domingo, 16 de julio de 2017

Vidas realistas

Me encantan los vestidos. El de hoy es especialmente entallado, además de hermoso, y abraza mi piel como si fuera una segunda. La piel que se deja ver es tersa, marcada con algunas manchas que sólo acentúan la curiosidad a la vista (y lo que no se termina de ver). Mi cabello se comporta como quiere, como siempre, aunque ya tenga el producto más caro que haya podido encontrar. Está secado en las ondas más decentes que pude lograr con mis ganas de asistir a otro evento más de gente que cree que sabe algo. Los zapatos y el collar están en su lugar. Mi maquillaje está justo como me gusta: grueso delineador y pestañas sobre clara piel, cejas casuales y labios imposiblemente oscuros. 

De la esquina sale el indicado para agregar el punto final a mi outfit. 

- Ayúdame a ponerme esta pulsera para irnos ya.

No le he mirado a los ojos pero sé perfectamente que lleva puesto un traje impecable, negro brillante, con una pajarita discreta, y su cabello ya está peinado, y su cara es perfecta: joven, seria, indiferente como siempre que estoy frente a él. 

Se preparas para ponerme la pulsera y allí esta: el moretón que debe tapar perfectamente. No abrocha la pulsera, sólo me mira con desprecio o con asco, o con esa expresión con la que me mira bien seguido. Así es como siempre se gana mi duelo, me provoca al desafío. Hoy sólo uso los ojos porque creo que mis argumentos no los va a aprovechar. Y porque vamos tarde.

- Al menos podrías pedirle más cuidado a tus amantes. Van a creer que no tengo el recato de dejarle los golpes a mi esposa en lugares donde nadie los va a ver. 

Mi mano se va a conectar directamente con su cara, pero su mano ya estaba muy cerca de ella. No sólo la detiene, hunde su pulgar en el moretón como si lo quisiera hacer más profundo, de colores, un arcoiris de dolor, ¿así quién necesita pulseras si tienes la versión estética natural? Al final coloca la pulsera en su lugar, después de asegurarse de que el dolor me deja lágrimas en los ojos: así le gustan, y lo sé por su mínima sonrisa de placer.

Me arrea con un "Vámonos, puta, que llegamos tarde" y una mano en mi culo. Se la quito de un golpe. 
El chofer maneja, y siempre finge que no escucha. A veces de verdad decide no escuchar y se pone audífonos. 

Mete la mano entre mis piernas con violencia y la hunde en mi carne. 

- No me intentes quitar la mano, ya sé que allí también hay marcas de anoche. ¿Te divertiste con ese hipstercillo? ¿Te hizo sufrir lo suficiente?

- No, sólo son golpes de ebriedad. Él no se hubiera atrevido sin estar ebrio.- te digo después de un silencio. - Resultó que te admira, porque es medio idiota, pero no se da cuenta. ...el sexo estuvo bien.

Su mano sigue allí hundiéndose entre lo más suave que encuentra. Los ojos me vuelven a llorar otra vez. El señor acerca su cara a mi pecho y repasa entre mordiditas y besitos. Más mordidas que caricias. Le besaría pero arruinaría mi labial. Lo último que me dió antes de bajar fue una mordida, una muy profunda, y le tuve que arrancar de mi pecho con sus cabellos. 

- ¡Al demonio que piensen que abusas de tu esposa o qué!

Creo que murmuraste algo como "más vale que la abuse yo a que sea otro", y me dio mucha gracia, porque sé que dijiste con ese sentido del humor que nos conocemos y que no solemos dar a conocer a los idiotas que veremos esta noche.

La fiesta es muy simple. Sólo es una celebración de un proyecto más donde se robó el dinero adecuadamente, hubo un resultado de cubierta (un edificio o una calle, no recuerdo bien y ni me importa) y la gente creyó que trabajamos en cosas que a ellos les importan. Me gusta aplaudir cuando algún idiota liberal lee, porque la inocencia de mi expresión siempre les hace creer que tengo mucha honestidad, y cree que soy una de esas mujeres que le agradecerán sus grandes obras por la comunidad. El estúpido.

La comida del evento también fue excepcionalmente mala, al igual que el sonido (claramente la figura del DJ estuvo ausente) así que yo no tenía nada a qué aspirar, ni siquiera a la gente que había asistido, porque todos eran de la política, gente que a mi marido no le convenía por el momento pillar, porque todos eran aburridos conservadores religiosos católicos de la vista flaca y el cerebro medio seco. Todo heredado de papá. Había una que otra chica interesante, pero el señor presidente me dijo que no hiciera nada hoy, que no convenía. Mi marido: el calculador. A mí me gustaba más la espontaneidad. 

- [...] las redes educativas alternas ya llegaron a la comunidad que colinda con Z, me imagino que su esposo está muy orgulloso de sus esfuerzos. ¿Tiene otros planes en el puesto de desarrollo familiar?

Me dijo uno de esos pendejos. Y no escuché de qué me hablaba ni le había puesto atención en nada. No me había dado cuenta de que M me había dejado para ir a hablar con alguien más y estaba frente a una mirada hipócritamente condescendiente. Bien me pudo estar diciendo lo guapa que me veía esta noche y preguntarme qué diseñador estaba usando hoy. 

- ¿Usted a qué área se dedicaría después? -le pregunté a la mujer que tenía al lado, joven, con expresión de cansada vergüenza, de que su esposo tenía de nuevo aliento alcohólico y estaba mirando el cuerpo de otra mujer -Tiene usted expresión de tener mucha mejor idea que yo. ¿Me dicen que estudió administración en la escuela del estado...? Seguro sabe mejor que yo qué áreas apropiadas requieren atención.

Dije el apropiadas para denotar que sabía de qué le estaba hablando, porque también sabía que ella entendía. Si bien no entendía todo, comenzaba a entender una buena parte. Exasperada, o insultada, o cansada, o imitando mi ficción, respondió:

- No finja que usted no sabe perfectamente qué debe seguir, y que no está mejor preparada que todos los que estamos hoy en el salón. La modestia le sobra, señora. 

De lejos capté que mi marido me observaba, M, habiendo notado la situación, y desaprobando. Perdonen todos mi aburrimiento, pero esto no era mi culpa en absoluto. Lancé mi mejor sonrisa, notando la adorable nariz de la mujer frente a mí, y la perfecta curva de sus senos decorosamente asomados. La verdad es que esta mujer no estaba nada mal.

- No me merezco gracias de personas tan afables como usted, es muy indulgente. Ojalá que usted, y más personas igual de encantadoras, se unan en las actividades que nos restan del trienio. 

- Disculpen, - nos interrumpió M - necesito discutir algo con mi esposa. Espero que no les moleste.

Cuando me despedí noté que la expresión del pendejo era censurante y reprensora, y noté que mis manos se encontraban sobre las que la pobre chica. Sí. Estaba coqueteando un poco con tu mujer. Seguramente le encuentro el clítoris más rápido que tú. Me costó dejar ir esas manos tersas, que hubiera preferido tener sobre mis senos. 

- Te dije que no lo hicieras, ya tuviste la noche de ayer, ya espera. Deja algo para los decrépitos del lugar. Sus esposas son lo único que tienen para sobrevivir.

