domingo, 16 de julio de 2017

Vidas realistas

Me encantan los vestidos. El de hoy es especialmente entallado, además de hermoso, y abraza mi piel como si fuera una segunda. La piel que se deja ver es tersa, marcada con algunas manchas que sólo acentúan la curiosidad a la vista (y lo que no se termina de ver). Mi cabello se comporta como quiere, como siempre, aunque ya tenga el producto más caro que haya podido encontrar. Está secado en las ondas más decentes que pude lograr con mis ganas de asistir a otro evento más de gente que cree que sabe algo. Los zapatos y el collar están en su lugar. Mi maquillaje está justo como me gusta: grueso delineador y pestañas sobre clara piel, cejas casuales y labios imposiblemente oscuros. 

De la esquina sale el indicado para agregar el punto final a mi outfit. 

- Ayúdame a ponerme esta pulsera para irnos ya.

No le he mirado a los ojos pero sé perfectamente que lleva puesto un traje impecable, negro brillante, con una pajarita discreta, y su cabello ya está peinado, y su cara es perfecta: joven, seria, indiferente como siempre que estoy frente a él. 

Se preparas para ponerme la pulsera y allí esta: el moretón que debe tapar perfectamente. No abrocha la pulsera, sólo me mira con desprecio o con asco, o con esa expresión con la que me mira bien seguido. Así es como siempre se gana mi duelo, me provoca al desafío. Hoy sólo uso los ojos porque creo que mis argumentos no los va a aprovechar. Y porque vamos tarde.

- Al menos podrías pedirle más cuidado a tus amantes. Van a creer que no tengo el recato de dejarle los golpes a mi esposa en lugares donde nadie los va a ver. 

Mi mano se va a conectar directamente con su cara, pero su mano ya estaba muy cerca de ella. No sólo la detiene, hunde su pulgar en el moretón como si lo quisiera hacer más profundo, de colores, un arcoiris de dolor, ¿así quién necesita pulseras si tienes la versión estética natural? Al final coloca la pulsera en su lugar, después de asegurarse de que el dolor me deja lágrimas en los ojos: así le gustan, y lo sé por su mínima sonrisa de placer.

Me arrea con un "Vámonos, puta, que llegamos tarde" y una mano en mi culo. Se la quito de un golpe. 
El chofer maneja, y siempre finge que no escucha. A veces de verdad decide no escuchar y se pone audífonos. 

Mete la mano entre mis piernas con violencia y la hunde en mi carne. 

- No me intentes quitar la mano, ya sé que allí también hay marcas de anoche. ¿Te divertiste con ese hipstercillo? ¿Te hizo sufrir lo suficiente?

- No, sólo son golpes de ebriedad. Él no se hubiera atrevido sin estar ebrio.- te digo después de un silencio. - Resultó que te admira, porque es medio idiota, pero no se da cuenta. ...el sexo estuvo bien.

Su mano sigue allí hundiéndose entre lo más suave que encuentra. Los ojos me vuelven a llorar otra vez. El señor acerca su cara a mi pecho y repasa entre mordiditas y besitos. Más mordidas que caricias. Le besaría pero arruinaría mi labial. Lo último que me dió antes de bajar fue una mordida, una muy profunda, y le tuve que arrancar de mi pecho con sus cabellos. 

- ¡Al demonio que piensen que abusas de tu esposa o qué!

Creo que murmuraste algo como "más vale que la abuse yo a que sea otro", y me dio mucha gracia, porque sé que dijiste con ese sentido del humor que nos conocemos y que no solemos dar a conocer a los idiotas que veremos esta noche.

La fiesta es muy simple. Sólo es una celebración de un proyecto más donde se robó el dinero adecuadamente, hubo un resultado de cubierta (un edificio o una calle, no recuerdo bien y ni me importa) y la gente creyó que trabajamos en cosas que a ellos les importan. Me gusta aplaudir cuando algún idiota liberal lee, porque la inocencia de mi expresión siempre les hace creer que tengo mucha honestidad, y cree que soy una de esas mujeres que le agradecerán sus grandes obras por la comunidad. El estúpido.

La comida del evento también fue excepcionalmente mala, al igual que el sonido (claramente la figura del DJ estuvo ausente) así que yo no tenía nada a qué aspirar, ni siquiera a la gente que había asistido, porque todos eran de la política, gente que a mi marido no le convenía por el momento pillar, porque todos eran aburridos conservadores religiosos católicos de la vista flaca y el cerebro medio seco. Todo heredado de papá. Había una que otra chica interesante, pero el señor presidente me dijo que no hiciera nada hoy, que no convenía. Mi marido: el calculador. A mí me gustaba más la espontaneidad. 

