viernes, 11 de junio de 2010

As our december sun is setting.

El cielo de repente se decide mojar la cara, y nos caen las gotas. El viento estornuda cada vez con más fuerza y el sol, reticente, se aleja con cautela.

Los animales chillan menos, aprenden a huir y se van.

A veces, me puedo sentar a pensar. En que quizás vea morir todas mi esperanzas de la corta edad, y me largue por fin al silencio.

A veces, siento que soy inmortal y me dan ganas de lanzarme al vacío. De entregarme al vacío.

Los tiempos se acaban caballeros.









El proyecto Letras Olvidadas... Editorial está listo y completado. Es un proyecto que nació para promover el talento literario entre los jóvenes. Esta editorial independiente apoya tus proyectos, si buscas ser escritor y tienes la capacidad, la vocación y el talento, entra a Letras Olvidadas... Editorial. Si quieres intentar, conoces a alguien que quiera intentarlo o simplemente te gustaría saber más, entra a nuestro blog y contáctanos.

"Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela: su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, por que para entonces ya está perdido y su alma tiene precio."

Carlos Ruiz Zafón

Suya siempre,
Allizzia


domingo, 6 de junio de 2010

Y nomás, por que tengo exámenes...

There you are, right in front of me.
I look at you, but you never look back.
Your eyes are fixed on someone's elses.
Everytime I turn to you I feel a bolt through me.
Can't you understand this man's sad face?
You forgot my name.
Never direct to me.
No phone calls no texts.
Can't I turn my face?
No, I guess you can't understand.
No lips for me now. No arms no warm.
I pray for you.
Last time I ran.
I arrived a park.
Fell under a tree.
And lied there.
Still heard your words.
Still heard your voice.
Wind started to blow.
Leaves I saw fall.
All this city's noise.
Never managed
to be off.
Spring came.
Flowers grew.
Swallows came.
They sing above my head.
In their nest.
To stay.

Come faster, cold. Cold wings.



PD. Es que de verdad que para no estudiar se hace cualquier cosa.

martes, 1 de junio de 2010

Una vez en el pasado, presenté mis credenciales a tu risa...

Ya no sé cuánto tiempo había pasado. Te recordaba siempre. A cada momento. Creía verte reflejada en los cristales de las tiendas. Veía tu cara en cada mujer que pasaba a mi lado. Que si bien mis amigos me recomendaron no recordarte e intentaron volverte un tabu, prohibida, dejé de mencionarte, mi boca olvidó tu nombre. Pero mis manos aún recordaban tu piel y mi nariz tu perfume. Aún te llamaba en voz baja todos los días. Dedicaba mis plegarías para ti y nadie más que para ti.

Recordaba este piel... Las caricias. Despertar entre tus piernas ha sido lo mejor que me ha pasado. Despedí al sol, quien no volvió hasta el siguiente día.

Hoy te encontré entre toda esta gente. Te susurré en el oído. Nos volvimos a amar ultimamente. No contaré los segundos hasta despedirnos. Te pediré esta vez tu nombre.

Quiero verte otra vez, quiero que esta vez me llames por mi nombre y me digas todas esas cosas que te dije. Por que vivo por ti mientras no duermo. No te vayas esta vez, me lastimas más que mil puñales. Yo sé que ya no me querrás cuando venga la primavera. Viajas entre venas.





Lo sé. Es que solo quería escribir algo. No me juzguen.

viernes, 28 de mayo de 2010

They're just a bunch of feelings we hold.

Podría haber dicho las cosas más bonitas. De color amarillo. Que te quiero y todas esas cosas.
Podría haber dicho las cosas más bonitas. En el aire. Al viento. A ti.
Podría haberte contado las cosas más bellas de hoy.

Pero no se me ocurre nada por una razón (la cuál ya te conté) y por que solo una canción sigue rondando mi cabeza.

Pero ya te la he contado un par de veces. ¿Sabes qué? Es un bello día. Vamos a ver a las flores crecer.

jueves, 27 de mayo de 2010

De supersticiones y mamonadas de esas.

Hola, muy buenas tardes tengan todos ustedes. Hoy vamos a hablar del diablo. Sí, de ese tipo rojo. ¿Por qué? Por que tengo dos exámenes importantes mañana (y de los que por cierto no sé ni madres) y necesito una excusa para reprobar no estudiar.