- ...Tú también. 
La ironía no se te escapó.
- ¿Ya terminaste el estudio de desarrollo educativo en la rural básica? Dijiste que ya estabas por terminarlo hace como un mes y no he visto resultados.

- Me impresiona que estés lo suficientemente aburrido para preguntarme sobre mi trabajo. Porque no he terminado. Estoy indecisa con la conclusión. 

- Así que decides irte a coger por ahí en lugar de hacer el trabajo para el que te pago. Terrible puta que eres.

- Me pagas para otra cosa y eso ya terminé. Me pagas por ser tu esposa también.

- Entonces haz tu trabajo y no insultes a mis colegas. No necesitan saber sus verdades. Tampoco quieras cogerte a sus esposas mientras tienes otras cosas que hacer o después de haberte cogido a un invitado de una presentación. Más formalidad por favor. Yo también tengo que sufrir.

- Qué mal cogido. Ya le puse el ojito a la esposa del vejete ese. La podemos invitar a seguir... luego a un bonito hotel...

- No. Y anoche sí me fui a ver a alguien, sólo que más sencillo y casual. Tú le fuiste a dar básicamente todas sus fantasías al pobre escritor de ayer. Pudiste tener más pudor. Como yo.

Lo entendía. Quería una noche de descanso. Pero hoy estaba con uno de esos humores y no se lo iba a regalar tan fácil. Nos deshicimos de la fiesta rápido, y de regreso el chofer fingió que no pasaba nada.

Atrás él me buscaba otra vez con las uñas y los dientes, y yo fingía la mayor cantidad de desinterés posible a través del dolor. En casa, dejó de tocarme. Puso el saco en la sala y te desvestiste con mucho cariño: "el traje todavía cuenta como limpio". Se quedó con la camisa desabrochada y los briefs mientras me quitaba las joyas y le pedía ayuda con el cierre del vestido. 

- No te voy a abrir el vestido porque no quiero. Quiero que te quedes así y te quites la ropa interior. - decidí obedecer porque la noche pintaba interesante y porque su tono dejaba muy poco para discutir - Ahora levántate el vestido. Asegúrate de dejar tus nalgas bien al descubierto. Acércate al espejo de la pared. Observa lo puta que eres.

Poco a poco fue señalando las pequeñas marcas de la noche anterior. No eran muy grandes o profundas, es sólo que de repente me marco con facilidad, sobre todo en las partes blandas donde uno difícilmente adivinaría hueso. La mayoría de mis marcas estaban en mi espalda, en mis espinillas, algunos pocos entre mis piernas y uno que otro en las nalgas. La de la muñeca sólo era la única que era visible al público, y pasaba fácilmente como un golpe accidental, si alguien la hubiera notado antes de que M me la hubiera hecho más oscura. 

- ¿Le gustó hacerte el amor, puta? ¿Te creyó todas las risas que le dedicaste? ¿Se bebió tus caricias como si fueran agua dulce? Deja que te trate y te folle como se le debe a una puta como tú.

Lo tenía preparado. Tenía escondida la vara, probablemente desde la tarde. Lo vi después del primer golpe, tras el cual intenté huir. Me estrelló contra el espejo y me detuvo allí, yo no me solté el faldón. Los golpes cayeron uno tras otro, varios, no los conté para sólo pensar en el dolor. Supongo que quería tapar los moretoncillos que había dejado el hombre de la noche anterior, con sus manos torpes y su poco tino. La fuerza justo ahora era incomparable. Lloré. 

Cuando terminó me sostuvo por el cabello en el mismo lugar.

- Mírate. - decía, mientras me separaba las piernas y me tocaba con derecho. Dejó su instrumento de tortura a un lado y me bajó el cierre del vestido. Me sentó sobre la cama con fuerza, y me secó las lágrimas, o más bien el maquillaje corrido. Eso no le gustaba mucho. Después me alzó las piernas, se sacó la erección y entró en mí. Sus movimientos rozaban contra mis golpes, y se me acabó el silencio y comencé a gritar de dolor. Cuando me escuchaba muy fuerte me abofeteaba con poca fuerza. 

- Me voy a venir adentro de ti. ¿Se vino adentro de ti tu amante artista? No. Porque sólo los maridos ultra nos venimos adentro de las esposas, para dejarlas panzonas y descalzas.

Tanto suplicio dentro y fuera hizo que me viniera. Luego él se vino. Después nos reímos mucho. Me quitó los tacones, me ayudó a desmaquillarme, se quitó la camisa y nos metimos en cama abrazados. 

- ¿Cómo va el asunto de despellejar pendejos? 

- Bien. Hasta el momento no se han dado cuenta. Ya te puedo pasar un nuevo fondo para completar el presupuesto de tres escuelas. Creo. Aunque sí están ligeramente enojados por desembolsar el dinero. Las medidas están bien puestas, no hay problema.

- Felicidades. Mañana mismo le aviso al equipo. ¿Entonces cómo te fue ayer en la noche con ...esa chica cuyo nombre olvidé?

- Me está comenzando a aburrir. Igual y otro día la invito a casa y podrías encontrártela en la cama conmigo para ver qué pasa.

- No seas huevón. Si la quieres cortar, córtala. 

Me calló con un apretón de nalga moreteada. La noche no se iba a acabar tan temprano porque se me volvía a encender el fuego. Era semana hormonal, y el cuerpo de M siempre me respondía. Para eso se casa uno, ¿no? La noche iba a ser larga...

jueves, 13 de julio de 2017

Mars

A veces cumples 24 años (o aún no, como sea), te preocupan cosas inútiles e irrelevantes, y llegas tarde a las noticias.
Hoy leí sobre el mame de la pobre Mars, que me sonó relevante porque GUESS WHOSE FUCKING THESIS THAT IS, y porque tuve algunos alumnitos con esa misma actitud de merecimiento.

Honestamente, este bendito sábado me la pasé quejándome con el único que comprende exactamente todos mis asuntos educativos, y es horrible que la preparatoria sean un montón de años en los que básicamente entretenemos a los jovencitos para que no hagan pendejadas, que logren cumplir 18 años y salgan a no votar por el PRI.

WE CLEARLY SUCK AT THAT TOO. Fucking great country.

Mi principal problema con el asunto educativo es que no parece haber gran cambio crítico entre la secundaria y el bachillerato. En una queremos que empiecen a ser críticos y en la otra queremos que terminen con su formación crítica, y que ya salgan a ser adultos decentes. La gracia se nos pierde en la inutilidad de la educación mexicana (la pobreza, la consideración de nuestra cultura, la corrupción, la poca paga a nuestros profesores, la desconsideración a la carrera magisterial, entre otras terribles cosas) que hacen que los alumnos salgan con un horrible retraso y no sabemos dónde empezar. Yo como profesor de secundaria no debería estar checando en qué momento de la primaria se me perdió Carlitos. Como profesor de bachillerato, ni siquiera se supone que sepamos evaluar en dónde de la secundaria se nos quedó Manuelito. Lo que se supone que debe suceder con la educación básica es eso, que todos los estudiantes tengan las mismas habilidades básicas: tener matemáticas para sobrevivir, tener lengua materna para defenderse, tener conocimiento del español, y ser buenas y críticas personas en su comunidad.

Al parecer es mucho pedir porque llegamos a la educación media superior (¿la nueva educación media?) y queremos egresar adultos con matemáticas para la vida diaria, buen español, pensamiento sano, crítico y democrático para con ellos y su mundo. 