- [...] las redes educativas alternas ya llegaron a la comunidad que colinda con Z, me imagino que su esposo está muy orgulloso de sus esfuerzos. ¿Tiene otros planes en el puesto de desarrollo familiar?

Me dijo uno de esos pendejos. Y no escuché de qué me hablaba ni le había puesto atención en nada. No me había dado cuenta de que M me había dejado para ir a hablar con alguien más y estaba frente a una mirada hipócritamente condescendiente. Bien me pudo estar diciendo lo guapa que me veía esta noche y preguntarme qué diseñador estaba usando hoy. 

- ¿Usted a qué área se dedicaría después? -le pregunté a la mujer que tenía al lado, joven, con expresión de cansada vergüenza, de que su esposo tenía de nuevo aliento alcohólico y estaba mirando el cuerpo de otra mujer -Tiene usted expresión de tener mucha mejor idea que yo. ¿Me dicen que estudió administración en la escuela del estado...? Seguro sabe mejor que yo qué áreas apropiadas requieren atención.

Dije el apropiadas para denotar que sabía de qué le estaba hablando, porque también sabía que ella entendía. Si bien no entendía todo, comenzaba a entender una buena parte. Exasperada, o insultada, o cansada, o imitando mi ficción, respondió:

- No finja que usted no sabe perfectamente qué debe seguir, y que no está mejor preparada que todos los que estamos hoy en el salón. La modestia le sobra, señora. 

De lejos capté que mi marido me observaba, M, habiendo notado la situación, y desaprobando. Perdonen todos mi aburrimiento, pero esto no era mi culpa en absoluto. Lancé mi mejor sonrisa, notando la adorable nariz de la mujer frente a mí, y la perfecta curva de sus senos decorosamente asomados. La verdad es que esta mujer no estaba nada mal.

- No me merezco gracias de personas tan afables como usted, es muy indulgente. Ojalá que usted, y más personas igual de encantadoras, se unan en las actividades que nos restan del trienio. 

- Disculpen, - nos interrumpió M - necesito discutir algo con mi esposa. Espero que no les moleste.

Cuando me despedí noté que la expresión del pendejo era censurante y reprensora, y noté que mis manos se encontraban sobre las que la pobre chica. Sí. Estaba coqueteando un poco con tu mujer. Seguramente le encuentro el clítoris más rápido que tú. Me costó dejar ir esas manos tersas, que hubiera preferido tener sobre mis senos. 

- Te dije que no lo hicieras, ya tuviste la noche de ayer, ya espera. Deja algo para los decrépitos del lugar. Sus esposas son lo único que tienen para sobrevivir.

- ...Tú también. 
La ironía no se te escapó.
- ¿Ya terminaste el estudio de desarrollo educativo en la rural básica? Dijiste que ya estabas por terminarlo hace como un mes y no he visto resultados.

- Me impresiona que estés lo suficientemente aburrido para preguntarme sobre mi trabajo. Porque no he terminado. Estoy indecisa con la conclusión. 

- Así que decides irte a coger por ahí en lugar de hacer el trabajo para el que te pago. Terrible puta que eres.

- Me pagas para otra cosa y eso ya terminé. Me pagas por ser tu esposa también.

- Entonces haz tu trabajo y no insultes a mis colegas. No necesitan saber sus verdades. Tampoco quieras cogerte a sus esposas mientras tienes otras cosas que hacer o después de haberte cogido a un invitado de una presentación. Más formalidad por favor. Yo también tengo que sufrir.

- Qué mal cogido. Ya le puse el ojito a la esposa del vejete ese. La podemos invitar a seguir... luego a un bonito hotel...

- No. Y anoche sí me fui a ver a alguien, sólo que más sencillo y casual. Tú le fuiste a dar básicamente todas sus fantasías al pobre escritor de ayer. Pudiste tener más pudor. Como yo.

Lo entendía. Quería una noche de descanso. Pero hoy estaba con uno de esos humores y no se lo iba a regalar tan fácil. Nos deshicimos de la fiesta rápido, y de regreso el chofer fingió que no pasaba nada.

Atrás él me buscaba otra vez con las uñas y los dientes, y yo fingía la mayor cantidad de desinterés posible a través del dolor. En casa, dejó de tocarme. Puso el saco en la sala y te desvestiste con mucho cariño: "el traje todavía cuenta como limpio". Se quedó con la camisa desabrochada y los briefs mientras me quitaba las joyas y le pedía ayuda con el cierre del vestido. 