Verán, yo no soy supersticiosa, pero ya sabes, me gustan los estereotipos y los "clichés" y mamadas de ese tipo y me encanta sacarle la vuelta a la escalera cuando puedo y aventar un poco de sal por mi hombro izquierdo (ese es mi preferido por que lanzar sal por sobre hombro izquierdo es de buena suerte, sin embargo, derramar sal -en general- es de mala suerte).

En fin, la razón por la cual escribo esto es por que estoy escuchando el podcast 13 de Olallo Rubio de la tercera temporada. Si, y justamente en el trozo donde escuchan a "Satanás" (ja, eso también me da mucha risa) que...

¡¡¡¡¡¡¡CHAKATAPLAH!!!!!!!

Que se escucha un madrazote en mi espalda. Pero madrazote. Y mi escasa vista periférica logra captar cosas blancas volando en la cocina.

¿El problema? Ah, pues que no hay naiden más en mi casa.

La porcelana, además, ¿De dónde carajos había salido? Las tazas no las hemos sacado en días (por que, sino se han dado cuenta, hace un calor de los mil demonios y no bebemos cosas calientes) y hasta empolvadas deben estar.

Y no sé si no se hayan dado cuenta pero hace varios ayeres que no hace ni un viento pequeñito capaz de levantar una taza.

¿Un plato, un vaso? ¿Cómo? Mis pocas experiencias físicas me dejan claro que está cabrón volar un plato así como así.

Y mis estúpidos reflejos de supervivencia me hacen que, después del shock, corra a la puerta. Ajá, a la puerta. Al lado contrario. Dos metros después reaccioné en que lo que estaba haciendo era sumamente estúpido. Así que me detuve. Me regresé y me acerqué a la cocina. Lentamente. Digo, si era un animal, yo no quiero estar cerca de él.

Lo que estaba tirado definitivamente era porcelana. Pero de los platos bonitos que guardámos hasta el fondo de la repisa. ¿Qué entonces?

Los restos del trasto llegan a regar como.... bueno, todo el piso de la cocina. Varios metros. 
Era un salero. Un salero que casi nunca usamos (por que no solemos usar mucha sal). Parecía que al puto lo habían aventado con severa fuerza o que había explotado con harta potencia. 





La pregunta más importante de todo esto es...


¿Cómo chingados le echaré ahora la sal a mis tacos?

Ah los misterios de la vida.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Waiting for the sun to go.

Había fantasmas en la ventana.
Salí, por que no podía dormir.
El sol ya estaba bien arriba.
El lugar estaba desierto.
El silencio era casi insoportable.
El cielo me miraba, benevolente.
Le pedíamos vapor y nos regresaba arena.

- Entra ya. No tarda en ventear.

No podía evitarlo. Pensaba en ti.
Miraba una piedra y de vez en cuando,
la piedra -una iguana- me miraba a mi.

- Si se mete un solo grano de arena por la ventana que abriste...

Esperaba que mi cabeza fuera un globo y se fuera con el viento.
Pero era demasiado pesada, demasiado.
Esperaba que fuera una piedra para que nadie entrara.
Que fuera una serpiente para que tu te alejaras.
Para herirte yo a ti.

- Ya. Adentro. ¿Qué te digo?

Estaba pensando en ti.

Así que entré. Te extraño.



Flashback a hace un par de años. Larga historia. Pocas ganas de contarla.

domingo, 23 de mayo de 2010

Among othe' things...

Hola, muy buenas noches a todos mis no fieles lectores. Primero, quisiera disculparme por mis últimas entradas deprimentes. Ok, no. Las verdad no me disculpo. Mis posts siempre son geniales, fuck you. Excepto esta entrada, este post va dedicado a hacer un par de anuncios.

Desgraciadamente me di cuenta de lo asquerosos que son mis anuncios, nomás una entrada bien estúpida. Pues hoy va a cambiar.

Sí, muchachos. Hoy, voy a contar una historia estúpida, nada divertida, nada al caso, nada de nada. Es más, va a tratar de pizza. La pizza no va a cantar ni va a bailar y mucho menos va a hacer trucos de magia. No, es pizza. Es masa con queso y tomate que se come. Y sabe muy rica, la puta.

En fin, sin nada más que decir:

En casa, visita una tía (abuela, pero lo ignoramos). Es media rara, hipocondriaca, como que nadie la quiere y mi padre (su sobrino) la abandonó para irse a platicar con su hermano preferido (que al ser el preferido de los hermanos de mi padre, lo ama, lo adora, lo idolatra, le lame los huevos, le da dinero [aunque sea mayor que él], le compra autos, le regala semillas, y todo lo que un pendejo maleable haría por el pendejo que lo maneja a su gusto idolatra). En fin, no tiene mucha plática más la que ella pensaría que es "filosofal", como cosas de la muerte y del espíritu muy al estilo yoa; y cosas sobre salud, derivantes de la pasada y sobre sus múltiples enfermedades.

