martes, 27 de septiembre de 2011

Así, de signo

El mejor ángulo que nadie nunca mostró.


Cae desde el cielo, el rayo que jamás estuve esperando. El gran rayo que recogió del suelo para volar, volar en círculos y alimentarme del viento.


Vino y no recuerdo lo que dijo porque eran dos diferentes revoluciones y era  magia, magia de la más ordinaria, desde tu alma, desde más allá de las letras que podrán existir. 


Sostendrás la luz sobre mis sueños sin esperanza, será pronto el elupimiento, caerás a mi costado con tus restos en mis labios, caerás cuando todo lo demás termine y estarás allí,
¿lo verás?


Y cantaremos montados en el rayo hasta el final.


To the biggest of hops.