- No te voy a abrir el vestido porque no quiero. Quiero que te quedes así y te quites la ropa interior. - decidí obedecer porque la noche pintaba interesante y porque su tono dejaba muy poco para discutir - Ahora levántate el vestido. Asegúrate de dejar tus nalgas bien al descubierto. Acércate al espejo de la pared. Observa lo puta que eres.

Poco a poco fue señalando las pequeñas marcas de la noche anterior. No eran muy grandes o profundas, es sólo que de repente me marco con facilidad, sobre todo en las partes blandas donde uno difícilmente adivinaría hueso. La mayoría de mis marcas estaban en mi espalda, en mis espinillas, algunos pocos entre mis piernas y uno que otro en las nalgas. La de la muñeca sólo era la única que era visible al público, y pasaba fácilmente como un golpe accidental, si alguien la hubiera notado antes de que M me la hubiera hecho más oscura. 

- ¿Le gustó hacerte el amor, puta? ¿Te creyó todas las risas que le dedicaste? ¿Se bebió tus caricias como si fueran agua dulce? Deja que te trate y te folle como se le debe a una puta como tú.

Lo tenía preparado. Tenía escondida la vara, probablemente desde la tarde. Lo vi después del primer golpe, tras el cual intenté huir. Me estrelló contra el espejo y me detuvo allí, yo no me solté el faldón. Los golpes cayeron uno tras otro, varios, no los conté para sólo pensar en el dolor. Supongo que quería tapar los moretoncillos que había dejado el hombre de la noche anterior, con sus manos torpes y su poco tino. La fuerza justo ahora era incomparable. Lloré. 

Cuando terminó me sostuvo por el cabello en el mismo lugar.

- Mírate. - decía, mientras me separaba las piernas y me tocaba con derecho. Dejó su instrumento de tortura a un lado y me bajó el cierre del vestido. Me sentó sobre la cama con fuerza, y me secó las lágrimas, o más bien el maquillaje corrido. Eso no le gustaba mucho. Después me alzó las piernas, se sacó la erección y entró en mí. Sus movimientos rozaban contra mis golpes, y se me acabó el silencio y comencé a gritar de dolor. Cuando me escuchaba muy fuerte me abofeteaba con poca fuerza. 

- Me voy a venir adentro de ti. ¿Se vino adentro de ti tu amante artista? No. Porque sólo los maridos ultra nos venimos adentro de las esposas, para dejarlas panzonas y descalzas.

Tanto suplicio dentro y fuera hizo que me viniera. Luego él se vino. Después nos reímos mucho. Me quitó los tacones, me ayudó a desmaquillarme, se quitó la camisa y nos metimos en cama abrazados. 

- ¿Cómo va el asunto de despellejar pendejos? 

- Bien. Hasta el momento no se han dado cuenta. Ya te puedo pasar un nuevo fondo para completar el presupuesto de tres escuelas. Creo. Aunque sí están ligeramente enojados por desembolsar el dinero. Las medidas están bien puestas, no hay problema.

- Felicidades. Mañana mismo le aviso al equipo. ¿Entonces cómo te fue ayer en la noche con ...esa chica cuyo nombre olvidé?

- Me está comenzando a aburrir. Igual y otro día la invito a casa y podrías encontrártela en la cama conmigo para ver qué pasa.

- No seas huevón. Si la quieres cortar, córtala. 

Me calló con un apretón de nalga moreteada. La noche no se iba a acabar tan temprano porque se me volvía a encender el fuego. Era semana hormonal, y el cuerpo de M siempre me respondía. Para eso se casa uno, ¿no? La noche iba a ser larga...

jueves, 13 de julio de 2017

Mars

A veces cumples 24 años (o aún no, como sea), te preocupan cosas inútiles e irrelevantes, y llegas tarde a las noticias.
Hoy leí sobre el mame de la pobre Mars, que me sonó relevante porque GUESS WHOSE FUCKING THESIS THAT IS, y porque tuve algunos alumnitos con esa misma actitud de merecimiento.

Honestamente, este bendito sábado me la pasé quejándome con el único que comprende exactamente todos mis asuntos educativos, y es horrible que la preparatoria sean un montón de años en los que básicamente entretenemos a los jovencitos para que no hagan pendejadas, que logren cumplir 18 años y salgan a no votar por el PRI.

WE CLEARLY SUCK AT THAT TOO. Fucking great country.

