- [...] No.
- ¿Solamente no?
- ¿Pero cómo es que puedes pedirme eso? Yo jamás te lo pediría, jamás.
- Él me lo ha sugerido, son ustedes a las personas que más amo en la vida. Yo creo que tú podrías hacer algo por él... No, está bien. Si dices que no, es no, pero ¿por qué? Yo vi lo bien que se llevaron. He visto peores relaciones otras veces y aún así, lo llevas a cabo con esas personas. ¿Por qué no él?
- ¡Porque tengo miedo!
- ¡¿Miedo de qué? Por Dios, si lo conozco de toda la vida!
- Pues por eso. Por que es tu hermano, carajo, ¿y cómo te vas a sentir, eh, lo sabes? ¿Qué tipo de relación quieres que continúe entre nosotros?
Mi pecho se movía a todos lados, y en lugar de contestarme, callaste mi agitación con tus brazos. Las palabras era lo que se nos da mejor pero en ese momento decidiste dejar que bebiera silencio por un momento. Me hablaste luego como a una niña, despacio, con tranquilidad, me aseguraste que esa sería una relación más, una como las otras, si yo aceptaba. Desde que nos conocimos, tuvimos una fidelidad muy fluida: cada uno elegíamos a las personas con las que queríamos que el otro se acostara. Generalmente lo dejabamos entre conocidos, o entre amigos muy íntimos, de manera que sintiéramos comodidad siempre. Nos gustaba, era la relación perfecta que durante años dio a muchos de qué envidiar, sobre todo porque nos amábamos cada vez más. Sin embargo, yo nunca jamás esperé una propuesta como la que me acababas de presentar.
Era cierto, amabas a tu hermano. Pero admitías que tenía algunos problemas generales. Pude leerlo desde el primer momento que lo conocí, de esas sensaciones de incompletitud y que te dejan sintiendo que algo falta en esa persona. De repente se admitía unos periodos de manía, se dejaba de la sociedad, y se encerraba en un afán enfermizo de mejorarse a sí mismo de una u otra manera: alimentación, ejercicio, intelecto, belleza, habilidades, etcétera. Finalizaba con un periodo de depresión que lo obligaba de dejar todas sus actividades y después volvía a un estado normal pero que resentía latente el próximo meltdown. Sin embargo, era un chico brillante y con tu misma versión de belleza.
Lo que tú creías ver en él era una represión internalizada. Y me elegiste a mí, cual terapeuta y prostituta, para ver si conmigo él decidía liberar su sexualidad. Lo que él quería era "una experiencia"; a lo mejor yo sólo era plan de uno de sus periodos maniáticos, y querías hacerme partícipe en ello. No te miento, tu hermano está muy bien y en cualquier otra circunstancia yo misma lo hubiera conquistado y rogádote para que me dejaras estar con él al menos una noche.
Y me explicas con mucha ternura que, igual que siempre, no significará nada para él. Que, si yo estuviera dispuesta, si él me gusta, si yo quisiera pasar un rato en la cama con él, que todos felices como siempre. Pero entiende que el miedo me come. A él de todas maneras lo tendría que ver por el resto de mi vida. Él es tu hermano y no es lo mismo. Me aterra volverme su obsesión. Me aterra conocerlo de maneras que no puedo desconocer más tarde.
Me aseguras que hablarás con tu hermano para que eso no suceda, que sólo lo haga una vez y si no me gusta, puedo decirlo sin compromisos, que se puede detener en cualquier momento en que yo lo diga. Me arrullas como una niña y tus palabras son comodidad, seguridad, cariño y amor. Y me lo dices: "Él dice que le gustaste desde el momento que te vió, le entiendo, yo también me enamoré así de ti. Eres hermosa."
¿Te he dicho que tus ojos me matan? Me mataron la negación. Dije que sí con una condición: de que estuvieras allí. También tenía miedo de lo que pasara entre los dos, y así me aseguraba de tú también pudieras detenerlo todo en el momento en que lo sintieras adecuado. Lo pensaste mucho, muchísimo. No querías pero decidiste acceder: al parecer querías complacer a tu hermano, querías satisfacer tu curiosidad de ver qué pasaba, y también te gusta saber que tu mujer está en las manos de alguien que le gusta, pero reclamarla siempre de regreso.
