lunes, 14 de diciembre de 2009

Alicia.

Mi llamo Alicia.
Soy la manager principal de la persona que se esconde bajo las letras leídas: Allizzia.
Controlo su presente, la mayoría de sus acciones y de sus razonamientos.
Es la médico que Allizzia lleva dentro. Manejo su memoria, su sed y su inteligencia.
Soy quien tiene la certeza de que dos más dos siempre, siempre será cuatro.

Existo desde que nació Allizzia, criando a una huérfana que quizá ustedes conozcan como Alice. A la pobre la dejaron en la puerta hace más de diez años; y yo, en mi infinita sabiduría, decidí educar para que fuera el genio que siempre han querido todos. Supongo que en algún momento la presioné tanto que comenzó a hacer preguntas de índole mayor a la científica. Se convirtió en una filósofa incomprensible, a quien los sentimientos le llamán más que a nada, a quien le gusta escribir más que a nada... No sé en qué me equivoqué con ella. Un error terrible.

... Bueno, no le digan nada, pero he llegado a encariñarme con ella. Por más que intente, no puedo llegar a odiarla. La quiero tanto. No puedo correrla, no puedo despedirla... no puedo dejarla ir. Se ha vuelto tanta parte de mi, como yo de ella.
A veces, olvido que debo dejarla fuera y llega a meterse en lugares que no le importan. Así ha guardado memorias dolorosas que dice, jamás deben olvidarse. Jamás le he visto el punto, me produce dolores de cabeza. Pero no puedo contradecirla. Esos recuerdos siguen ahí, punzando levemente de vez en cuando, lastimandome a mi y a Allizzia.

Todos sabemos que es culpa de Alice, y que por lo tanto, es culpa mía. Pero no importa. Por que yo la quiero mucho. Gracias a ella comprendí todo lo grandioso que una mente humana puede albergar. Y debo admitir que la mayoría de las veces -aunque es completamente absurda- tiene la razón.
Opina que las noticias le deprimen, por eso me obligó a dejar de verlas. No puedo creer que desde que comenzó a razonar, se ha vuelto cada vez más poderosa. Con cada cambio se hace más fuerte, e incluso supera mi propio miedo a los cambios.
A veces siento que es más lista que un político. Pero decide utilizar su pequeña inteligencia en crear mundos propios. Me gusta tanto que a veces le ayudo. Ha ganado amigos y enemigos con ellos. No creo que llegue lejos con ello. Ella sí, pero yo no. Ella cree que para crear poder, solo tienes que tratar de hacer creer a los demás que la imaginación es el poder para crear, para traspasar los limites y las fronteras. Tenía Allizzia diez años cuando supo que esa era su verdad. Desde entonces se ha ganado a muchas personas y perdido a muchas otras.
No le importa, en el fondo ella les quiere y es lo que le basta.
A veces me confunde tanto que me hace preguntar, y pensar en muchas cosas que no debería, y es cuando Moe entra en el juego.

Pero esa historia para otro día.

Mucho gusto en conocerlos, yo soy Alicia.

2 comentarios:

»»®€ђųץ™«« dijo...

hmm la voz de la razón... bien!

mucho gusto Alicia

Jon Esponja dijo...

mmm...genial...yo soy el Jon..nice to meet you.. ñ_ñ