Recientemente tuve la oportunidad de dar clases en una "prepa" para preparar gente para su examen de bachillerato (CENEVAL, esa eterna pendejada), y el plan incluía lingüística, literatura, texto (y sus particularidades) y ensayo. Sé que algún día comprenderé por qué enseñamos literatura (no me quejo, sólo me gustaría saberlo, de verdad) pero aquí el asunto viene con el ensayo. Aparentemente el ensayo es lo más importante para aprender argumentación. Yo no sé ustedes, preferiría averiguar cuando me mienten los políticos y los vendedores, pero cada quien su opinión. Lo que sí me deja muy en duda es a qué hora se supone que enseñe uno a ser crítico, si está ocupado enseñando qué es el surrealismo, y de donde salen los textos periodísticos. A qué hora se supone que enseñe uno a entender los discursos de la vida, si nos ocupan en asuntos bien formales que nada se parecen a la verdad. 

Más deprimente fue la eterna pregunta de "¿y esto va a venir en el examen?" porque fuera de todo, lo principal es que ellos pasen el examen. Uno se tarda tres horas en explicar que es importante aprender todo esto en bachillerato porque después ya nadie los obliga a estudiar, que más bien es para ser adultos más completos, más inteligentes, más adecuados. La utilidad es más importante, sin importar la edad, cuando te están enseñando qué es una metáfora. ¿Realmente aprender química y metodologías de la investigación es util? Nos preparará para la universidad ciertamente, pero hacernos adultos completos y adecuados...

El programa de Español de la secundaria está hecho para perder. No puedo hablar del de primaria, porque allí no sé, pero el de secundaria quiere hacer todo en un bimestre, considerando que Español se da de cinco a seis horas por semana. ¿Acaso eso es necesario? Primero vemos literatura, luego lengua y luego la aplicación social. A cada tema le toca alrededor de 10 horas, restando unas dos de tiempo perdido y de recreo social. Cada tópico conlleva temas de ortografía, de redacción, de sintaxis, de morfología, de historia, de comprensión lectora, de crítica literaria, de géneros, de ciudadanía, de democracia, de teoría crítica. EIGHT FUCKING HOURS FOR THAT. ¿Por qué mejor no me hace una clase aparte de gramática? ¿Una clase aparte de ortografía? ¿Otra de literatura? ¿Otra de filosofía crítica? ¿Una profesora adjunta que revise los textos escritos? ¿O a qué hora investigo, hago planeación, busco textos adecuados?

Honestamente no creo que el curriculo esté muy fragmento, creo que en muchos casos la unión de temas es brillante. En otros, honestamente parece que pensaron "uh... aquí sobra espacio... agrega lo de redactar cartas". Yeah, ok, quizá sólo deje uno o dos temas por bimestre. Qué tal que un mes literatura y otro mes lengua, para dejar a los adolescentes adolescer a gusto. Honestamente, a esa edad uno sólo quiere morirse poquito. Meter TANTO aprendizaje en tres años es un horror, y un error. Creer que los niños pueden aprender eso en un ratito, sobre todo cuando la edad no te permite siquiera pensar en lo que estás diciendo. 

Del programa me encanta la consciencia lingüística en relación con el mundo y con el cuerpo. También me encanta enseñar textos funcionales: cartas, solicitudes, reportes, formularios, informes, etc. porque pues eso a mí me hubiera gustado aprenderlo :(

¿Por qué no se puede extender este mismo programa a la preparatoria? Sobre todo cuando en la prepa tienden a enseñar gramática por separado de los textos. Quizá no es tan loco como suena si la escuela tiene cierto seguimiento  en su totalidad (no es mi experiencia, pero sí de algunos), pero en mi defensa, creo que se trata de repetir lo que ya se vio en secundaria con una estructura completamente diferente. Es un tanto confuso.

Al final, sacando programas técnicos como CONALEP o CBTs, la preparatoria es un tiempo de terrible repetición donde no suelen enseñarte nada útil para la vida. A mí me enseñaron a usar programas de contabilidad, cosa que sería útil si nos hubieran enseñado algo realista sobre impuestos. Nos enseñaron a emprender, lo cual hubiera sido útil si nos hubieran enseñado, again, impuestos. En Derecho sí fue todo muy útil (gracias, profe viejito) como casarse o cometer delitos o los derechos humanos. Esta inutilidad está más presente en las escuelas privadas o las dependientes de la universidad, supongo que porque esperan que eventualmente te vayas a la universidad. 

La DGB debería ir con estas instituciones y recordarles que uno de los principales objetivos de la escuela preparatoria es preparar a las personas PARA LA VIDA ADULTA, y no para la universidad, porque es algo que puede o no suceder. Me consta que este hecho frustra a muchos estudiantes. Si yo crecí con la idea de que la universidad era obligatoria (una idea medio feminista en la familia, aunque mi papá fue su principal impulsor y es bien machito), no significa que esa sea la verdad verdadera de todo el mundo. Porque entonces los profesores de estas preparatorias terminamos siendo niñeras de estos pobres estudiantes, como le pasó a la pobre Mars.

Mars: los maestros también estamos atrapados en un sistema horrible. Como profesora yo sigo mi ideología y las competencias genéricas del bachillerato: sólo quiero que ellos puedan pensar críticamente frente a todo, y mediante ello decidan cuáles son sus mejores opciones frente a su educación, frente a la familia, frente al trabajo, frente a su cuerpo, frente a su alimentación, frente a su sexualidad, frente a los desconocidos, frente a su comunidad. 

Yo desgraciadamente no puedo enseñar nada práctico. Me dedico a las ciencias sociales y al lenguaje. Pero lucharé porque todos los que estén a mi cargo comprendan que después de lograr ser crítico, todo lo pueden hacer y todo lo pueden aprender. 

Aunque luego le perdono todo a las preparatorias de la universidad estatal, su estructura es realmente idéntica a un college gringo, y creo que tampoco es el camino adecuado. Hace falta dar a conocer a los jóvenes de qué se trata la preparatoria, y actuar según ello. Que los profesores comprendan que no se trata de aprender una materia, sino de formar ciertas competencias mediante los temas que se les sugieren de esa materia. 

La DGB tiene marcado su programa básico con las materias que yo cursé en la prepa y que podría jurar también se cursan en Prepa UVM, siempre con el estúpido agregado cultural de "Valores religiosos" o una pendejada así (que también cursé -_-). Y sin embargo, todas las escuelas privadas ignoran que también la SEP contempla una Formación para el trabajo. Supuestamente yo llevé una formación para el trabajo, creo que de Informática, donde aprendí hojas de cálculo, programación, morfología (o como se llame), Office, sistemas de información y diseño gráfico (literal photoshop). Ya lo olvidé todo, pero supongo que servía a su propósito. 