Decidimos hacerlo en un lugar donde estarías relativamente escondido de nuestra vista, algo privado para nosotros, pero justo a un lado, detrás de una cortina, donde escucharías todo. Si quisieramos hacer contacto visual, podríamos hacerlo facilmente; si preferíamos ignorarte, sólo bastaba tornar la vista y olvidar que estabas allí.
Te despediste de mí con mucha ternura, y nos dijimos por última vez que todo estaba bien. No creo que lo haya estado. Tu hermano entró cuando tú ya te estabas acomodando en tu lugar. Nos empezamos a besar, todo bien; como esperaba, tu hermano era mucho más rudo que tú. Me llevó a la cama rápidamente. La única que hablaba era yo, él sólo asentía o sonreía o gemía. Creí que estaba muy nervioso; si lo conocía un poco, seguro estaba preocupado por hacer las cosas bien. Por gustar.
Si tuviera que describirlo, diría que tu hermano es muy tosco para sus inicios. ¿Será torpeza? Es como una necesidad casi desesperada por continuar. Si le pedía algo, se apresuraba casi dolorosamente en cumplirlo, pero no insistía, pronto se enfocaba en otra cosa. Causaba que yo le pidiera que regresara una y otra vez a ciertas caricias, a ciertos movimientos. Supongo que por eso creyó erroneamente que yo estaba lista y en un momento inesperado se introdujo en mí. Fue una sorpresa dolorosa. Quise decir algo pero me encontré frente a sus ojos: había una mirada terrible, de soledad ardiente, de necesidad exasperada, de amargura activa y solidaria. No pude hablar y no pude decir nada, me quedé viendo esa mirada mientras él continuaba follandome dolorosamente. Poco a poco veía en sus ojos crecer el ritmo, se agolpaba un final anhelado, y salí del trance con el sonido de unos gritos que reconocí como míos, pero que no sabía que estaban saliendo de mi boca.
Cuando los gritos se volvieron más fuertes, me di cuenta de que estabas allí, cerca de mí, observando mi cara, mi expresión, escuchando mis gritos. Quedé en silencio cuando nuestros ojos se conectaron y los míos eran casi una súplica, un reflejo de los ojos de tu hermano. Entonces él me sostuvo con más fuerza, posó su cabeza sobre mí como un niño con su madre, y dio una estocada que me cruzó con un flash de dolor por todo el cuerpo. Sentí que algo se rasgó dentro de mí. Se había venido y terminó por acurrucarse entre mi cuello.
Duré unos segundos en reaccionar y mis ojos se deshicieron en los tuyos: te diste cuenta de mi dolor, me mirabas con ternura otra vez, te acercaste y me acariciaste el hombro, la cabeza, donde él no podía verte. Te levantaste, me besaste la frente, y sostuviste por un segundo el hombro de tu hermano para retirarte. Me sentí sola pero sentí el peso de tu hermano e intenté torpemente acariciar su cuello. No pude. Volviste después con bebidas para los dos. Te llevaste la conversación, yo no hubiera podido seguir hablando con tu hermano.
Yo sólo quería que me abrazaras, que me sostuvieras, que él no estuviera. Pero me quedé callada, me vestí callada, y seguí callada hasta que todos estábamos por irnos. Estuviste conmigo toda la tarde, y sí estuve feliz de estar contigo, de haber hecho lo que tú y lo que él querían. Eso me daba suficiente placer. Para ser honesta no esperaba que tu hermano se comportara así, que fuera tan... mecánico. Supongo que estaba acostumbrada a tu manera de verdad, a tu sinceridad y tu cariñoso cuidado. Me sentía muy a salvo de regreso en tus brazos y con tus besos. No esperaba nada más que dejar atrás la situación que había llegado a experimentar.
"Niña... ya que estás más en calma... algo sucedió. El condón se rompió."
Hay hermanos que uno no se va a poder sacar de la memoria.
martes, 31 de mayo de 2016
domingo, 28 de febrero de 2016
No es amor
Vivo hecha de anhelos. Ya tengo el plano en mi mente.
Vamos a vernos a los ojos como si fueran bocas que comen carne después no haber probado bocado en meses, y luego juntaremos nuestros labios con la mismo violencia. Tus manos sostendrán mi cabeza con ternura, la ternura que te caracteriza, que siempre tienes cuando me abrazas; y te abrazaré por cintura con uno de mis brazos, con el otro acercaré tu cuello para sentir que la sangre se te agolpa en el cerebro.