Mi principal problema con el asunto educativo es que no parece haber gran cambio crítico entre la secundaria y el bachillerato. En una queremos que empiecen a ser críticos y en la otra queremos que terminen con su formación crítica, y que ya salgan a ser adultos decentes. La gracia se nos pierde en la inutilidad de la educación mexicana (la pobreza, la consideración de nuestra cultura, la corrupción, la poca paga a nuestros profesores, la desconsideración a la carrera magisterial, entre otras terribles cosas) que hacen que los alumnos salgan con un horrible retraso y no sabemos dónde empezar. Yo como profesor de secundaria no debería estar checando en qué momento de la primaria se me perdió Carlitos. Como profesor de bachillerato, ni siquiera se supone que sepamos evaluar en dónde de la secundaria se nos quedó Manuelito. Lo que se supone que debe suceder con la educación básica es eso, que todos los estudiantes tengan las mismas habilidades básicas: tener matemáticas para sobrevivir, tener lengua materna para defenderse, tener conocimiento del español, y ser buenas y críticas personas en su comunidad.

Al parecer es mucho pedir porque llegamos a la educación media superior (¿la nueva educación media?) y queremos egresar adultos con matemáticas para la vida diaria, buen español, pensamiento sano, crítico y democrático para con ellos y su mundo. 

Recientemente tuve la oportunidad de dar clases en una "prepa" para preparar gente para su examen de bachillerato (CENEVAL, esa eterna pendejada), y el plan incluía lingüística, literatura, texto (y sus particularidades) y ensayo. Sé que algún día comprenderé por qué enseñamos literatura (no me quejo, sólo me gustaría saberlo, de verdad) pero aquí el asunto viene con el ensayo. Aparentemente el ensayo es lo más importante para aprender argumentación. Yo no sé ustedes, preferiría averiguar cuando me mienten los políticos y los vendedores, pero cada quien su opinión. Lo que sí me deja muy en duda es a qué hora se supone que enseñe uno a ser crítico, si está ocupado enseñando qué es el surrealismo, y de donde salen los textos periodísticos. A qué hora se supone que enseñe uno a entender los discursos de la vida, si nos ocupan en asuntos bien formales que nada se parecen a la verdad. 

Más deprimente fue la eterna pregunta de "¿y esto va a venir en el examen?" porque fuera de todo, lo principal es que ellos pasen el examen. Uno se tarda tres horas en explicar que es importante aprender todo esto en bachillerato porque después ya nadie los obliga a estudiar, que más bien es para ser adultos más completos, más inteligentes, más adecuados. La utilidad es más importante, sin importar la edad, cuando te están enseñando qué es una metáfora. ¿Realmente aprender química y metodologías de la investigación es util? Nos preparará para la universidad ciertamente, pero hacernos adultos completos y adecuados...

El programa de Español de la secundaria está hecho para perder. No puedo hablar del de primaria, porque allí no sé, pero el de secundaria quiere hacer todo en un bimestre, considerando que Español se da de cinco a seis horas por semana. ¿Acaso eso es necesario? Primero vemos literatura, luego lengua y luego la aplicación social. A cada tema le toca alrededor de 10 horas, restando unas dos de tiempo perdido y de recreo social. Cada tópico conlleva temas de ortografía, de redacción, de sintaxis, de morfología, de historia, de comprensión lectora, de crítica literaria, de géneros, de ciudadanía, de democracia, de teoría crítica. EIGHT FUCKING HOURS FOR THAT. ¿Por qué mejor no me hace una clase aparte de gramática? ¿Una clase aparte de ortografía? ¿Otra de literatura? ¿Otra de filosofía crítica? ¿Una profesora adjunta que revise los textos escritos? ¿O a qué hora investigo, hago planeación, busco textos adecuados?

Honestamente no creo que el curriculo esté muy fragmento, creo que en muchos casos la unión de temas es brillante. En otros, honestamente parece que pensaron "uh... aquí sobra espacio... agrega lo de redactar cartas". Yeah, ok, quizá sólo deje uno o dos temas por bimestre. Qué tal que un mes literatura y otro mes lengua, para dejar a los adolescentes adolescer a gusto. Honestamente, a esa edad uno sólo quiere morirse poquito. Meter TANTO aprendizaje en tres años es un horror, y un error. Creer que los niños pueden aprender eso en un ratito, sobre todo cuando la edad no te permite siquiera pensar en lo que estás diciendo. 

Del programa me encanta la consciencia lingüística en relación con el mundo y con el cuerpo. También me encanta enseñar textos funcionales: cartas, solicitudes, reportes, formularios, informes, etc. porque pues eso a mí me hubiera gustado aprenderlo :(

¿Por qué no se puede extender este mismo programa a la preparatoria? Sobre todo cuando en la prepa tienden a enseñar gramática por separado de los textos. Quizá no es tan loco como suena si la escuela tiene cierto seguimiento  en su totalidad (no es mi experiencia, pero sí de algunos), pero en mi defensa, creo que se trata de repetir lo que ya se vio en secundaria con una estructura completamente diferente. Es un tanto confuso.