Las preparatorias privadas y las autónomas deben considerar agregar la formación al trabajo. Creo que mi escuela hizo un buen trabajo en dejarnos que no nos enteráramos de nuestra formación del trabajo, porque son cosas útiles para la vida (excepto lo de hojas de cálculo contable, de verdad, me hubieran metido una aguja en el ojo mejor). Hay temas que no duelen: puericultura porque todos deberían aprender que cuidar niños es una joda y así igual hay menos embarazos y menos chamaquitos muertos, desarrollo comunitario o trabajo social porque es algo que todos debemos hacer como ciudadanos de un país democrático (según), traducción de inglés en los colegios que ya son bilingües, auxiliar educativo porque hacemos a los jóvenes críticos de su propia educación y partícipes de su comunidad educativa, contabilidad porque todos tenemos que pagar impuestos ¿qué no?, higiene y salud comunitaria sería útil en escuelas menos urbanas (shoutout a escuelas SABES y ViBa) y reduciría el embarazo adolescente, diseño o dibujo arquitectónico para publicitar a tu preparatoria privada barata COMO PREPA DE LAS ARTES (idea ganadora gente!!!). 

Administración no lo sugiero porque en mi experiencia es muy útil pero con una materia basta, debería ser básica y obligatoria pero yo qué sé de pedagogía. Electrónica fuera cool si te enseñaran a arreglar lavadoras, refrigeradores y licuadoras; pero la verdad suena como las clases de circuito eléctrico de la secundaria técnica, pls don't. El de comunicación es una basura porque eso igual es obligatorio aprenderlo: AMABLE RECORDATORIO, DGB, QUE NO ES PARA CUIDAR NIÑATOS LA PREPA.  

Como profesores de secundaria, debemos enseñar a los chicos cómo funciona la preparatoria, que es tiempo de iniciar con ciertas decisiones de adulto, que es tiempo de hacernos cargo de nuestra propia educación. Como padres de familia, también hace falta informarnos sobre el proceso educativo que sufren nuestros hijos e informarles que su tiempo de ser niños está terminando y deben empezar a pensar en qué les gustaría ofrecer a su comunidad y al mundo. Nuestro trabajo es apoyarlos aunque decidan no ir a la universidad, o toman decisiones que nos parezcan inadecuadas: debemos confiar en la educación que le damos a nuestros niños y jóvenes. 

La Mars es lo suficientemente inteligente para darse cuenta de que la educación que recibe no es la que merece, y que los adultos a su alrededor claramente le fallaron muy duro. Los que ya pasamos por allí debemos convertirnos en los adultos que nosotros nos merecíamos, y hacernos cargo de una educación digna de nosotros mismos - incluso los que no son maestros o padres de familia. Empezar a cambiar la vida del país desde tu actitud es válido y es importante, porque es el primer paso para participar en tu comunidad. 

Me tomó mil días escribir este rant y por fin lo terminé. Rant out.












martes, 21 de marzo de 2017

Amo, dueño y señor

Me encontraba de rodillas, sobre las de él, buscando a lágrimas consuelo, cariño y sosiego; pero él continuaba trabajando, estaba cansado, estaba entretenido, y no tenía ganas de darme placer ni de sentir mi cuerpo. Para mí, que lo conozco, sabía que sonreía con la comisura de los ojos, pero estaba serio. Cuando nos encontramos así, es como si él fuera amo, dueño y señor de toda mi forma y ser. Así me resuena en la cabeza, rogar a un Señor por todo lo que quiero que me de.

Desgraciadamente nos interrumpió uno de sus amigos, Él. Señor fue a abrirle, nada más por el placer de quitarme de sus piernas y dejarme caer en el piso. No tuve mucho tiempo de levantarme, me concentré en quitarme las lágrimas y en taparme porque un poco de mí estaba en exhibición con la intención de ser privada. Él entró y me vio en el suelo, así que obviamente me preguntó qué hacía allí. No había reunido palabras cuando Señor respondió: "Busca sexo. Por si quieres cogértela."

Se carcajeó poquito, y Él me sonrió, pero de esas sonrisas que no llegan a toda la cara. Señor me acarició la cabeza, y me levantó del suelo. Señor siguió: "Sí mira, si se opone, porque le gusta decir que no, la atamos poquito de las manos, ¿verdad? ¿quieres?". Y le dije que sí. Temblando. Mirando hacia el frente, frente a la cama. Mientras Señor me quitaba partes de mi ropa, y me pedía que no me moviera.

Él y Señor se retiraron unos pasos para discutir. Ellos ya tenían cierto conocimientos de los deseos peculiares de cada uno. No sé qué se dijeron, sólo sentí a alguien detrás de mí. No era Señor. Temblé un poco más, como si nunca jamás me hubiera tocado nadie. "¿Realmente quieres que te toque? ¿Te puedo tomar? Quiero que te quedes en silencio." Así que me quedé en silencio. Señor le ayudó a atarme ligeramente las manos, pero seguía llorando mientras lo hacía. 

"Inclínate hacia adelante. Rodillas arriba, frente contra ellas." Así me colocó sobre la cama. Estaba desnuda. Hablaba con poca flexión, no frío pero firme. No era la voz dulce de Señor, quien estaba callado.

Mi cara mojada me daba vergüenza y no podía seguir secándome las lágrimas. Miré con muchísima pena a Señor, pero Él me regresó la frente a la posición que ya me había indicado. Señor le pasó el listón a manera de venda, y Él lo colocó. No más llorar. Me sentí más protegida. 

Él se acomodó detrás de mí. Sostuvo mis brazos, mis hombros, mi cintura, mi cadera, mi cuello. No eran caricias, estaba buscando territorio firme. Cuando lo encontró, aseguró una mano y bajó otra. Ahora buscaba el territorio suave, y lo cruzó en cuanto lo encontró. 

Se sentía metódico. Lo hacía en cierto ritmo, y no se preocupaba por mi placer. Me di cuenta. Era lo que Señor le había pedido. Tener cuidado conmigo, y no tocarme lo suficiente para darme el sosiego que llevaba pidiéndole todo el día. Lo hacía para complacerse a sí mismo. 

Sus manos, irónicamente, sí concedían asaz cariño. Ternura. Afecto. Yo no sé. Solamente era fría su manera de follar. No ruda, pero dolorosa. Mucho más cuando apretó el ritmo y terminó, casi brusco. Se retiró de mí, y se acomodó. Nada más me quitó la venda de los ojos, y siguió arreglándose. 

Yo seguí temblando, y las lágrimas se me siguieron cayendo. No lloraba, el río fluía sin gravedad. No me moví. Señor me desató las manos e inmediatamente Él las tomó. Me jaló y nos acomodó acostados en la cama, uno junto al otro, yo entre sus brazos. Me dejó un beso en la frente y me preguntó si estaba bien. Yo estaba muy bien. Había dejado de temblar.  Señor se acostó del otro lado de mí, abrazándonos a los dos, y besó a Él. 

Una sensación efervescente me recorrió toda la piel y me calentó el pecho. En realidad, yo había conseguido lo que quería, sólo no de quien lo esperaba. Y Él me había acariciado de excelente forma. Dormité complacida. 

lunes, 2 de enero de 2017

Rochester y consenso: la terrible continuación

you must have a strange opinion of me; you must regard me as a plotting profligate—a base and low rake who has been simulating disinterested love in order to draw you into a snare deliberately laid, and strip you of honour and rob you of self- respect. What do you say to that? I see you can say nothing in the first place, you are faint still, and have enough to do to draw your breath; in the second place, you cannot yet accustom yourself to accuse and revile me, and besides, the flood-gates of tears are opened, and they would rush out if you spoke much; and you have no desire to expostulate, to upbraid, to make a scene: you are thinking how TO ACT—TALKING you consider is of no use. I know you I am on my guard.’                                                                                                           ‘Sir, I do not wish to act against you,’ I said; and my unsteady voice warned me to curtail my sentence.                                                                                                                    ‘Not in your sense of the word, but in mine you are scheming to destroy me. You have as good as said that I am a married man—as a married man you will shun me, keep out of my way: just now you have refused to kiss me.