No nos separaremos en un rato.
Cuando logremos estar solos, no te vas a tardar en buscarme los senos. Mis tetas, donde tus caricias no serán tiernas, nunca lo son, te empeñar en quitarme el sostén nada más. No tendré tiempo de pedirte nada, en un momento tendrás el condón en la mano, en otro estarás dentro de mí, y no nos habremos dado cuenta cuándo terminamos por descubrirnos las pieles. Lo sabré porque sentiré tu mano en mi sexo, y luego tu otra mano en mi espalda: eres tú doblándome por la mitad para tener mejor acceso a mí. Sólo me queda esperar estar lista para ti, o moderme el dolor (nunca dura más de dos o tres de tus embates).
Si aún no te vienes, y decides cambiar de posición, terminaremos de desnudarnos y te pediré que te sientes, para poder estar sobre ti, abrazarte, verte a los ojos. Quizá te guíe la boca hacia mis senos. Extraño sentir mi pecho contra el tuyo, sentir mis brazos fundiéndose en tu espalda. Ojalá sigamos así, un largo rato, pero eventualmente te cansarás de nuestros pesos y terminarás en tu espalda. Ojalá nos vengamos así.
No te quiero dejar descansar mucho. Querré acariciarte todo, sentirte, también guiaré tus manos por mi cuerpo. Nos miraremos con paz en los ojos y nos besaremos de rato a rato. Te besaré el cuello, y el pecho, y justo encima de tu ombligo. También planeo morderte, mucho.
Te preguntaré si extrañaste mi boca. Ya sé la respuesta, es para poder guiar mi lengua tu sexo. Trataré de hacerte muy feliz. Espero que enredes tu mano en mi cabello, como me gusta, que me sostengas del cuello.
Cuando decidas que tuviste suficiente me vas a besar, porque siempre lo haces. Te gustan mis labios húmedos. Espero que luego quieras besarme también, pero mucho más abajo.
Cuando me venga un par de veces te detendré. Te pediré que me penetres.
Ahora guiaré tus manos hacia mis nalgas. Siempre dices que te gustan mucho. Espero que me pegues, sabes que me gusta cuando lo haces.
¿Sabes que siempre espero que me beses el cuello cuando terminas? Sí, esos besos los recuerdo cada momento de mi vida. Desearé que me vuelvas a plantar uno cuando termines. Y nos abracemos. Y se nos olvide la vida.
Vamos a vernos a los ojos como si fueran bocas que comen carne después no haber probado bocado en meses, y luego juntaremos nuestros labios con la mismo violencia. Tus manos sostendrán mi cabeza con ternura, la ternura que te caracteriza, que siempre tienes cuando me abrazas; y te abrazaré por cintura con uno de mis brazos, con el otro acercaré tu cuello para sentir que la sangre se te agolpa en el cerebro.
No nos separaremos en un rato.
Cuando logremos estar solos, no te vas a tardar en buscarme los senos. Mis tetas, donde tus caricias no serán tiernas, nunca lo son, te empeñar en quitarme el sostén nada más. No tendré tiempo de pedirte nada, en un momento tendrás el condón en la mano, en otro estarás dentro de mí, y no nos habremos dado cuenta cuándo terminamos por descubrirnos las pieles. Lo sabré porque sentiré tu mano en mi sexo, y luego tu otra mano en mi espalda: eres tú doblándome por la mitad para tener mejor acceso a mí. Sólo me queda esperar estar lista para ti, o moderme el dolor (nunca dura más de dos o tres de tus embates).
Si aún no te vienes, y decides cambiar de posición, terminaremos de desnudarnos y te pediré que te sientes, para poder estar sobre ti, abrazarte, verte a los ojos. Quizá te guíe la boca hacia mis senos. Extraño sentir mi pecho contra el tuyo, sentir mis brazos fundiéndose en tu espalda. Ojalá sigamos así, un largo rato, pero eventualmente te cansarás de nuestros pesos y terminarás en tu espalda. Ojalá nos vengamos así.
No te quiero dejar descansar mucho. Querré acariciarte todo, sentirte, también guiaré tus manos por mi cuerpo. Nos miraremos con paz en los ojos y nos besaremos de rato a rato. Te besaré el cuello, y el pecho, y justo encima de tu ombligo. También planeo morderte, mucho.