Al final, sacando programas técnicos como CONALEP o CBTs, la preparatoria es un tiempo de terrible repetición donde no suelen enseñarte nada útil para la vida. A mí me enseñaron a usar programas de contabilidad, cosa que sería útil si nos hubieran enseñado algo realista sobre impuestos. Nos enseñaron a emprender, lo cual hubiera sido útil si nos hubieran enseñado, again, impuestos. En Derecho sí fue todo muy útil (gracias, profe viejito) como casarse o cometer delitos o los derechos humanos. Esta inutilidad está más presente en las escuelas privadas o las dependientes de la universidad, supongo que porque esperan que eventualmente te vayas a la universidad. 

La DGB debería ir con estas instituciones y recordarles que uno de los principales objetivos de la escuela preparatoria es preparar a las personas PARA LA VIDA ADULTA, y no para la universidad, porque es algo que puede o no suceder. Me consta que este hecho frustra a muchos estudiantes. Si yo crecí con la idea de que la universidad era obligatoria (una idea medio feminista en la familia, aunque mi papá fue su principal impulsor y es bien machito), no significa que esa sea la verdad verdadera de todo el mundo. Porque entonces los profesores de estas preparatorias terminamos siendo niñeras de estos pobres estudiantes, como le pasó a la pobre Mars.

Mars: los maestros también estamos atrapados en un sistema horrible. Como profesora yo sigo mi ideología y las competencias genéricas del bachillerato: sólo quiero que ellos puedan pensar críticamente frente a todo, y mediante ello decidan cuáles son sus mejores opciones frente a su educación, frente a la familia, frente al trabajo, frente a su cuerpo, frente a su alimentación, frente a su sexualidad, frente a los desconocidos, frente a su comunidad. 

Yo desgraciadamente no puedo enseñar nada práctico. Me dedico a las ciencias sociales y al lenguaje. Pero lucharé porque todos los que estén a mi cargo comprendan que después de lograr ser crítico, todo lo pueden hacer y todo lo pueden aprender. 

Aunque luego le perdono todo a las preparatorias de la universidad estatal, su estructura es realmente idéntica a un college gringo, y creo que tampoco es el camino adecuado. Hace falta dar a conocer a los jóvenes de qué se trata la preparatoria, y actuar según ello. Que los profesores comprendan que no se trata de aprender una materia, sino de formar ciertas competencias mediante los temas que se les sugieren de esa materia. 

La DGB tiene marcado su programa básico con las materias que yo cursé en la prepa y que podría jurar también se cursan en Prepa UVM, siempre con el estúpido agregado cultural de "Valores religiosos" o una pendejada así (que también cursé -_-). Y sin embargo, todas las escuelas privadas ignoran que también la SEP contempla una Formación para el trabajo. Supuestamente yo llevé una formación para el trabajo, creo que de Informática, donde aprendí hojas de cálculo, programación, morfología (o como se llame), Office, sistemas de información y diseño gráfico (literal photoshop). Ya lo olvidé todo, pero supongo que servía a su propósito. 

Las preparatorias privadas y las autónomas deben considerar agregar la formación al trabajo. Creo que mi escuela hizo un buen trabajo en dejarnos que no nos enteráramos de nuestra formación del trabajo, porque son cosas útiles para la vida (excepto lo de hojas de cálculo contable, de verdad, me hubieran metido una aguja en el ojo mejor). Hay temas que no duelen: puericultura porque todos deberían aprender que cuidar niños es una joda y así igual hay menos embarazos y menos chamaquitos muertos, desarrollo comunitario o trabajo social porque es algo que todos debemos hacer como ciudadanos de un país democrático (según), traducción de inglés en los colegios que ya son bilingües, auxiliar educativo porque hacemos a los jóvenes críticos de su propia educación y partícipes de su comunidad educativa, contabilidad porque todos tenemos que pagar impuestos ¿qué no?, higiene y salud comunitaria sería útil en escuelas menos urbanas (shoutout a escuelas SABES y ViBa) y reduciría el embarazo adolescente, diseño o dibujo arquitectónico para publicitar a tu preparatoria privada barata COMO PREPA DE LAS ARTES (idea ganadora gente!!!). 

Administración no lo sugiero porque en mi experiencia es muy útil pero con una materia basta, debería ser básica y obligatoria pero yo qué sé de pedagogía. Electrónica fuera cool si te enseñaran a arreglar lavadoras, refrigeradores y licuadoras; pero la verdad suena como las clases de circuito eléctrico de la secundaria técnica, pls don't. El de comunicación es una basura porque eso igual es obligatorio aprenderlo: AMABLE RECORDATORIO, DGB, QUE NO ES PARA CUIDAR NIÑATOS LA PREPA.  

