jueves, 19 de mayo de 2011

21

Yo no tengo idea ni me imagino si esto es en todos lados, solo en Guanajuato, o solo en mi pueblito fresero y cucho. 


En fin, que hoy me dice Pollo que tiene uno de esos boletitos de camión que suman 21. 


Me dijo que lo tenía por que según había escuchado él, daban suerte.


Siendo Pollo, le tuve que rectificar todo:


"No se supone que te den suerte, se supone que lo puedes cobrar por un beso con cualquiera, preferentemente arriba del camión. Le das el boleto, ella o él está obligada a darte un beso."


Su cara se encendió porque, vamos, es Pollo. Le urge.


Esto siempre me ha confundido: ¿No era 27? ¿23? ¿Debe ser sobre el camión o puede ser donde sea? ¿Funciona también con los del metro? ¿Los del metro tienen numeritos? ¿Y si es un boleto de autobus? ¿Si llego a 19, aunque mal cuente, no me gano mínimo un abrazo? ¿Qué te dirá un tipo si llegas y le pides un beso por tu 21? ¿Si te lo piden a ti, darías el beso? 


Cuando le repetí esto a Kabán y me fui al mismo tren de pensamiento anterior,  solo alcancé a escuchar: "No, eso es un faje."


"Pensé que eso era con el 69." Le contesté.


Después de las miradas sucias - a las que ya me acostumbré - seguí en mis ensoñaciones.


Por alguna extraña razón, espero que esto sea como una regla no escrita en todo México. Incluso en el mundo. 


Un lugar muy lindo donde puedas ir por la vida besando a la gente porque una serie de números decidió sumar 21.


Algunas personas inteligentes podrían timar a esos sin cerebro, digo, hoy en día casi nadie sabe hacer cuentas sin calculadoras.


Las personas se molestarían - si acaso llegan a darse cuenta - y presentarían cargos de acoso sexual con la policía.


La policía no es eficiente, pero como no quieren más papeles, deciden hacer escrita esa regla: "Nada de intercambiar besos por papelitos con series de números que cumplan 21 en su adición matemática y/o algebraica."


Quizá la ley cree toda una revolución, qué tonterían, cancelar el amor con desinteresados.


Pero el secretario de salud se divertiría repartiendo papeles con eslogans escritos con números queriendo parecer letras, y diciéndo enfermedades de transmisión bucal... ya saben, por compartir saliva. De la boca. Por si me mal entendían.


Después inventarán (o quien sabe) una epidemia y no podremos tocarnos, nadie con nadie. Olvidarán poco a poquito la ley, a nadie le importará.


Se seguirán besando, porque el amor y la calentura son cosas que nunca van a dejar de existir, se nos acaban los humanos. Se escribirán poemas e historias ocultas sobre los antiguos besos de los 21 y los esconderán en cápsulas del tiempo, ladrillos de colores distintivos, entre libros de las bibliotecas que ya nadie visita y algunos más se los llevará la muerte y el viento. La lengua muerta.


Alguien después, un hippie que crea que el amor debe nacer de nuevo, irá en busca de la verdad de la vida.


Encontrará archivos perdidos y leerá los cuentos y poemas olvidados.


Subirá al transporte público en turno y se sentará a un lado de una mujer. U hombre.


Le contará una historia fantástica de como nosotros solíamos intercambiarnos papelitos cuando existía el verdadero amor a primera vista, y se daban besos con desconocidos del transporte público.


Le sacará una sonrisa (o un golpe) y quizá...






Bueno, tal vez le cumplan su deseo a Pollo.








Y bueno, en otros cuentos, mi número favorito es el 22.














PD. Siguiente post: cuento malito por ocasión de... adivinen, pues. Quizá se publique el 21. Ya saben.... por los besos y eso.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

21 es un beso, 31 un faje.

Antes cuando hiba en la secu (huuuuuuu) ps ya sabes no, siempre eramos unos grupito de 5 o 6 entre mocosos y mocosas. Y nos los cambiabamos entre nosotros mismos. Por eso de, tu sabes, eramos amigos.

Cagado de la risa, tengo unos 3 años que no me subo a un camion. Pero aun tengo la mochila de la secu, donde encontraras dos libretas rayadas, un libro de ingles y como mil boletitos de la pegaso, la 21, la 3 y la 1.



DarkAngel

allizzia dijo...

Uy, yo nomás me subía a la 2 y a la 17, que eran las que pasaban por mi casa hace un pinchimuchingomadral de años. Ok, quizá no sea tan vieja.

Pero hoy, hoy hace bastante que no me subo a un camión.

Sol dijo...

Jajaja no tenia ni idea de eso XD... yo donde vivo ni boletitos dan.

Juan.vargas dijo...

Allizzia... ¡Que te den por el ORTO![Supongo que es un halago para ti], y si, tal vez lo necesite pero no me urge ¬¬, !tanto tiempo ha pasado desde que te dije eso¡... valla mi percepción del tiempo esta muy jodida; en fin, gracias por publicarme y hacerme participe de un momento de recuerdos