Te preguntaré si extrañaste mi boca. Ya sé la respuesta, es para poder guiar mi lengua tu sexo. Trataré de hacerte muy feliz. Espero que enredes tu mano en mi cabello, como me gusta, que me sostengas del cuello.
Cuando decidas que tuviste suficiente me vas a besar, porque siempre lo haces. Te gustan mis labios húmedos. Espero que luego quieras besarme también, pero mucho más abajo.
Cuando me venga un par de veces te detendré. Te pediré que me penetres.
Ahora guiaré tus manos hacia mis nalgas. Siempre dices que te gustan mucho. Espero que me pegues, sabes que me gusta cuando lo haces.
¿Sabes que siempre espero que me beses el cuello cuando terminas? Sí, esos besos los recuerdo cada momento de mi vida. Desearé que me vuelvas a plantar uno cuando termines. Y nos abracemos. Y se nos olvide la vida.
domingo, 21 de febrero de 2016
Desconsuelo
No quisiera aparecer así en tu imaginación.
Si hay algo que me gusta, es hacer feliz a la gente. Hacerte feliz a ti, porque no hay nada mejor que escucharte reir con ganas, que verte sonreir a pesar de ti mismo. Yo sé que tú y yo lo mejor que sabemos es fingir una sonrisa pero me gusta cuando lo haces de verdad. Porque así nos siento reales, desnudos, incluso cuando ya estamos desnudos.
Por eso me lamento mucho haberte hecho ver mi expresión de saber que probablemente no nos volvamos a ver. Perdón. Yo quería fingir que todo estaba bien, lo mismo que hacías tú.
Sí, desolación. Desconsuelo. El estremecimiento de quererte con toda mi alma y no poder ser correcta para el otro. La pena, la desgracia, el sentir que se me sale el corazón para poder irse contigo.
Pero mientras nos amamos, así, de lejos, oníricamente, piénsame feliz, no te acuerdes de lo triste que estoy. No te acuerdes de cuánto nos extrañamos. Finge que nunca tuve ese desconsuelo de no tenerte.
Si hay algo que me gusta, es hacer feliz a la gente. Hacerte feliz a ti, porque no hay nada mejor que escucharte reir con ganas, que verte sonreir a pesar de ti mismo. Yo sé que tú y yo lo mejor que sabemos es fingir una sonrisa pero me gusta cuando lo haces de verdad. Porque así nos siento reales, desnudos, incluso cuando ya estamos desnudos.
Por eso me lamento mucho haberte hecho ver mi expresión de saber que probablemente no nos volvamos a ver. Perdón. Yo quería fingir que todo estaba bien, lo mismo que hacías tú.
Sí, desolación. Desconsuelo. El estremecimiento de quererte con toda mi alma y no poder ser correcta para el otro. La pena, la desgracia, el sentir que se me sale el corazón para poder irse contigo.
Pero mientras nos amamos, así, de lejos, oníricamente, piénsame feliz, no te acuerdes de lo triste que estoy. No te acuerdes de cuánto nos extrañamos. Finge que nunca tuve ese desconsuelo de no tenerte.
viernes, 8 de enero de 2016
Las nuevas propuestas para la nueva quincena
Estamos frente a un nuevo año y tengo la grandiosa noticia de anunciarles que logré cumplir mis propuestas de los años anteriores (fueron dos años, ¿no? ¿tres? anyway).
Eso sugeriría que tengo nuevas propuestas pero por más que lo he pensado... no. ¿Qué me propongo cambiar si realmente me quiero así como estoy?
Les cuentos los deseos normales que tengo como ser humano para este año:
UNO: terminar mi tesis. En realidad es casi obligatorio terminar porque mi asesora huye en Enero 2017 y mi titulación pelaría gallo. Les anuncio que mi proyecto está listo: analizaré curriculos de la universidad para compararlos con los de la prepa desde el punto de vista de la enseñanza del texto académica. Esto para inclinarme hacia el área de educación, hacia donde quiero especializarme. Allí el siguiente punto.
