.

Atte.
Allizzia y su pequeño hipotálamo.