En fin, hace mucho que vino (y nos hizo preguntarnos de su sanidad mental, juraba que le iba a dar un infarto y dormía en posición de estoy-muerta) por algún arranque de locura, decidió hacer pizza. Mi madre la miró con una cara chueca pensando todo lo que ella tendría que lavar y limpiar después. Sugirió que si quería pizza podían pedirla. Pero era obvio que la mujer, como es loca y así, no planeaba comerla, solo hacerla. Supongo que es rara y cocinar a ella le producía un placer orgásmico. Así que mi madre, viendo a la tía loca/deprimida y que estaba segura que la muerte le llegaría en medio de la noche, decidió acceder. Habría pizza casera, damas y caballeros. Debo remarcar que en ese entonces, mi casa estaba llena, y mi hermana mayor comía... mucho más que yo y mi otra hermana. Así que los preparativos empezaron, harina, charolas...
Lo que suponemos es que no sabe calcular o en realidad no sabía hacer pizza, pues tuvimos que pedir prestadas charolas para utilizar la cantidad de masa que se había formado. De hecho, nos sobró masa, me pregunto que habrá pasado con ella....
En fin, mi hermana, Estelita, bajó para saber qué sucedía con todo el estruendo y le explicamos que la tía haría pizza. Claro que ella es algo torpe, zonza, y solo debió haber escuchado pizza. Jamás entró a la cocina. Así que, emocionada, subió en chinga de regreso. Quince minutos después regresó anunciando "Ya pedí las pizzas". Todos pusimos cara de WTF?

Aceptémoslo, mi hermana es la reina de los malentendidos. Duro como 17 años pensando que "verijas" era un palabra divertida para decir "axilas". Ella escuchó pizza, ella llamó a la pizza. Y, como éramos muchos, pidió varias pizzas. Súmen las otras pizzas que estaban en el horno...

Jamás he comido tanta pizza como aquella vez. Desayunado, comido y cenado pizza. Incluso tuvimos que tirar pizza. Es un crimen. Estaba rica. Es pizza.

Pizza...


Ah, si, y entro a exámenes. No me molesten. Gracias por la atención prestada, que, me supongo, no fue ninguna.

PD. Se me antojó un poco de pizza.

jueves, 20 de mayo de 2010

Fuckin' kiddin' me?

Querida:

Te dejo en la mañana, y me voy cansado al trabajo. Te dejo en la cama, donde has sollozado en la noche,  gritado su nombre en sueños.
Cuando llego, sigues vegetando en la cama. No sé si has comido y supongo que no te importa. Yo te dije que no iba a ser igual. Pero tu no haces lo posible por seguir. Si intento hacerte comer, levantarte, bañar, tú me gritas, me golpeas, y me llamas insensible. Perdón.
Rompí todas sus fotos, lo sé. Me pediste primero que las quitara todas, a gritos. Así que lo hice. Luego saliste a discutirme porque las quitaba. Por que las ponía en maletas. Así que las puse de nuevo. Llorabas cada vez que las veías. Me decías que las quitara de nuevo, y luego eso te rompía el alma. Así que rompí todas sus fotos. Perdóname.
Cuando lograbas salir, no sé a dónde ibas, regresabas callada y jamás me lo decías. Las únicas veces que me dirigías palabras eran de odio, con la voz quebrada y levantada. Comenzaste a hacer cosas extrañas, de las que nunca me explicabas nada. Me dabas la espalda. Fumabas, y a veces bebías. Te encerré en casa, tiré las cajetillas y escondí los vinos. Perdón.
Supe que lograbas salir de cualquier modo. Conseguías dinero y quien trajera tus encargos. Olvidé poco a poco tu voz, no recordaba el color de tu cabello, de tu piel, ni de tus ojos. A veces sentía ganas de llamar a la policía y decir que había un extraño invadiendo mi casa. Ya no te conocía. Por eso, te dejo ese beso en la frente y esta carta. Quizá cuando éramos los tres tampoco eras feliz. Él se fue un día y no volvió. Esta mañana yo también me voy, y no voy a volver. Lo siento.

Te amé.
Con nostalgia:
el extraño que solía
dormir contigo.