Estas palabras le dirige Rochester a Jane, tras su fallido intento de boda. Seguir la historia es fácil si no están familiarizados: Jane, huérfana joven y fea abusada psicológicamente, es seducida por el Sr. Rochester, feo viejo de mundo y dueño de grandes fortunas. Sé que era innecesario lo de tanta fealdad pero hay un incapie en el tema (algún día averiguaré por qué). Al momento de intentar el matrimonio, surge el conocimiento de que Rochester está casado con una mujer que está loca (así que obvio la mantiene encerrada en una torre, OBVIO).

Tras este episodio traumático, Rochester y Jane tienen una conversación que -para mí- definen perfectamente el arquetipo que he denominado "Rochester". "You must think I'm a monster, that I just wanted to make you my mistress" dice, cuando es claro y obvio que cualquier vato querría una chica joven como su amante, y sí es monstruoso considerando que Jane es fácil: carece de autoestima y tiene cero experiencia con los hombres. Pero Rochester es brillante, no tarda en voltearle la tortilla y decirle "I feel you want to destroy me, you refuse to even kiss me". 

La relación Rochester-Jane es una de mis favoritas porque describe a la perfección el arquetipo del romance clásico realista, y no el clásico arquetipo de los cuentos de hadas y princesas. Sí, eres la Bella y te has enamorado de la Bestia. Pero la Bestia no deja de ser bestia; en su lugar, el contraparte masculino adquiere cualidades aún peores, es decir, una esposa escondida. Y sin embargo, Jane -la Bella de esta terrible historia- sigue enamorada.

Jane es también un arquetipo, tiene dos grandes amores: un hombre, Rochester, y Dios. Más adelante de la cita anterior, Rochester le propone -o más bien decide por Jane- irse a vivir a una cabaña retirada, donde puedan vivir como marido y mujer sin la mirada juzgante de la sociedad. Pero Jane sabe que no puede vivir sabiendo ella la verdad, y sabiendo que ofende a Dios. Es tentador, pero claro que no lo puede hacer. "Jane! will you hear reason?; because, if you won’t, I’ll try violence." dice Rochester, y claro que es aterrador pero Jane sabe que no va a suceder y lo calma.

Truths get talked all over y Rochester insiste: "Then you did not love me really, you just valued the rank and station of my wife". This is Rochester, a man who gets what he wants, y el único crimen de ello son las libertades que se toman y que no son tomadas como un gran crimen por el simple hecho de ser hombres y a los hombres se les perdonan ciertos pecados. Jane hubiera honrado a cierto Dios brindándole a Rochester amor, y recibiendo amor de regreso (porque estoy convencida de que Rochester amaba a Jane, de una manera extraña, como si fuera la última Pepsi del desierto, and she might've been rightfully so). Dios sabe cuánto amor les faltaba a ese par. Y sin embargo faltaban a otro Dios, al social, al que nos rige más concretamente, y que pesa más sobre una mujer que sobre un hombre: los hombres casados a sus esposas, y las mujeres que están con hombres casados se equivocan, y pecan frente a Dios, frente a la esposa, frente a su dignidad. 

Hoy en día, la mujer que se enamora corre diez mil riesgos. Enamorarnos, rompernos el corazón, que nos juzguen por nuestras decisiones, que no seamos buenas novias-esposas-amantes, que tengamos sexo, que no lo tengamos, que se burlen de nosotros, que abusen de nuestras mentes, de nuestros cuerpos... que nos maten. Es fácil comprender lo que una tiene que enfrentar y darnos de igual manera diez mil consejos para sobrevivir en las relaciones. Jane sólo tenía a Dios. Y aún así lo hacemos. 

Aquí es donde quiero entrar con el tema del consenso. Respetar los consejos que nos dan, o no, es nuestra decisión. Podemos encontrarnos con todas las red flags posibles, y decidir continuar con la relación, Y ES COMPLETAMENTE VÁLIDO. Jane sabía que Rochester era problemas: era un hombre mayor, violento, mamón, abusivo con los niños, promiscuo y, por si fuera poco, feo. Pero él la amaba, y Jane decidió seguir adelante. Su consenso sólo fue roto cuando su matrimonio es imposible de realizar. 

¿Qué culpa tenemos nosotras de mantenernos en una relación que sabemos que no nos conviene pero manifestamos nuestra intención de continuar? Se vuelve un poco a las oscuras ideas de abuso. Y sin embargo, está comprobado que pedirle o exigirle a una mujer que se retire de su relación abusiva sólo crea aislamiento de la víctima. Contraproducente pero: tenemos derecho a que se respecten nuestras decisiones (aunque sean las equivocadas). ¿Qué hubiera pasado si Jane hubiera aceptado la propuesta de Rochester y hubieran vivido juntos? Hubiera sido la decisión equivocada (a ojos de la sociedad de aquel entonces, o a ojos nuestros considerando que Jane era veinte años menor, inocente y pobre) pero hubiera sido la decisión de Jane sobre su vida y su cuerpo y por lo tanto, hubiera sido respetable. 

Mis relaciones con hombres tipo Rochester han tenido muchas de estas características. Varios años más joven, admirando experiencias y conocimientos mucho mayores que los míos, considerando principalmente mi comodidad y mis deseos. ¿Fue realmente mi consentimiento? ¿O fui una víctima de personas con más experiencia y verbo que yo? ¿Acaso cuenta como manipulación, como Rochester diciéndole a Jane que es ella quien lo lastima?

Rochester, desgraciadamente, está visto a través de lentes color de rosa: los que están colocados frente a los ojos de Jane. Sólo podemos obtener a Rochester desde la mano de Jane, con sus descripciones, con sus palabras. Para todo efecto, Rochester era abusivo, pero no sabremos nada más objetivo de él. Es como es, para Jane, y para nosotros. Y asimismo lo aceptamos. 

El consenso no se trata de un simple sí entusiasta e unánime. Tiene muchas caras, varios colores, diferentes formas: es completamente contextual. Varias veces consentí y no debí hacerlo, y personalmente creo que no hubo coerción, dudas durante el acto o abuso. Aún cuando todo apuntaba a la completa comodidad, a mi estar informada, a la emoción: quizá hay cosas que no debieron haber pasado. Pero el consenso no se trata del pasado, se trata del presente. Rochester quizá sabría que en el futuro hubiera tenido una vida difícil y dolorosa al lado de Jane, pero prefería vivir en el presente y consiente a ello. Jane no consiente, sabiendo que sufriría aún amando y siendo amada. Jane pudo haber consentido, y tras ello, vivir con las consecuencias. ¿Hubiera sido realmente la decisión de Jane, o tan sólo se hubiera visto conducida a tomar esa decisión por Rochester?

Rochester es un ser de muchas formas. Más allá de preguntarnos sobre Rochester, queda preguntarnos sobre la integridad de Jane. De la mía. De todos aquellos que nos hemos visto en la situación. ¿Lo que siento es realmente lo que siento, o producto de las formas de conducirse frente al amado del arquetípico Rochester?