DOS: adquirir un trabajo como profesora de español (ya de perdida de inglés o de italiano). Estoy teniendo mis dudas acerca de especializarme en educación. Finalmente nunca he podido con un grupo mayor de veinticinco personas. Entonces quiero tener un trabajo por al menos un año para saber si realmente me interesa seguir por el área de educación (me gustó mucho el posgrado de CINVESTAV) o quedarme en el de lengua (alguien recomiéndeme posgrados de lengua con énfasis en cognición, o de cognición así nomás D:).
TRES: Titularme. Para poder respirar a gusto. Tener un trabajo. Entrar al posgrado.
CUATRO: Tener una relación seria. Sé que anteriormente había dicho que eso no era lo mío y que mucho menos estaba lista. Después del año pasado, gracias a una de las mejores mujeres que he conocido, me di cuenta de que uno siempre llega a un momento en el que le gustaría quedarse con alguien siempre, esa persona que quiere lo mismo que tú en la vida, y que es interesante, y que no hay mejor momento del mundo cuando se abrazan. Gracias a esa mujer también me di cuenta de que a veces tienes que hacer cosas dolorosas para lograrlo. Después de darme cuenta de que seré la última soltera en mi familia, sé que lo que quiero es tener a alguien que forme parte de mi futuro y no mi pasado. ALSO, SEX pero esa es otra historia. Estoy muy feliz de haber sido parte de esa mujer y ojalá supiera todo lo que me enseñó y todo lo arrepentida que estoy de que probablemente la lastimé. Al fin, lo nuestro empezó en el desmadre y terminó en un limbo desmadrado. Estoy segura de que sin ella no hubiera aprendido lo anterior y no tendría este deseo pero de todas maneras ojalá nos hubiera hecho el destino encontrarnos después para poder estar juntas y hacerla lo más feliz que yo hubiera podido.
Ahora sólo me falta regresar y poner las cosas en claro, y decirle que quisiera darle mi vida pero que entiendo que seguramente él no la quiere y que lo mejor será que no nos volvamos a ver.
La vida es muy bizarra en este aspecto. Bizarra en tanto graciosa como retorcida.
Es como dice Arana:
"A modo de juramento
Me negaré que exista un solo túnel
Oscuro y solitario
El túnel de mi infancia
Mi juventud
Toda mi vida
Y aún si lo descubro así
Lo negaré
Me niego a que exista sólo un túnel
Me niego a pensar que este encuentro
Es un solitario en paralelo
Yo me niego
Te juro, mi amor que si construyes ese túnel
Yo voy a aparecer del otro lado."
Supongo que lo que quiero decir es que mis deseos de este año (que no planeo cumplir tanto como propuestas o propósitos, sino que simplemente son deseos que quizá o no se cumplan) son que simplemente quiero acabar con algunos ciclos y empezar nuevos. No estoy preparada para nada y lo sé (me consta ahora que llegué a otra parte del mundo y me di cuenta de que no sé cómo vivir desde cero, algo que siempre le envidiaré a cierta persona), me muero de pena saber que ya dejé muchos amigos, muchos amores, mucha comodidad, mucho comfort y me da un miedo terrible saber que no sé nada.
Al mismo tiempo estoy muy emocionada de querer hacer cosas nuevas y supongo que quería que esa fuera mi propuesta: decir que sí.
Lo malo es que tecnicamente ya la cumplí (mañana voy a hacer un par de cosas que normalmente no haría por que no soy ese tipo de persona, que dice que sí y ya). Sobretodo porque estoy aquí -en una isla congelada-, y porque le dije que sí, que nos veríamos a nuestro regreso, y porque dije que sí, que sí puedo (aunque creo que no puedo).
En fin, por eso llamo a este texto "propuestas para la nueva quincena". Yo no me propongo lograr nada este año para no decepcionarme si no pasa, pero planeo romperme la espalda para que algo -cualquier cosa- pase. Y lo que pase, espero que no sólo me cambie sino que también forje decisiones y cambie el rumbo de mi vida.
En estos momentos ya no soy una de esas personas que cree que necesita cambiar, ya sé quién soy y qué es lo que intento mejorar día a día. La vida es difícil pero seguir las cosas difíciles es divertido. Me siento como un ser humano completo y ahora lo que quiero formarme una vida completa.
Después de tanta ñoñada, no me disculpo porque los lectores imaginarios no se quejan (por eso los quiero). Pero honestamente es digno de una disculpa.