Como profesores de secundaria, debemos enseñar a los chicos cómo funciona la preparatoria, que es tiempo de iniciar con ciertas decisiones de adulto, que es tiempo de hacernos cargo de nuestra propia educación. Como padres de familia, también hace falta informarnos sobre el proceso educativo que sufren nuestros hijos e informarles que su tiempo de ser niños está terminando y deben empezar a pensar en qué les gustaría ofrecer a su comunidad y al mundo. Nuestro trabajo es apoyarlos aunque decidan no ir a la universidad, o toman decisiones que nos parezcan inadecuadas: debemos confiar en la educación que le damos a nuestros niños y jóvenes. 

La Mars es lo suficientemente inteligente para darse cuenta de que la educación que recibe no es la que merece, y que los adultos a su alrededor claramente le fallaron muy duro. Los que ya pasamos por allí debemos convertirnos en los adultos que nosotros nos merecíamos, y hacernos cargo de una educación digna de nosotros mismos - incluso los que no son maestros o padres de familia. Empezar a cambiar la vida del país desde tu actitud es válido y es importante, porque es el primer paso para participar en tu comunidad. 

Me tomó mil días escribir este rant y por fin lo terminé. Rant out.












martes, 21 de marzo de 2017

Amo, dueño y señor

Me encontraba de rodillas, sobre las de él, buscando a lágrimas consuelo, cariño y sosiego; pero él continuaba trabajando, estaba cansado, estaba entretenido, y no tenía ganas de darme placer ni de sentir mi cuerpo. Para mí, que lo conozco, sabía que sonreía con la comisura de los ojos, pero estaba serio. Cuando nos encontramos así, es como si él fuera amo, dueño y señor de toda mi forma y ser. Así me resuena en la cabeza, rogar a un Señor por todo lo que quiero que me de.

Desgraciadamente nos interrumpió uno de sus amigos, Él. Señor fue a abrirle, nada más por el placer de quitarme de sus piernas y dejarme caer en el piso. No tuve mucho tiempo de levantarme, me concentré en quitarme las lágrimas y en taparme porque un poco de mí estaba en exhibición con la intención de ser privada. Él entró y me vio en el suelo, así que obviamente me preguntó qué hacía allí. No había reunido palabras cuando Señor respondió: "Busca sexo. Por si quieres cogértela."

Se carcajeó poquito, y Él me sonrió, pero de esas sonrisas que no llegan a toda la cara. Señor me acarició la cabeza, y me levantó del suelo. Señor siguió: "Sí mira, si se opone, porque le gusta decir que no, la atamos poquito de las manos, ¿verdad? ¿quieres?". Y le dije que sí. Temblando. Mirando hacia el frente, frente a la cama. Mientras Señor me quitaba partes de mi ropa, y me pedía que no me moviera.

Él y Señor se retiraron unos pasos para discutir. Ellos ya tenían ciertos conocimientos de los deseos peculiares de cada uno. No sé qué se dijeron, sólo sentí a alguien detrás de mí. No era Señor. Temblé un poco más, como si nunca jamás me hubiera tocado nadie. "¿Realmente quieres que te toque? ¿Te puedo tomar? Quiero que te quedes en silencio." Así que me quedé en silencio. Señor le ayudó a atarme ligeramente las manos, pero seguía llorando mientras lo hacía. 

"Inclínate hacia adelante. Rodillas arriba, frente contra ellas." Así me colocó sobre la cama. Estaba desnuda. Hablaba con poca flexión, no frío pero firme. No era la voz dulce de Señor, quien estaba callado.

Mi cara mojada me daba vergüenza y no podía seguir secándome las lágrimas. Miré con muchísima pena a Señor, pero Él me regresó la frente a la posición que ya me había indicado. Señor le pasó el listón a manera de venda, y Él lo colocó. No más llorar. Me sentí más protegida. 

Él se acomodó detrás de mí. Sostuvo mis brazos, mis hombros, mi cintura, mi cadera, mi cuello. No eran caricias, estaba buscando territorio firme. Cuando lo encontró, aseguró una mano y bajó otra. Ahora buscaba el territorio suave, y lo cruzó en cuanto lo encontró. 

Se sentía metódico. Lo hacía en cierto ritmo, y no se preocupaba por mi placer. Me di cuenta. Era lo que Señor le había pedido. Tener cuidado conmigo, y no tocarme lo suficiente para darme el sosiego que llevaba pidiéndole todo el día. Lo hacía para complacerse a sí mismo. 