I don't know. Fucking men, y'know?





 

martes, 27 de diciembre de 2016

Rochester

Oh, long time no see!  Ya sé que hace demasiado tiempo ignoro estos tristes parajes. La vida se volvió un desastre. Estudios en el extranjero, conocer un montón de gente que no se parece nada a mí, vivir en casa, ver a mis compañeros graduarse (¡algunos hasta titularse!), conseguir un trabajo, volverme a mudar... y lo que venía a contar: Rochester.

Para los que me conocen y/o me siguen en twitter, Rochester se volvió una presencia constante. Muy constante. Y para bajarme las ánimas, vine a contar toda nuestra historia.

Todo comenzó con el movimiento que llamaré "el engaño". Me volví momentaneamente en la amiga (uh-huh) de un amigo. Era diversión inocente y fue uno de mis mejores momentos. Un día me invita a beber con algunos de sus amigos (convenciéndome porque necesitaba ayuda con algo en lo que yo ya tenía experiencia) y uno de ellos era Rochester. Yo tenía muchas ganas de terminar rápido y regresar a casa, pero sus amigos eran muy divertidos: Rochester y el Extranjero. El Extranjero estaba muy centrado en su proyecto (en lo que necesitaban ayuda) -siempre ponía atención y valoraba lo que yo sugería- y Rochester estaba relativamente callado, entre ebrio y analizando todo lo que se decía, siendo muy puntual. Por debajo de la mesa, las manos de mi amigo paseaban una y otra vez. Hablamos de otras cosas, de música, de la escuela, yo comenzaba a estar un poco más alegre. Viví un nuevo mundo: gente que saludaba a todo el mundo, que eran realmente agradables con todos, que ofrecían oído, asiento y bebida incluso a la gente a quien yo le hubiera dado la espalda. Entramos en un nuevo tema, la educación, y empecé a hablar con mucho entusiasmo.

Para corte comercial, sí, comencé a dedicarme a la educación, me siento muy cómoda en esa especialidad, y a veces me siento como si hubiera encontrado mi vocación. Hablo desde hace año y medio y desde entonces y varias experiencias sigo convencida de lo mismo. Es muy emocionante.

Rochester entonces me vio con ojos muy grandes y me empezó a preguntar de todo al respecto. El Extranjero puntualizó: "Ah, Rochester, eso es lo tuyo." 
Probablemente había notado cierto algo y el pobre había intentado ser el mejor wingman para su amigo. 

Rochester me explicó que tenía un master en educación, en uno de los países reconocidos por su política educativa. He just had me there and then. 

Charlamos muchísimo y al final de la noche mi amigo me propuso irnos o continuar bebiendo con los amigos. Decidí seguir bebiendo. El Extranjero partió y nos quedamos los tres y un par de sus amigas que se habían unido.

En el siguiente bar, Rochester admitió que yo le gustaba. He was quite drunk.

Al regresar a casa, mi amigo me preguntó si habría posibilidad de que él a mí me gustara. Honestamente creí que no, primero porque no me había sentido atraída a él (excepto cuando habló de educación because damn, that's my kink) y segundo porque por el momento yo estaba bien teniendo relaciones casuales con gente que ya conocía. Me dijo que le había causado un poco de celos. So that changed me. Es como cuando no quieres pastel pero te dicen "no te comas ese pastel maldita sea" así que ahora necesitas ese pastel. I AM A FREE WOMAN, I WILL FUCK WHOEVER I WANT TO FUCK WHEN I FEEL LIKE IT. 

Al día siguiente nos vimos otra vez. Había un curso obligatorio para TODA la escuela, así que obviamente yo acudí al taller que estaba en el pequeño salón de al lado. Me encontré a mi amigo y a Rochester, los invité a mi taller, y acudieron. Charlamos un largo rato.
Al día siguiente volvieron a asistir al taller. Rochester me dijo si quería ir por un café en el descanso, y desgraciadamente no podía, debía entregar unos libros. Rochester me acompañó a la biblioteca y LUEGO me invitó el café. I was all his by that moment. It was also a damn good coffee. Cuando regresamos al taller, Rochester me pidió mi número de teléfono. Quiso invitarme a salir pero yo ya tenía planes. Le dije que quizá después, que me llamara. 

HE DID NOT CALL. 

Se tomó sus pinches tres días (como la regla de los hombres) para llamarme. Mi amigo me advirtió "he's playing with you" pero yo ya estaba bien ganada para ese momento. Para desgracia de Rochester había yo salido de la ciudad y tuvo que esperar dos semanas para verme. En el momento en que regresé me pidió salir a beber. Era entre amigos pero su mano no esperó para... pasearse en mi pierna. Nunca un hombre había hecho eso conmigo. Fue una noche genial y me divertí mucho. Adoré a sus amigos. Al final estaba muy ebria para hacer nada, tomé un taxi y me fui. 

Después me invitó una cerveza. Era un bar arrinconado, semiescondido, pero acudí. Hablamos. Mucho. Después le dije que debía irme, cosa que no hubiera sugerido si el bar no nos hubiera cerrado y yo todavía alcanzara a tomar mi camión. Me retuvo en el callejón, me puso frente a él, contra la pared.
Me dijo que se había pasado una excelente tarde conmigo. Me dijo si podía besarme.
Again, ningún hombre me había pedido permiso así para besarme. Porque cuando le dije que sí, me tomó como si no lo hubiera hecho y me besó, a la fuerza, pero con mucha ternura... EN LA MEJILLA. Y luego en la otra. Y luego más. Luego la barbilla. Y entonces se dignó a posarse sobre mis labios. WEIRDEST FIRST KISS EVER. Pero fue muy lindo. Supongo que debería caracterizarlo, tanta ternura.

Eso fue todo esa noche. Esa misma semana me invitó a ver una película. Nos vimos en el centro y... caminamos a su casa. No esperaba que la pelícuela fuera en su casa pero desde ese momento comprendí que debí haberme puesto mejor ropa interior. O al menos evitado las medias. O quizá debí rasurarme. Oh damn.

Aún así charlamos un muy largo rato. Creo que estaba asustada, me sentía vulnerable. ¿Y si no me sentía cómoda? ¿Y si no me agradaba? Pero eso no pasó. Me di cuenta de que él estaba igual de nervioso que yo. También quería que yo me sintiera cómoda, segura y consiente. Fue muy lento, muy muy lento, y me hizo sentir bastante apreciada y querida. He held me for a long long time. Tampoco estaba acostumbrada a eso.

Continuamos así un par de semanas. Más adelante me vi obligada a confesarle que estaba enamorada de él, que no esperaba que eso pasara y que no significada nada, pero que quería que lo supiera. Él me dijo que sólo quería que las cosas sucedieran, sin expectativas y sin nada del uno o del otro. Que todo fuera sencillo, simple, y que mantuviera esa sensación de hacernos muy felices mutuamente. O algo así. He might've been drunk. Le dije que eso también quería yo. Así que seguimos.

El bastardo más tarde me confesó que tenía novia. Que bueno no era su novia novia que empezó más bien como lo nuestro pero que siguió por un tiempo y que pues no sé y así pero ahora la relación era complicada y que debía terminar porque ella debía partir y blablabla. Le dije que no era mi primer rodeo y que allá él con sus pedos. 