Es que estoy sentimental.
Feliz dos mil dieciseis. Feliz nueva quincena.
En fin, por eso llamo a este texto "propuestas para la nueva quincena". Yo no me propongo lograr nada este año para no decepcionarme si no pasa, pero planeo romperme la espalda para que algo -cualquier cosa- pase. Y lo que pase, espero que no sólo me cambie sino que también forje decisiones y cambie el rumbo de mi vida.
En estos momentos ya no soy una de esas personas que cree que necesita cambiar, ya sé quién soy y qué es lo que intento mejorar día a día. La vida es difícil pero seguir las cosas difíciles es divertido. Me siento como un ser humano completo y ahora lo que quiero formarme una vida completa.
Después de tanta ñoñada, no me disculpo porque los lectores imaginarios no se quejan (por eso los quiero). Pero honestamente es digno de una disculpa.
Es que estoy sentimental.
Feliz dos mil dieciseis. Feliz nueva quincena.
domingo, 20 de diciembre de 2015
Last night...
Este año ha estado de tipo "last nite" donde me estoy pasando la noche más cool y lenta y bien y así pero la mañana siguiente me voy a ir y voy a abandonar todo.
Cosas inimaginables pasan cuando uno decide que ya estuvo con todo. Estaba a punto de cumplir veintidós años. Las noches se empezaron a hacer más largas. Casi todas las historias comienzan con él/ella me besó.
Se sentía bien... estaba en el pico de mi vida académica. Estaba en el pico de mi vida social. Estaba en el pico de mi vida romántica. Mis deseos parecían haberse hecho realidad. Finalmente mis pies dejaron de tocar la tierra.
Pero las noches se acaban. Las noches se empiezan a acabar cuando te das cuenta que no es perpetua la oscuridad y el alcohol. Yo la vi cuando entendí que él no iba a estar allí para mí como yo podía estar para él.
"Te vas", dijo el futuro. Y comenzó a llegar el amanecer. Cuando me di cuenta de que tenía un par de días extra para despedirme, lloré. Al final, ni siquiera me despedí. Estaba enamorada, y la duda de comprender si lo que sentía era amor me mantenía despierta durante las madruagadas. Creo que sí, que le amo. Son terribles noticias porque no se supone que ame a quien no puede estar para mí siempre, aunque sienta que sí, aunque sienta que me ama de regreso, que quiere estar conmigo siempre.
A lo mejor es eso, que el amor cambia a la gente. Porque tras toda esa noche, ahora, vislumbrando la luz, me doy cuenta de que ya no soy quien era. Hoy deseo con todas mis fuerzas aquello a lo que nunca aspiré, que me provocó disgusto hace tiempo.
Por ahora sólo puedo irme. Saber que tendré que dejar toda la noche atrás, no volver a llamar...
Yo sólo quiero un abrazo.
martes, 3 de noviembre de 2015
Silencio sostenido
Morí callada, bajo el laberinto de unas yemas que nunca desvelaron ningún minotauro. Nunca supe del monstruo, pero lo intuí bajo la piel farsante. No dije ninguna palabra mientras mi carne era marcada, cual tierra fincada cuyas profundidas debían carecer por siempre de semilla o feracidad. No supe odiarme para recordar, no encontré ningún sentido en prolongar la búsqueda de mí. Me dejé enredarme entre el fardo que rasguñaba mi alma con sus pinchos sofocantes. Creí disfrutar el calor. Debajo, donde me encontraba, sentía que era un buen lugar para existir y me permitiste creerlo.
Qué eres. De dónde veniste. Por qué existes. Cuál es tu función.
Nadie, nunca, inútil, perdón - en silencio. Soy barro sin figura huyendo de un horno maldito, mortal; pero callada. Eres lo que quieres y me invitas al retorcido juego de ser quien yo quiera. Pero es mentira, y lo exclusivo es la impresencia, esa que se comunica a ojos cerrados y lágrimas no relatadas.
Pero no finjas que nunca me declaré sensible. Porque mi mirada penetró metros humanos, y se alojó entre tu nuca bajo tu cabello, y jamás dejarás de ver mi terror y mi cariño en el fondo de tus arrepentimientos.
Qué eres. De dónde veniste. Por qué existes. Cuál es tu función.
