sábado, 19 de diciembre de 2009

Tarde o temprano, a todos nos disparan.

Hoy ha llegado el día, y bien, que ya faltaba. Les presento a Moe.
No podemos dejarlo a hablar solo, pues es un bocafloja sin remedio, pero es una buena persona.

Se presenta escasamente en las inmediaciones de mi gran cabeza cuando decido olvidar algo. El desgraciado ha encontrado como colarse en esa parte de mi alma que guarda todo lo olvidado, y lo trae de regreso por un buen rato.

En pocas palabras, les presento a mi conciencia. Lo más fácil es golpearle en donde más le duele, sus propios recuerdos, para que se convenza que lo mejor es abandonar sus intentos de molestar.

Odia cuando rompe el hielo de mi cabeza. Realmente me cae como ácido en las vísceras.

Atte.
Moe.

PD. No debí haber leído Oliver Twist.
PD2. Por la grandísima furcia, que me duele la cabeza.

3 comentarios:

»»®€ђųץ™«« dijo...

la conciencia... muy bien, aún no capto por qué Moe?? pero bueno, aún así le queda bien

creo que voy descubriendo mis voces, es más, platico con ellas cuando tengo que ordenar pensamientos y recuerdos

bueno, espero que en el DF tenga un lugar donde enchufarme

sin más... me despido, siempre tuyo: Jesús

allizzia dijo...

¿Cómo que "por que moe"?

Pos quien sabe, si tan solo yo pudiera escoger las voces de mi cabeza sería muy agradable. Todos hablarían como ingleses o irlandeses o australianos o españoles o argentinos....

Pero no, un día me di cuenta que era Moe, y ya, me chingué.

Tlecuauhtli dijo...

por eso... en sí, la pregunta fue para Moe... de hecho.

ahh y hola Sweetie... estoy en mi tierra natal!! wiii la Gran Tenochtitlan. te manda saludos toooda mi familia (ellos no lo saben jajaja) te quiero.