Su novia, btw, tenía unos senos exquisitos. Pero esa es historia para otro día.

Luego vinieron las vacaciones. Nos despedimos, le conté de mis planes y que eran geniales y así. Más tarde decidió visitarme. Le negué tenerme, le dije que no quería and that was that. Taught him some. Comprendió. Pero me dijo que me quería. Just like that. Dos meses o tres o yo qué sé and he dropped the bomb. Lo ignoré un ratito pero más adelante siguió lanzando casualmente el te quiero. 

Así que obvio mi respuesta fue buscar otra relación. Simultanea. Porque YOLO. 

Seguimos adelante y un día me cuenta que qué ganas le dan de irse a una estancia y blablablá. Y yo digo POS ME VOY TAMBIÉN. Así de la nada hicimos planes para alejarnos el uno del otro. Mientras tanto me di cuenta de que yo también lo quería y de lo fácil que podía ser para él lastimarme. Por primera vez lloré por una relación. 

Me costó mucho irme. Dejar muchas cosas. Pero a él no me costó mucho dejarlo. Vino a despedirse de mí. Me advirtió que me buscaría a su regreso.

Esos seis meses seguimos en mucho contacto. Fue mi más grande apoyo para continuar, para no romper en llanto. Me daba mucha envidia la forma en que él salió y cumplió sus sueños sin pensar en muchas personas que le querían. Una de las cosas más grandes que me ha enseñado es que yo también puedo. (Ya que leo eso pues suena horrible pero no se dejen llevar por el cliché, dejar el amor por los sueños también es bien pinche válido)

Cuando regresé, en la soledad, tuve una oportunidad de volver a salir con mi amigo. Así que lo hice. Fue una mala decisión. Tuve un mal rato. Supongo que me acostumbré al buen trato (¿y quién me culpa?). 

A Rochester no le agradó nada. CUT TO THE WORST FIGHT-DRAMA TO EVER EXIST IN PEOPLE WHO ARE ACTUALLY NOT EVEN IN A FORMAL RELATIONSHIP. 

De ahí aprendí cómo funciona el perseguir otros sueños por sobre el amor. Aprendí un par de cosas sobre las relaciones. Aprendí un montón sobre el valor de la honestidad y el respeto. Y Rochester aprendió sobre comunicación. He understood he could hold nothing against me. Y pos yo me disculpé, y así, y etcétera.

Tres días después de su regreso, nos encontramos. Nos dijimos que nos queríamos. Hablamos sobre lo nuestro y BAM, nos hicimos una relación. Al principio sólo formalizamos pero continuamos con los mismos términos. Luego le pregunté que no se veía tan conforme que si quería algo más que lo dijera. Casi le tuve que leer la mente para que me dijera que lo que quería era exclusividad. DUDE, JUST SAY IT, GODDAMMIT. 

Así que sí, creamos una relación común y corriente de la relación menos común. Hoy en día somos en realidad una pareja muy aburrida. No ayuda que mi trabajo fuera muy muy común (lo bueno es que ya lo perdí así que puedo volver a tener mucho tiempo y ser pobre). Nos apoyamos, nos amamos, probamos cosas nuevas, hablamos de cosas que quizá no hablaríamos con cualquiera. Vemos un futuro entre nosotros, o algo así, no sé, estoy chava, qué hueva. De hecho, cuando hablamos de lo que quizá venga, no coincidimos mucho. O nada, más bien nada. 

Realmente no somos tal para cual. Es tan diferente de mí como se puede ser y caerme más o menos bien al mismo tiempo. Nunca había peleado tanto con alguien que no fuera mi familia, y que fuera tan honesto como mi familia. Que te digan tus fallas es bien pinche doloroso, y, carajo, que he sentido dolor estos cinco meses. Es como cuando eres chica y tus papás te dicen "nunca termines con un hombre así" y vas y terminas con un hombre así que además ronca cuando duerme. Bebe en exceso, consume drogas, es mayor, es violento y se besa con un montón de gente cuando tiene la oportunidad. No sabe qué hacer con el resto de su vida, lo cual es preocupante en gente de su edad (cosa que voy a dejar de juzgar considerando que voy bien derechito para el mismo lado). 

Y sin embargo es dulce, se preocupa por las personas, tiene un gran corazón para sus amigos, siempre intenta ser incluyente con todos, es muy inteligente, es generoso, tiene una mirada realista y bizarra frente a la vida. Además tiene un gran respeto por su trabajo, lo cual es difícil hoy en día. 

De repente me encuentro en una edad en la que ya no sé si puedo o no darme el lujo de jugar con mis relaciones, de si quiero o no un futuro con alguien. Ya no tengo diez años y ser soltera por siempre no me parece muy realista (aunque increíblemente deseable). No sé realmente qué quiero para mi vida con otra persona y todo en mi cabeza es un desmadre.

Lo interesante es que ya sé que puedo decir que al menos en mi corazón (cliché like that) todo está claro. Y todo está en paz. 

No muchos pueden tener eso, y estoy agradecida, y disfruto lo que pueda porque sé que en cualquier momento puedo dejar de tenerlo y entonces lo demás se me olvida. Me concentro en la felicidad de ahora mismo. 

And that's how Rochester and I met.

jueves, 21 de julio de 2016

Nube de tormenta

Deseé viajar como una nube, lentamente, tomando todo a mi paso. Siempre quise ser una nube, silenciosa, que se extiende y se desliza con piruetas que crean y recrean sus propias formas. Fresca. Siempre nueva, bienvenida en terrenos que no había cubierto antes.

Pero hoy soy una nube negra, temida por quien me desea. Soy la eminente tormenta, violencia contenida, horror entre los que me miran. Furia sorda, tanto contenida como desbordante, quienes amo me huyen. A quien busco me rechaza. 

Mientras me deshago, mientras evoluciono de la única manera que sé, lastimo al suelo, lastimo a quien abrazo, hay odio entre el amor que predico. 

Mi tormenta termina y se lleva consigo la mayor parte de lo que fui. Apenas soy una esencia. Pero tras de mí está el recuerdo en forma de destrucción y de mucho dolor. Quisiera que mi acción fuera tan suave como mi forma y mi movimiento. Pero no existe en mí nunca nada más que tragedia, golpes de hielo, anhegación y gritos ahogados. 

Más vale alejarse de mí. 

lunes, 13 de junio de 2016

Profesorear

Como estoy intentando hacer la tesis, obviamente me distraje leyendo reddit. Alguien preguntó quiénes han sido los peores profesores que se han encontrad y OH BOY, tantos nombres saltaron a mi cabeza...

Que decidí escribir sobre ello (en orden de aparición en mi cabeza):

- Mientras ayudaba a mi prima con su tarea (empezaba a aprender a escribir y leer), me pregunta si "rana" no se escribiría "rrana" porque tiene sonido "fuerte". ES UNA PREGUNTA VÁLIDA Y MUY INTELIGENTE, pero procedo a explicarle que no, que la RR nunca va a ir como primera letra, principalmente porque ninguna palabra tiene "r suave" al principio, es muy difícil de pronunciar, y asumimos que todas se pronuncian "rr". Mi tía, educadora de preescolar, contesta que NOCIERTO, QUE SE DICE "RRANA" Y SE ESCRIBE RRANA. Me dieron ganas de llorar.