Sus manos, irónicamente, sí concedían asaz cariño. Ternura. Afecto. Yo no sé. Solamente era fría su manera de follar. No ruda, pero dolorosa. Mucho más cuando apretó el ritmo y terminó, casi brusco. Se retiró de mí, y se acomodó. Nada más me quitó la venda de los ojos, y siguió arreglándose. 

Yo seguí temblando, y las lágrimas se me siguieron cayendo. No lloraba, el río fluía sin gravedad. No me moví. Señor me desató las manos e inmediatamente Él las tomó. Me jaló y nos acomodó acostados en la cama, uno junto al otro, yo entre sus brazos. Me dejó un beso en la frente y me preguntó si estaba bien. Yo estaba muy bien. Había dejado de temblar.  Señor se acostó del otro lado de mí, abrazándonos a los dos, y besó a Él. 

Una sensación efervescente me recorrió toda la piel y me calentó el pecho. En realidad, yo había conseguido lo que quería, sólo no de quien lo esperaba. Y Él me había acariciado de excelente forma. Dormité complacida. 

lunes, 2 de enero de 2017

Rochester y consenso: la terrible continuación

you must have a strange opinion of me; you must regard me as a plotting profligate—a base and low rake who has been simulating disinterested love in order to draw you into a snare deliberately laid, and strip you of honour and rob you of self- respect. What do you say to that? I see you can say nothing in the first place, you are faint still, and have enough to do to draw your breath; in the second place, you cannot yet accustom yourself to accuse and revile me, and besides, the flood-gates of tears are opened, and they would rush out if you spoke much; and you have no desire to expostulate, to upbraid, to make a scene: you are thinking how TO ACT—TALKING you consider is of no use. I know you I am on my guard.’                                                                                                           ‘Sir, I do not wish to act against you,’ I said; and my unsteady voice warned me to curtail my sentence.                                                                                                                    ‘Not in your sense of the word, but in mine you are scheming to destroy me. You have as good as said that I am a married man—as a married man you will shun me, keep out of my way: just now you have refused to kiss me.

Estas palabras le dirige Rochester a Jane, tras su fallido intento de boda. Seguir la historia es fácil si no están familiarizados: Jane, huérfana joven y fea abusada psicológicamente, es seducida por el Sr. Rochester, feo viejo de mundo y dueño de grandes fortunas. Sé que era innecesario lo de tanta fealdad pero hay un incapie en el tema (algún día averiguaré por qué). Al momento de intentar el matrimonio, surge el conocimiento de que Rochester está casado con una mujer que está loca (así que obvio la mantiene encerrada en una torre, OBVIO).

Tras este episodio traumático, Rochester y Jane tienen una conversación que -para mí- definen perfectamente el arquetipo que he denominado "Rochester". "You must think I'm a monster, that I just wanted to make you my mistress" dice, cuando es claro y obvio que cualquier vato querría una chica joven como su amante, y sí es monstruoso considerando que Jane es fácil: carece de autoestima y tiene cero experiencia con los hombres. Pero Rochester es brillante, no tarda en voltearle la tortilla y decirle "I feel you want to destroy me, you refuse to even kiss me". 

La relación Rochester-Jane es una de mis favoritas porque describe a la perfección el arquetipo del romance clásico realista, y no el clásico arquetipo de los cuentos de hadas y princesas. Sí, eres la Bella y te has enamorado de la Bestia. Pero la Bestia no deja de ser bestia; en su lugar, el contraparte masculino adquiere cualidades aún peores, es decir, una esposa escondida. Y sin embargo, Jane -la Bella de esta terrible historia- sigue enamorada.

Jane es también un arquetipo, tiene dos grandes amores: un hombre, Rochester, y Dios. Más adelante de la cita anterior, Rochester le propone -o más bien decide por Jane- irse a vivir a una cabaña retirada, donde puedan vivir como marido y mujer sin la mirada juzgante de la sociedad. Pero Jane sabe que no puede vivir sabiendo ella la verdad, y sabiendo que ofende a Dios. Es tentador, pero claro que no lo puede hacer. "Jane! will you hear reason?; because, if you won’t, I’ll try violence." dice Rochester, y claro que es aterrador pero Jane sabe que no va a suceder y lo calma.