Nadie, nunca, inútil, perdón - en silencio. Soy barro sin figura huyendo de un horno maldito, mortal; pero callada. Eres lo que quieres y me invitas al retorcido juego de ser quien yo quiera. Pero es mentira, y lo exclusivo es la impresencia, esa que se comunica a ojos cerrados y lágrimas no relatadas.
Pero no finjas que nunca me declaré sensible. Porque mi mirada penetró metros humanos, y se alojó entre tu nuca bajo tu cabello, y jamás dejarás de ver mi terror y mi cariño en el fondo de tus arrepentimientos.
lunes, 24 de agosto de 2015
Un fin de semana antes
El otro día le conté a mi mamá de que iba escuchando en el camión una señora molesta porque le urgía dinero (supongo que le sacaba el dinero a su proveedor de dinero, sea padre/madre o marido/mujer o amante, yoquésé) porque los niños ya entraban a la escuela el lunes.
El viernes. Eso pasó el viernes.
Y yo estaba bien impresionada porque ¿quién putas va a comprar zapatos y uniformes y útiles el último jodido fin de semana?
Y mi mamá contestó: "TODOS" (con el agregado de la mirada de "obvio, todos" de mi hermana).
And it all made fucking sense, hasta las escuelas te entregan la lista de útiles como una o dos semanas antes de iniciar clases. Y la gente se medio mata en las tiendas para conseguir lo que necesita. Es México, ¿cómo pude haber pensado que la gente casualmente compraba sus cosas con tiempo?
Porque mi mamá lo hacía. Mi mamá no es raza.
Mi mamá es superior.
El viernes. Eso pasó el viernes.
Y yo estaba bien impresionada porque ¿quién putas va a comprar zapatos y uniformes y útiles el último jodido fin de semana?
Y mi mamá contestó: "TODOS" (con el agregado de la mirada de "obvio, todos" de mi hermana).
And it all made fucking sense, hasta las escuelas te entregan la lista de útiles como una o dos semanas antes de iniciar clases. Y la gente se medio mata en las tiendas para conseguir lo que necesita. Es México, ¿cómo pude haber pensado que la gente casualmente compraba sus cosas con tiempo?
Porque mi mamá lo hacía. Mi mamá no es raza.
Mi mamá es superior.
domingo, 16 de agosto de 2015
Terrible questions
She looks up from her tired face, her darkened eyes, her dry lips. She's not in the best state. She has been suffering. She looks up with love, old love, hurt love.
"Do you miss me?"
she asks
The questions burn my thoughts and my heart. I don't know if you miss me. I don't know if I miss you. I think I miss yoy making me feel like the only girl in the world. I believe I miss you when you kiss my head and put your arms around my self because it makes me feel like there's no trouble in the world. I feel that I miss your skin on my skins, your lips on my lips, your self in my self. I'm sure I miss your warmth next to me, all nights.
Do you miss me?
Do you even think of me? Do you think of all the things you said to me when we're togeteher? I think not. There's not enough in the world I can do to make you miss me. What will you do when we part, do you even know? will you remember what we did? Will you find another one that makes you think of no one else, no one like me? Will you miss me? You won't. You won't miss my skin, or my lips, how I felt under your hands. You will not miss my eyes and my laughter. You will not miss me at all, like you don't miss me right now.
I won't love you. Because there is no power in the world that would make us unite. Maybe some day you said you missed me, but I never believed it and neither did you.
"Do you miss me?"
she asks
The questions burn my thoughts and my heart. I don't know if you miss me. I don't know if I miss you. I think I miss yoy making me feel like the only girl in the world. I believe I miss you when you kiss my head and put your arms around my self because it makes me feel like there's no trouble in the world. I feel that I miss your skin on my skins, your lips on my lips, your self in my self. I'm sure I miss your warmth next to me, all nights.
Do you miss me?
Do you even think of me? Do you think of all the things you said to me when we're togeteher? I think not. There's not enough in the world I can do to make you miss me. What will you do when we part, do you even know? will you remember what we did? Will you find another one that makes you think of no one else, no one like me? Will you miss me? You won't. You won't miss my skin, or my lips, how I felt under your hands. You will not miss my eyes and my laughter. You will not miss me at all, like you don't miss me right now.
I won't love you. Because there is no power in the world that would make us unite. Maybe some day you said you missed me, but I never believed it and neither did you.
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