- Profesora nueva de la primaria, llega desde no sé qué pueblo desde otro estado. Un día se enoja y grita con mucho pulmón "¡ESCUINCLES!". La palabra no era nativa del lugar y NADIE entendimos, pero nos dio mucha gracia. Después de explicarle que no sabíamos qué significaba eso, procedió a explicarnos que era un tipo de insulto gritarle así a los niños. Básicamente nos tuvo que explicar su insulto. Nunca le funcionó para insultarnos pero nos entretenía mucho su frustración. 

- Profesor de música de segundo de secundaria. Esta historia es fabulosa: en primer año contrataron un profesor de música de quien me enamoré irremediablemente. Era músico, alto, cabello ondulado, ojos verdes, músico... Nos ensayó para el concurso del himno nacional (la primera vez para el colegio) y ganamos el tercer lugar: el primer lugar siempre lo ganaba la misma escuela, y el segundo lo ganó la escuela que nuestro mismo profesor llevaba ensayando desde hace unos años. Su clase me gustaba mucho y aprendí varias cosas. Yo me divertía bastante. El segundo año lo despidieron para contratar al profesor que ensayaba a la escuela que siempre ganaba el primer lugar, y el tipo se la pasaba enseñándonos canciones de tipo Roberto Carlos y cantando a lo pendejo; se vestía como si fuera a manipular la Matrix. Además era enojón e impaciente. Cuando se empezaron a acercar las fechas del concurso, empezó a faltar, hasta que un día simplemente no asistió ni avisó... y luego nunca volvió (al parecer así lo hizo, ni renunció ni nada). Trajeron al profesor anterior sólo para ensayarnos por unos días para al menos no avergonzarnos durante el concurso pero se notaba que estaba encabronado por lo que le hicieron (yo también me hubiera enojado). Al final, ni siquiera asistió al concurso. Nadie esperaba que ese día ganáramos el segundo lugar (el primer lugar era la escuela de siempre, y el anterior segundo lugar no concursó). La escuela fue feliz con su premio pero no supieron cómo rellenar la clase de música que quedó allí nomás sin profesor, así que LO AND BEHOLD, la nueva clase de dibujo, impartida por la mamá de una compañera. 

- Profesora de matemáticas en la prepa, nunca le entendía en sus clases. Cuando le pedía que explicara los procedimientos, procedía A REPETIR la misma explicación. Cuando le decía que sí había escuchado, que simplemente no había entendido y que por favor lo re-explicara, me decía que era por no oir y estar platicando o distraída, luego me ignoraba. 
Más tarde tuvo la audacia de decirle a mi mamá que yo era muy buena en matemáticas. WELL, NOT THANKS TO YOU. 

- Profesor en universidad, siempre tenía problemas de comunicación. Nosotros creíamos que entendíamos y resultaba que él había querido decir otra cosa. Duramos un año sufriendo e ignorándonos, y decidió no volver a darnos clase hasta dos-tres años después. Dicha materia la habíamos adelantado la mayoría del grupo hacía un año, por lo que -creo yo- decidió darla entonces. Es una materia muy muy complicada, y explicarla -estoy segura- es aún mucho más complicado. Pues nunca se le entendió nada, se contradecía, se repetía, la cagaba, hasta que un día soltó el épico "Olviden todo lo que he dicho". 
Shit just happens.

- Profesor de idiomas en la universidad, nomás era un desmadre. Es conocido por ligarse a las chavitas, cosa que a mí ni me viene ni me va. Me parecía pedante, pero con el tiempo llegué a aceptar su pedantez y tomé casi todas mis clases con él porque me dejaba faltar a gusto y avanzar a mi ritmo. A lo que nunca tuve paciencia fue para sus comentarios neoliberales (con los asuntos de protesta estudiantil y otros asuntos) ni para sus comentarios de cuando logró el despido de una de mis profesoras favoritas sólo porque no era hablante nativo.
Un día mientras estudiaba en línea (a mi ritmo) encontré uno de sus ejercicios que repartía en clase. Profesores nativos FTW. 

- Todos los profesores de español de la secundaria:
 El primero estaba supliendo a la profesora original que estaba embarazada-puérpera. Él era abogado y generalmente daba español a estudiantes de tercer año y de prepa -si no mal recuerdo- pero pues había que ponerse creativos. Hacía chistes muy salados, no nos tenía paciencia, y no enseñaba mucho; aún así era buen tipo. Después por un tiempo regresó la otra profesora y la amé, de verdad, era un ángel que además sí sabía dar clase. Luego se retiró para ser mamá o algo así.
  La nueva profesora llegó toda estricta, anunciándonos que debíamos hacer un proyecto de mil páginas donde teníamos que escribir cincuenta poemas y así, además de mil exámenes y quien sabe cuanto más desmadre. Todos teníamos cara de asco y queríamos ser buenas personas por, al menos, un día. Pero no aguantamos cuando se quiso poner "amigable" y nos empezó a preguntar cosas personales (supongo que tenía algún fin didáctico pero nunca lo supimos): "¿cuál es su animal preferido?". Alguien cerca de mí contestó "USTED" y la profesora salió, renunció, y nunca volvió. Casí nos pegan varillazos con ese jueguito pero nunca supimos quién lo hizo (y la que lo hizo nunca rajó). La cubrió el profesor de historia o geografía, quien era relativamente cool. 
  El siguiente profesor -y el último- llegó cuando ya todo era un desmadre, y todos unos ineptos en español. Nunca pudo controlar al grupo y se contentaba con que algunos trabajáramos. Cuando le dije que me interesaba leer el libro del que estaba hablando, lloró lágrimas de felicidad y me regaló su libro: El periquillo sarniento (resumen barato). 

- Profesora de la prepa de literatura, licenciada en comunicación. No es que no sepan de literatura, pero nunca se le ocurrió prepararse lo suficiente como para responder preguntas sobre movimientos literarios excesivamente raros que aparecían en el cuestionario (que partía de un libro de texto mal hecho) del examen final. El movimiento es uno muy muy raro (relacionado con la literatura del absurdo pero no recuerdo ni encuentro dicha vanguardia) y si haces una larga investigación al respecto -una que involucre libros de verdad y no Google- lograrás hallar una respuesta. Ella sólo dijo "sáltense esa pregunta". Well ok.

- Profesor de historia de la prepa, se basaba en dictados. Admito que muchos de sus compañeros hacían lo mismo, como la de geografía o la de química, pero a él se le agregaba su enfermiza manera de ver a mis compañeras buenorras y sus informes sobre los casos que llevaba (era abogado).

- Profesora de idiomas que no hablaba español. En Francia era profesora de parvulario, así que nos callaba cual infantes ("cierra la boca"), además de que decidió que era muy complicado aprenderse nuestros nombres mexicanos y nos asignó nombres "franceses". Admito que algunos nombres eran igual de complicados en español, como Bernardino y Caritina, PERO "ALICE" NO ES DIFÍCIL, OK?

- Profesor de alemán: simple y sencillamente odiaba a los alemanes, además de no tener una gran didáctica de la gramática. Nunca entendí el asunto de las declinaciones hasta que aprendí latín.





Sé bien que todos la podemos cagar dando clase, que es difícil, y que a veces los conocimientos de los chicos sobrepasan a los de uno. Pero se necesita humildad, fuerza, pensamiento lógico, mucha autoestima Y HUEVOS.