Truths get talked all over y Rochester insiste: "Then you did not love me really, you just valued the rank and station of my wife". This is Rochester, a man who gets what he wants, y el único crimen de ello son las libertades que se toman y que no son tomadas como un gran crimen por el simple hecho de ser hombres y a los hombres se les perdonan ciertos pecados. Jane hubiera honrado a cierto Dios brindándole a Rochester amor, y recibiendo amor de regreso (porque estoy convencida de que Rochester amaba a Jane, de una manera extraña, como si fuera la última Pepsi del desierto, and she might've been rightfully so). Dios sabe cuánto amor les faltaba a ese par. Y sin embargo faltaban a otro Dios, al social, al que nos rige más concretamente, y que pesa más sobre una mujer que sobre un hombre: los hombres casados a sus esposas, y las mujeres que están con hombres casados se equivocan, y pecan frente a Dios, frente a la esposa, frente a su dignidad. 

Hoy en día, la mujer que se enamora corre diez mil riesgos. Enamorarnos, rompernos el corazón, que nos juzguen por nuestras decisiones, que no seamos buenas novias-esposas-amantes, que tengamos sexo, que no lo tengamos, que se burlen de nosotros, que abusen de nuestras mentes, de nuestros cuerpos... que nos maten. Es fácil comprender lo que una tiene que enfrentar y darnos de igual manera diez mil consejos para sobrevivir en las relaciones. Jane sólo tenía a Dios. Y aún así lo hacemos. 

Aquí es donde quiero entrar con el tema del consenso. Respetar los consejos que nos dan, o no, es nuestra decisión. Podemos encontrarnos con todas las red flags posibles, y decidir continuar con la relación, Y ES COMPLETAMENTE VÁLIDO. Jane sabía que Rochester era problemas: era un hombre mayor, violento, mamón, abusivo con los niños, promiscuo y, por si fuera poco, feo. Pero él la amaba, y Jane decidió seguir adelante. Su consenso sólo fue roto cuando su matrimonio es imposible de realizar. 

¿Qué culpa tenemos nosotras de mantenernos en una relación que sabemos que no nos conviene pero manifestamos nuestra intención de continuar? Se vuelve un poco a las oscuras ideas de abuso. Y sin embargo, está comprobado que pedirle o exigirle a una mujer que se retire de su relación abusiva sólo crea aislamiento de la víctima. Contraproducente pero: tenemos derecho a que se respecten nuestras decisiones (aunque sean las equivocadas). ¿Qué hubiera pasado si Jane hubiera aceptado la propuesta de Rochester y hubieran vivido juntos? Hubiera sido la decisión equivocada (a ojos de la sociedad de aquel entonces, o a ojos nuestros considerando que Jane era veinte años menor, inocente y pobre) pero hubiera sido la decisión de Jane sobre su vida y su cuerpo y por lo tanto, hubiera sido respetable. 

Mis relaciones con hombres tipo Rochester han tenido muchas de estas características. Varios años más joven, admirando experiencias y conocimientos mucho mayores que los míos, considerando principalmente mi comodidad y mis deseos. ¿Fue realmente mi consentimiento? ¿O fui una víctima de personas con más experiencia y verbo que yo? ¿Acaso cuenta como manipulación, como Rochester diciéndole a Jane que es ella quien lo lastima?

Rochester, desgraciadamente, está visto a través de lentes color de rosa: los que están colocados frente a los ojos de Jane. Sólo podemos obtener a Rochester desde la mano de Jane, con sus descripciones, con sus palabras. Para todo efecto, Rochester era abusivo, pero no sabremos nada más objetivo de él. Es como es, para Jane, y para nosotros. Y asimismo lo aceptamos. 

El consenso no se trata de un simple sí entusiasta e unánime. Tiene muchas caras, varios colores, diferentes formas: es completamente contextual. Varias veces consentí y no debí hacerlo, y personalmente creo que no hubo coerción, dudas durante el acto o abuso. Aún cuando todo apuntaba a la completa comodidad, a mi estar informada, a la emoción: quizá hay cosas que no debieron haber pasado. Pero el consenso no se trata del pasado, se trata del presente. Rochester quizá sabría que en el futuro hubiera tenido una vida difícil y dolorosa al lado de Jane, pero prefería vivir en el presente y consiente a ello. Jane no consiente, sabiendo que sufriría aún amando y siendo amada. Jane pudo haber consentido, y tras ello, vivir con las consecuencias. ¿Hubiera sido realmente la decisión de Jane, o tan sólo se hubiera visto conducida a tomar esa decisión por Rochester?

Rochester es un ser de muchas formas. Más allá de preguntarnos sobre Rochester, queda preguntarnos sobre la integridad de Jane. De la mía. De todos aquellos que nos hemos visto en la situación. ¿Lo que siento es realmente lo que siento, o producto de las formas de conducirse frente al amado del arquetípico Rochester?

I don't know. Fucking men, y'know?